“Todo sobre mi madre” en Puebla.

todoSobre-portada“Todo sobre mi madre” es una de las historias cumbre de Pedro Almodóvar, el ingenio con el que trenza esta historia le ha valido el reconocimiento internacional tanto del público como de la crítica y es por eso que el director Francisco Franco optó por trabajar esta cinta y con ayuda de Samuel Adamson lleva a la escena esta cinta. Una madre soltera ve cómo su joven hijo muere el día de su decimoséptimo cumpleaños mientras corre para conseguir el autógrafo de su actriz favorita. Decide entonces viajar a Barcelona en busca de su padre, un travestido llamado Lola, que desconocía tener un hijo. Primero encuentra a su amigo Agrado, otro travesti, y a través de él conoce a Rosa, una monja que quiere trabajar en El Salvador, y por casualidad termina convirtiéndose en la asistente de Huma Rojo, la actriz que admiraba su hijo.

Carlos Alberto Ruiz A lo largo de mi vida me he decepcionado mucho al ver alguna película basada en un libro u obra de teatro que me gusta. Es muy común que al pasar de un lenguaje a otro se pierdan muchos elementos fundamentales para la historia. A pesar de captar los esencial de la cinta de Almodóvar (La historia es fiel, los monólogos de la Agrado en escena son geniales) el montaje no consigue emocionar al público por diversas cuestiones. En primer lugar la cuestión actoral es un tanto difusa, Lisa Owen (Manuela) es quien se mantiene a flote. Alejandra Vogue (Agrado) realiza un trabajo eficaz pero es por el personaje y no por ella misma. Margarita Gralia está sobreactuada, salvo en algunos momentos que logra dominar a Huma, lo que vemos en escena es una diva haciendo de diva. Ilse Salas y Alejandra Ambrosi están completamente perdidas en escena, no tienen fuerza y sus personajes están desdibujados. Con estos elementos, la obra se vuelve inconstante y floja.

Cuenta con elementos visuales interesantes, sin embargo, el ritmo de la obra se cae. Lo interesante de este montaje ha sido el universo teatral dentro del montaje, el mundo en el que Almodóvar fanatiza esa gran Blanche DuBois de “Un tranvía llamado deseo” y también claras referencias de “La Malvada” son piezas clave en este trabajo.

2712646_0 México es el primer país donde se ha montado este ejercicio teatral y se dice que el mismo Almodóvar pidió que este trabajo fuera el mismo para España y otros países de Latinoamérica, además en Broadway se está trabajando un musical basado en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”. Almodóvar ha sido quien ha catapultado a la fama a Penéloe Cruz, Antonio Banderas y al mismo Javier Bardem.

** de 5
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Regresa

Regresa

Regresa, 2010, Dir. Alejandro González Padilla.

¿De qué trata?: Ernesto (Jaime Camil) es un exitoso empresario mexicano casado con María(Blanca Soto), una hermosa ama de casa que emigró de España. Luego de 7 años de matrimonio ella piensa que él tiene una amante. Las amigas de María le sugieren tener una regresión a sus vidas pasadas para entender mejor su relación sentimental. Cuando la terapista termina la sesión, María no regresa como ella misma sino convencida que es una princesa vasca del siglo XV.

Bueno, Regresa es un producto honesto, es una película romántica que hace que reflexionemos sobre el amor cuando dejamos de luchar por él. La película bueno, es tibia, un tanto plástica pero tiene cierta nobleza. Camil evidentemente sale de Camil y la actuación de Blanca Soto es muy superficial.

El elenco secundario se lleva la película sobre todo Daniela Schmidt y Javier Tolosa, geniales sus personajes. Siempre es un gusto ver a Mónica Huarte. La canción de Noel es hermosa.

Y bueno, hay que ver esta película por como es, un cuento, con una producción honesta y no hay que exigirle más, el guión es manipulador y convencional, si, pero al final es una película tan honesta que sales esbozando una sonrisa.

Al grano: Convencional película mexicana bastante limitada pero que en el fondo tiene cierto carisma atractivo.

