Albert Nobbs (Rodrigo García, 2011)

Albert Nobbs, Rodrigo García 2011

Con esta película remarco una y mil veces el inmenso talento de Glenn Close , quien funge como actriz, guionista y productora. En esta ocasión impacta al verse transformada en Albert Nobbs. Muchas veces las prisiones en las que estamos atrapados son imposiciones propias nacidas desde la opresión de la sociedad; Albert Nobbs  trata de eso, vemos el sacrificio de una mujer en trasvestirse en varón para poder ganarse la vida más allá de las condiciones que una mujer común tendría para vivir en un Berlín de Siglo XIX.

La magnifica actuación de Close me ha dejado impactado, sin palabras. Es realmente encomiable la pasión con la que esta actriz gestionó este proyecto y se nota en cada escena en las que luce una impecable factura. Nos compenetramos con Albert Nobbs desde que la actriz es iluminada por las luces de las velas; las motivaciones de personaje se mantienen acorde, sin embargo, es interesa entender la psicología del personaje. Esta película maneja una interesante lectura lésbica, ideal para algunas discusiones en cine debates.

Todos los detalles técnicos están muy bien cuidados. Tengo que reconocer que los puntos débiles de la cinta son Mia Wasikowska y Aaron Johnson, cuya relación es muy ambivalente y no tiene objetivos claros, sobre todo de Johnson, no se profundiza en una personalidad congruente. Algunos otros personajes secundarios tienen relevancia que no deberían de tener, como esa participación de Jonathan Rhys Meyers que no aporta nada a la cinta. Realmente la cinta está construída por Close y el maravilloso personaje de Janet McTeer.

El talón de aquiles de la cinta es su guión y el final, tan abrupto como aniquilante. Un final doloroso, que no deja ni un atisbo de felicidad, algo demasiado inesperado que sucede en el tramo final sin apenas aviso, y la escena final está por demás dudosa de significación; al igual que la homosexualidad de las protagonistas, que no se sabe justificar y comprender. Queda ambiguo e inconcluso. No estoy seguro que Rodrigo García haya sido la elección correcta, y es curioso por que el director maneja muy bien la sexualidad y el psique femenino, pero esta vez, se siente forzado y artificioso.

3.5 / 5

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Enloqueciendo por “Black Swan” (El Cisne Negro)

black_swan-2Black_Swan_01  ¿Se puede dividir el alma humana? ¿Se logra ser lo inocente y lo astuto al mismo tiempo? ¿Se es capaz de ser el cisne blanco y negro? ¿De alcanzar la perfección sin importar perder la cordura y el alma? En vista de las críticas es necesario volver al origen de la obra. ¿No es acaso pretendidamente el ridículo el ballet y capaz de emocionar? ¿No tanteaba muchas veces Hitchcock con lo burlesco para sugerirnos que el suspense se sustenta en lo inexplicable y lo imprevisible? De eso va más o menos la nueva joyita que nos acaba de regalar Darren Aronofsky.

Aronofsky sigue madurando como realizador y guionista. Y "Black Swan" es la prueba más evidente de que es uno de los narradores más interesantes, e importantes, del cine norteamericano actual. Es capaz de levantar una película con un argumento casi anecdótico (una joven bailarina que aspira a ser la protagonista de ‘El lago de los cisnes’) y transformarla en un orgasmo cinematográfico que se alarga durante más de cien minutos de puro gozo. Nos mete en la cabeza de su protagonista (una superlativa Natalie Portman, en su mejor papel hasta la fecha) acariciando a su personaje con movimientos de cámara que varían en base a su estado de ánimo: más bruscos cuando se palpa en nerviosismo, planos fijos cuando hay calma. La cámara en mano funciona a las mil maravillas en las coreografías de ballet, rodadas en su mayoría en una sola toma, excepto en la representación final.

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Es cierto que tal como nos muestra la película la perfección no sólo es control sino muchas veces liberación y desinhibición. No entiendo, por lo tanto, por qué se critican los excesos en la recta final a Aronofsky cuando simplemente se limita a predicar con su ejemplo. ¿Fingir o dejarse llevar? Está claro que el director de “Réquiem por un sueño” quiere poner un excelso de excesos digitales justificados por el propio guión, que convierten al propio espectador en víctima de la paranoia y alucinaciones de la protagonista. Algunos criticarán otros, donde me incluyo, dirán que se trata de mera y genial consecuencia, de un cine al límite de todas las posibilidades.

Si bien es de ley mecionar que Natalie Portman deja la piel, tampoco puede negarse que los secundarios no son menos: Mila Kunis enamora a cámara, Vincent Cassel está genial, Barbara Hershey y Winona Ryder, con sus escasos minutos en pantalla, también demuestran sus tablas. La banda sonora de Clint Mansell es exquisita, así como el sobresaliente trabajo del sonido, que hace que las escenas funcionen casi a modo de coreografías completas, como set-pieces rítmicas. La fotografía de Matthew Libatique ayuda a crear una ambientación malsana, opresiva, algo que no se veía en una pantalla grande desde el Lynch de "Mulholland Drive" (2001).