* * / 5

Los Abrazos Rotos.

los-abrazos-rotos-poster Almodóvar alterna astutamente películas arriesgadas ("La ley del deseo", "Kika", "Hable con ella" o "La mala educación"), con otras más seguras ("Mujeres al borde de un ataque de nervios", "Carne trémula", "Todo sobre mi madre" o "Volver"). Los abrazos rotos es sin duda alguna una película de ruptura. El estilo Almodóvar despojado de muchos de sus aciertos habituales convirtiéndose en una película de autor de estilo claramente europeo.

Una fotografía de la Playa del Golfo en Lanzarote. Sobre la arena gris, a lo lejos, casi invisible, una pareja se abraza. Pedro Almodóvar ha pasado años dándole vueltas a esta imagen que un día se encontró por casualidad, tratando de confeccionar un guión de película que resolviera al fin las incógnitas que se le planteaban: quiénes eran, por qué se abrazaban, qué hacían allí o qué fue de ellos. Almodóvar necesita obsesionarse con sus historias hasta que éstas no le dejen dormir, pues sólo entonces se convence de que ha de grabar su película, a modo de exorcismo saludable.

los_abrazos_rotos_-_500_-_16 En Los abrazos rotos, sin embargo, la autocomplacencia del director -que en otras de sus películas era perfectamente compatible con el deleite del público- se queda finalmente en un egocéntrico y emocionalmente hermético ejercicio de estilo vacío, que no provoca más que frustración y decepción en el espectador, ajeno a los supuestos vaivenes sentimentales de unos personajes desdibujados y a unas historias tan retorcidas como inverosímiles. Aunque me ha parecido bien resuelta técnicamente la película se repite en su esquema con todos los trabajos de Almodóvar: Personajes marcados por el dolor que según va trascurriendo la película nos desvelan a través de flashback el origen de ese dolor.

En La mala educación (2004) Almodóvar apuntaba la pérdida definitiva de unos valores cinematográficos que en Volver (2006) recuperaba o revisitaba en un ejercicio de reconstrucción del Almodóvar perdido de la primera etapa. No obstante, ahí estaba la huella del tiempo, el quebranto del drama, la melancolía. Almodóvar nunca volvería a ser Almodóvar, y él lo sabía. Y si muchos críticos se lanzaron a la yugular de su en cierto modo conservadora y tardía comedia, ninguno supo apuntar que el camino que recorría en avance, si bien breve, lo recorría ya en un territorio en que el Almodóvar del deseo se había convertido en el Almodóvar de la culpa, del quiebro. Y es ahí donde Los abrazos rotos se establecen como un eslabón necesario.

los_abrazos_rotos_-_500_-_16 Marciana a más no poder, salpicada por referentes continuo a cinematografías diversas. Los abrazos rotos es una declaración de amor al cine, pero es mucho más: es una declaración de amor al arte de contar historias y perderse en ellas. Marcada ahora por el desdoblamiento de los personajes y las tramas, capaz de pasar del drama al thriller y de allí a la comedia en órdenes inversos a los comunes, siempre cine de género, pero género dentro de género, Los abrazos rotos es tan compleja que necesita acabar, ser una unidad en la memoria detrás del desbarajuste de líneas y personajes, para brillar con toda su fuerza. Si en su primera parte más parece un compendio de imágenes bonitas, un cine dentro del cine (a veces mentirosa, siempre viva), es a partir de la huída de los amantes que la historia cobra una integridad extravagante y sucia, almodovariana, dejando imágenes complejas y dolorosas e integrándose, más allá de los homenajes, de lleno en una tradición del cine.

Todo parece marcado por la fatalidad y el drama, pero también por la comedia, y lograr que te sorprendan las carcajadas con las lágrimas todavía cayéndote por las mejillas no es frívolo. Almodóvar sigue sabiendo hacer de una conversación o un fotograma en negro, una lección de cine. Todo envuelto en la ensoñación y la melancolía del creador, también por la mejor banda sonora que yo haya oído de Iglesias, por una fotografía siempre superlativa y por la afectación del verdadero cine. Y en medio de ese remolino de sentimientos y sensaciones, el fantasma de la película Chicas y maletas (Mujeres al borde de un ataque de nervios), pero también esa imagen obsesiva del abrazo secreto en una playa de Lanzarote, guían el desarrollo en dos tiempos: uno personal y de reconciliación con el pasado y otro de avance hacia la oscuridad que esconde el futuro de un director que se atreve a pisar fuerte con una de las películas más complejas e inclasificables que haya dado el cine español.

Mi vida sin mi…

Mi vida sin mi, Isabel Coixet, 2003

Mi vida sin mi, Isabel Coixet, 2003

¿De qué trata?:  Ann(Sarah Polley) tiene 23 años, dos hijas, un marido que pasa más tiempo en paro que trabajando, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 años en la cárcel, un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podrá asistir durante el día… Vive en una caravana en el jardín de su madre, a las afueras de Vancouver. Esta existencia gris cambia completamente tras un reconocimiento médico. Desde ese día, paradójicamente, Ann descubre el placer de vivir, guiada por un impulso vital: completar una lista de “cosas por hacer antes de morir”.

Sarah Polley sorprende en esta película...

Sarah Polley sorprende en esta película...

Presenciamos el veloz declive progresivo de una mujer de veintitrés años. Veintitrés. Como quien dice, poco más de dos décadas atrás era un nuevo pedacito palpitante que fue creciendo y en el que varias personas fueron vertiendo ilusiones y esperanzas. Dos décadas que se pasan en un suspiro, aprendiendo apenas los pasos para transitar por este mundo tan inexplicable y complicado. Y ese pedazo de vida joven pero que ha tenido que madurar deprisa, a su vez trae nuevos pedacitos de vida, y avanza junto a los pedazos que la rodean, formando ese círculo misterioso de corriente eléctrica invisible llamado amor.

Muy buena actuación de soporte por parte de Mark Ruffallo

Muy buena actuación de soporte por parte de Mark Ruffallo

Desgarrador, sencillo, entrañable, cercano y valeroso viaje de una madre, de una esposa, de una hija, de una amante y de una amiga que camina hacia su final con la mirada serena, con un propósito firme y un amor inmenso e infinito que anida en ese cuerpo que se apaga, en ese espíritu que resplandece. Tal vez la memoria de los demás es lo que, de alguna forma, nos mantiene vivos cuando ya nos hemos ido.

Isabel Coixet

Isabel Coixet

Mi vida sin mí” es hermosísima, sincera, sobria, contenida, desgarradora y optimista. Las formas puede que sean algo irregulares pero el fondo es una genialidad. El mérito es hacerlo desde la sencillez, contar un dramón como la copa de un pino desde el optimismo, no debe ser nada fácil.
Hablar de algo tan desgarrador como la muerte con fecha anunciada y empapar toda la historia de calidez, ilusión y ternura es una proeza digna de mi admiración y mi aplauso. Esta es la mejor obra de Isabel Coixet sin duda.

Al grano: Bien intencionado drama que con finura te lleva a diversas sensaciones y te pone a valorar la muerte como un punto cercano para todos.

* * * * * / 5

El curioso caso de Benjamin Button

El curioso caso de Benjamin Button (Fincher, 2008)

El curioso caso de Benjamin Button (Fincher, 2008)

¿De qué trata?:

Basada en un relato de F. Scott Fitzgerald, cuenta la historia Benjamin Button (Brad Pitt), un hombre que nace con el cuerpo de una persona de 80 años, tiene cataratas, artrosis y esta lleno de arrugas.

Pero pese a la prediccion del medico no muere, todo lo contrarío, lentamente, a lo largo de los años, rejuvenece para llevar una vida llena de pasion y aventuras que abarca todo el Siglo XX.

La historia se entrelaza con otras, en particular la de su primer amor (Cate Blanchett). Eventualmente se enfrentara a la adolescencia y el miedo de ser un estorbo a sus personas queridas.