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De acuerdo, nos conocemos la historia, sabemos todo aquello que nos va a mostrar y el poder, sobre sorpresas en el libreto, aparentemente es mínimo… Entonces, ¿qué ha visto una gran mayoría de espectadores que hemos quedados prendados por “El cisne negro”? una película sencilla basada en el cromático vestuario, juegos malabares con efectos de sonido y acrobáticos espejos Darren Aronofsky parece recrear la perdida en sí misma de la protagonista. Ser perfecta no se trata de control sino dejarlo de lado.

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Chloe… Una propuesta atrevida

61_Chloe_film_gleeden Catherine (Julianne Moore), una doctora de éxito, sospecha que su marido David(Liam Neeson), un guapo profesor de música, la engaña. Con el fin de acallar sus sospechas y temores, contrata a Chloe(Amanda Seyfried), una joven irresistible que ponga a prueba la fidelidad de David. Los tórridos cuentos de Chloe sobre sus encuentros con David embarcan a Catherine en un viaje de redescubrimiento sexual y sensual.

Por primera vez Atom Egoyan decide dejar de lado sus personales películas puzzle para realizar un filme convencional y sobre todo lineal, producido por nada menos que el realizador de Cazafantasmas (El productor del cinta es Ivan Reitman, padre de Jason Reitman) y con un guión ajeno, aunque rodado con su equipo habitual. Al igual que en ocasiones David Lynch, siempre resulta estimulante ver a este tipo de realizadores fuera de su hábitat natural, desenvolviéndose en márgenes más académicos.

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El resultado es bastante satisfactorio. La película se enlaza temáticamente con el imaginario de Egoyan a través de Exotica (1994), no sólo por el voyeurismo ejercido por sus personajes e implícitamente por el espectador, sino también por la representación del mundo de las dependencias eróticas del subconsciente humano. Subyace también la dicotomía entre la represión y la fantasía sexual, entre las narraciones de Chloe, la curiosidad de Catherine y los posibles malentendidos entre ambas.

En definitiva Egoyan responde a la cita con una vertiente más industrial del cine con estilo y oficio pero nos queda la duda de imaginar cómo hubiera sido la misma película desde su otra perspectiva. Esta vez sirve al menos para demostrar su capacidad de adaptación fuera de su propia fórmula desestructurada.

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Por lo tanto es una película aceptable, porque tiene partes en donde se excita al espectador (cuentos sexuales y escenas de lesbianismo), momentos donde se lo desafía a descubrir qué hay detrás del halo de misterio que se cierne sobre las relaciones afectivas de los personajes y otros pasajes donde predomina una atmósfera de inestabilidad mental y patológica obsesión que pueden llegar a derivar en una catástrofe familiar.

Una cinta que además nos enseña sobre los peligros de tratar a personas como objetos, que nos demuestra lo peligroso que podría ser el involucrar a un extraño en los problemas íntimos de pareja, y que también se sumerge en la compleja mente humana, la cual puede llegar a disfrutar en forma masoquista del sufrimiento que provoca un desengaño, transformando un evento traumático en un enfermizo proceso de satisfacción voyeurista.

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* * * 1/2 de 5

Notes on a Scandal – Escándalo

Escándalo, Notes on a Scandal, Richard Eyre, 2006

Escándalo, Notes on a Scandal, Richard Eyre, 2006

¿De qué trata?:

Barbara (Judi Dench) es una despótica y solitaria profesora que gobierna su aula con mano de hierro en una ruinosa escuela pública secundaria situada en Londres. Con la excepción de su gata, Portia, Barbara vive sola, sin amigos ni confidentes, pero su mundo cambia cuando conoce a la nueva y atractiva profesora de arte de la escuela, Sheba Hart (Cate Blanchett). Sheba parece ser el alma gemela y la leal amiga que Barbara siempre ha estado buscando. Pero cuando descubre que Sheba mantiene una tórrida relación con uno de sus jóvenes alumnos (Andrew Simpson), su naciente relación da un peligroso giro. Entonces, cuando Barbara amenaza con revelar el terrible secreto de Sheba al esposo de ésta (Bill Nighy) y al mundo entero, los propios secretos y las siniestras obsesiones de Barbara salen a primer plano, exponiendo los engaños que se ocultan en el núcleo de las vidas de las mujeres.

Judi Dench y Cate Blanchet en un magnífico duelo actoral

Judi Dench y Cate Blanchet en un magnífico duelo actoral

Escándalo es una acertada aproximación a dos carácteres y dos formas de ver la vida desde el punto de vista emocional, pero también desde el punto de vista social. Por que los juicios que emite el personaje de Judi Dench sobre las diferencias sociales, raciales y económicas de la actual Gran Bretaña son de los más tajantes. Escándalo es también una interesatísima reflexión sobre la soledad, la soledad real y la soledad sentida, ambas igual de dolorosas. Es una película de terror urbano, axfisiante y realista. Es un duelo de máxima altura entre dos de las mejores actrices de la actualidad. Dench, intensa, emocional, dura, fría, a la que hay que reconocer la gran capacidad camaleónica que consigue con cada personaje a pesar de su edad. Blanchet pura, cálida pero ambigua, triste, sóla aun con su compañía. Ambas demuestran a través de sus ojos sus emocionales interpretaciones, pasando con asombrosa facilidad del cariño al miedo y de este al odio. Pero podemos decir que sus interpretaciones también transpasan lo emocional y se convierten en física, por la fragilidad de Blanchett y la dureza de Dench, la debilidad de una y la tosquedad de otra.