Hay películas que te llegan muy profundo de un modo extraño. Al igual que hay canciones que te abruman, paisajes que te deslumbran o personas que te impactan de lleno…

Esta película no me ha parecido que trate acerca de un caso médico extraordinario, curioso o diferente,… Me ha parecido una de las narraciones sobre la vida más completas, hermosas y bien contadas que he visto, leído, escuchado o imaginado.

Con un cierto aire a realismo mágico, Fincher nos envuelve durante casi tres horas en la piel de Benjamin Button y nos muestra la vida tal y como es. Hace ya horas que la vi y cientos de escenas aun surcan mi mente y mi estómago sigue encogido como ocurre cuando algo inesperado te “embiste” por sorpresa. El paso del tiempo, lo efímero de la felicidad, la dualidad realidad-sueño, la brevedad de la existencia, la eternidad del amor… son algunos de los interrogantes que componen la película y son también interrogantes de la vida, del hombre en general.

Las caracterizaciones son más que fascinantes

Las caracterizaciones son más que fascinantes

David Fincher toma una historia fantástica y la traslada a un marco real, le da vida, apoyado por un reparto entregado a la causa, consiguiendo crear el milagro de que todo funcione como el mecanismo de un reloj, sin momentos torpes, sin escenas que sobren, estando todo calculado al máximo para lograr esa “comunión” que mencionaba más arriba. La brillante dirección de Fincher es sólo una de las muchas cosas que elevan Benjamin Button a la categoría que merece, a las que habría que sumarle el diseño artístico, su impecable banda sonora, momentos de asombrosa imaginería visual y una historia que trasciende de su punto de partida: no es sólo la fábula de un niño que nace viejo, ni un romance, ni un drama. Es una historia sobre la vida, sobre las casualidades, sobre la superación personal, sobre la búsqueda de uno mismo, y en definitiva, sobre cómo afrontar nuestra existencia. Fincher nos acostumbro a su particular forma de dirigir, un poco oscura para mi gusto pero igualmente solvente, en Benjamin Button Fincher se calma, con una sobriedad exquisita nos cuenta los hechos, un trabajo que consigue un ritmo impresionante que jamás decae, el publico quedara hipnotizado, embobado con esta producción.

Cate Blanchett y Brad Pitt

Cate Blanchett y Brad Pitt

Actuada con gran destreza, Brad Pitt encarnando a este particular personaje esta perfecto, Cate Blanchett brilla tanto como su personaje “Daisy”, es totalmente impresionante el talento de esta actriz (soberbia), y su conexión con Pitt es muy solvente, desde “Babel” esta pareja dejo mucho que desear en la gran pantalla, Tilda Swinton me parece exquisita en su rol, un papel que le sienta perfecto y aunque su aparición es relativamente corta, esos minutos hacen de ella una de las mejores actrices del momento, pero quien realiza un papel absolutamente admirable es Taraji P. Henson, una perfecta actuación y personificación de este importante personaje, de ella se espera mucho en las próximas premiaciones.

En la pantalla no vemos actores en la piel de personajes, vemos personas. Y por muy increíble que resulte lo que se nos narra, es todo tan veraz como la vida misma, consiguiendo emocionar o divertir según la situación, algo meritorio considerando que es una historia tristísima. “The Curious Case of Benjamin Button” es el sucesor directo de “Big Fish“, una historia envuelta en fábula que transmite algo en cada una de sus secuencias.

Baile a media noche

Baile a media noche

La calidad técnica habla por si misma, la caracterización y las actuaciones creo que también. La dirección es impecable y el metraje quizá un poco excesivo aunque supongo necesario para narrar tal cantidad de cosas. Benjamin Button no equivale a una superproducción de Hollywood, Benjamin Button es algo totalmente diferente, es un diamante precioso que anhela ser visto, tocado y saboreado.

No hay imagen sin carga emotiva

No hay imagen sin carga emotiva

Al grano: Película con fastuosos recursos técnicos y visuales dónde lejos de ser un enorme pastel dulce (Australia) se convierte en un vehículo reflexivo hacia la vida y el tiempo. Y sobre todo, las oportunidades que dejamos en la vida y los efectos de nuestras decisiones cotidianas.

*  *  *  *  1/2 / 5