Grandes actrices

Grandes actrices

Es un film pulcro en su dirección (Un exquisito Richard Eyre), con un guión muy bien estructurado por  Patrick Marber (Escritor de Closer) en el que no hay buenos ni malos, solo gente que se equivoca en sus acciones y en sus incontrolables sentimientos, amorales todos ellos, pero nunca inmorales.

Bárbara y Sheba

Bárbara y Sheba

Es inevitable estremecerse al contemplar a esa imponente Judi Dench, esa anciana profusamente arreglada y con un ramo de flores en sus brazos, sentada en la sala de esa joven mujer, hermosa, heterosexual, casada y con hijos de la cual se ha enamorado… Pese a todo esto, esta allí; sonriendo, viéndola bailar lascivamente al ritmo de un compás cadencioso. ¿Que ve en ella? Una oportunidad, una amistad, una ilusión, una pasión… Muchas cosas. Ha sido tanto el tiempo que ha pasado en la desesperanza teniendo como única compañía interminables filas de libros y adolescentes rebeldes que Sheba es como el Sol que nunca había iluminado su cielo grisáceo. Un tesoro muy brillante que no piensa dejar escapar. Pero no cuenta con que Sheba vivirá su propia historia de pasiones imposibles al tener una aventura con unos de sus alumnos.

Sheba Heart

Sheba Heart

A Sheba le pasa lo mismo que a Bárbara. Ambas acaban de despertar después de mucho tiempo. Algo nuevo a llegado sus existencias haciéndolas sentirse vivas, deseadas, felices, ilusionadas… Algo que las aleja de sus realidades carentes de satisfacción y plenitud… Para ella no es de ninguna manera sólo sexo casual, caricias prohibidas y besos furtivos en la oscuridad; es sentir de nuevo su corazón palpitando a mil por hora mientras su alma es acunada por la sensación de estar recibiendo un poco de amor…

Pero, ¿Que pasaría si tuviéramos en nuestras manos a ese ser que deseamos? ¿Si su secreto nos diera poder y fuera la presa que en cualquier momento podríamos matar fácilmente? ¿Nos aprovecharíamos de esa situación, de tenerlo dominado para así poder retenerlo a nuestro lado? Probablemente. Tras descubrir su secreto, Bárbara pronto disfruta acorralándola, jugando con ella; viendo en eso la posibilidad de llegar a algo más íntimo; utilizando el miedo de Sheba como su principal arma.

Un romance peligroso

Un romance peligroso

La película también nos habla de los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida y que con el paso del tiempo se van haciendo cada vez más evidentes, hasta llegar a puntos como el de Sheba. Por fuera, es la imagen de la perfección, de la mujer moderna y exitosa; pero su realidad es muy distinta. No es una mujer feliz porque esta casada con un hombre que no ama. Y esta debe ser la realidad de muchas personas, quienes comparten su vida con alguien a quien dejaron de amar hace mucho o que sencillamente nunca amaron, pero a quien sin embargo besan cariñosamente en la boca todos los días diciéndole que lo quieren mucho.

La fortaleza de una es la debilidad de la otra.

La fortaleza de una es la debilidad de la otra.

¿Por qué los seres humanos nos entregamos a pasiones en ocasiones casi enfermizas sin contemplar las consecuencias que nos puedan traer? ¿Por qué llegamos a adorar con locura y fervor a musas y a dioses cuyo amor, belleza, esplendor y pureza nunca serán para nosotros? Los deseos no se pueden domesticar y siempre están allí, latiendo en el inmenso y profundo mar donde habitan. Siempre nos aferramos a sueños y esperanzas que nos gusta disfrazar de posibilidades verdaderas. Pero todo corresponde a dos cosas. La primera, es lo que todos anhelamos en esta vida, nuestra meta podría decirse. Esa búsqueda eterna, ese dulce paraíso con el que soñamos todas las noches. La recompensa por la que a veces se nos exige derramar nuestra propia sangre: la felicidad. Lo segundo es algo más profundo. Es de lo que todos quieren huir. Algo que a la mayoría le aterra pero que muy pocos saben apreciar y disfrutar, pero que indudablemente nadie quiere tener como destino final. Esa respuesta fría, cruda, seca, tal vez poética… Nunca estúpida ni absurda… Siempre ambigua e inextricable, cubierta a veces por el sutil y melancólico perfume del dolor: la soledad.

Al grano: Poderoso duelo entre dos grandes actrices cuyos personajes tan complejos como humanos viven una correlación que te hace pensar sobre la fuerza y la debilidad. Impecable drama.

* * * * 1/2 / 5