El Caballero de la noche asciende (The Dark Knight Rises, Nolan 2012)

The Dark Knight RisesHe de confesar que es una gran satisfacción el escribir sobre esta película; en parte por que por fin la tan esperada The Dark Knight Rises viene a cerrar una trilogía compleja y alejada de la caricatura en sí del mismo personaje, por otra parte, es una película que en lo personal cierra una etapa y comienza otra. Un cúmulo de emociones encontradas.

Hablaré de la película y trataré de ser lo más objetivo posible. Se ha dicho mucho sobre sus puntos débiles, que la debilidad de Christopher Nolan es la construcción de sus personajes femeninos y tal vez no esté de acuerdo con eso. Están aquí dos actrices de alto nivel, con una calidad ampliamente demostrada. Marion Cotillard es la damisela de nuestro héroe, que bien puede ser su salvación y destrucción; o bien, Anne Hathaway con una Gatúbela (a la que nunca se le hace referencia de nombrarla así, y no sólo eso, alejada de cualquier ícono gatuno) que destaca por esa actitud voluble, como pieza clave en el desarrollo de los conflictos, algo que me dejó impactado es la capacidad física de la actriz en realizar todas las piruetas de su personaje.

El conflicto principal de esta película va más allá del antagonismo de Bane sobre Batman, tenemos a un héroe que necesita renacer sobre los hechos acontecidos en The Dark Knightun hombre débil e inestable que se ha alejado del mundo. Vemos a un héroe que renace solo, a renuencia de su fiel ayudante Alfred, que por primera vez, se hace a un lado. Toda la película es sobre el renacer, sobre el reconstruirse y superarse. Sobre el volverse a identificar como un signo, como un estandarte unificador. Bane aparece como un villano menospreciado pero es el único capaz de poner en jaque la fisicalidad del murciélago. Y es su mayor punto débil sobre la inteligencia y capacidad de este mercenario.

Bane continúa lo iniciado en Batman Beginspor lo que les recomiendo que la consulten para poder entender la cumbre de esta cinta. “La liga de las sombras” está más viva que nunca y vienen a hacer resurgir a la Ciudad Gótica dentro de una anarquía destructiva. Se dijo muchas cosas sobre lo que podía suceder en la cinta y sería imprudente revelar spoilers por lo que no profundizaré al respecto.

Christopher Nolan construye una obra épica, redonda y dotada de una magnificidad técnica y productiva. Hablo como un fan que  vivió una experiencia dotada de emoción, melancolía, rabia y alegría; como alguien que se emocionó con cada ascenso del héroe hacia la posteridad. Ese ascenso a la trascendencia y a la verdadera inmortalidad. Es una cinta compleja que viene a demostrarnos que los héroes nacen no sólo por las acciones que realizan sino de la fuerza que nos reta a ser seres humanos, de afrontar nuestras limitaciones, miedos, errores. Cada caída nos brinda la necesidad de levantarnos. Eso es lo que me deja esta cinta, el buscar ascender como el director lo realiza como un verdadero creador cinematográfico.

* * * * * / 5

El sorprendente Hombre Araña (The Amazing Spider-Man, Dir. Webb, 2012)

10 años han pasado desde el estreno de la cinta que Sam Raimi presentó sobre el arácnido, la que por cierto, cautivó una gran parte de la población cinéfila. La primera parte tenía chispa y encanto, seguida de una secuela sorprendente y una tercera parte ambiociosa y fallida. Ahora es el turno de renovar la franquicia, de comenzar de 0, de un nuevo porvenir.  Marc Webb tuvo la oportunidad de ofrecernos esta nueva cinta, y aunque haya dividido a muchos fans, en lo personal, es una cinta bastante bien lograda.

Primeron que nada el director tenía la dificultad de superar o igualar lo conseguido por Raimi, si bien hay cosas que salen perféctamente avantes hay otras que queda debiendo. Hay secuencias muy bien logradas gracias al apoyo de las nuevas tecnologías, presenta algunas coreógrafías bien conseguidas. La dirección de Marc Webb es brillante, dudaba de su capacidad ante un blockbuster y me sorprendió, está perfectamente capacitado para grandes proyectos. Logró capturar la escencia de Spider-Man tanto de su faceta enmascarada como su faceta humana.

Gran parte del éxito de este filme es de sus protagonistas: Andrew Garfield es un actor cuyo talento está más que demostrado (The Social Network (2010), Never Let Me Go (2010)), le otorga al personaje esa tribulación, ingenuidad e inmadurez; da pie a la evolución del personaje afrontando sus nuevos retos, y yo diría que le otorga una escencia diferente a la del Peter Parker de Tobey Maguire. De Emma Stone casi nunca me he quejado, pero creo que ya es tiempo de aceptarlo: Stone tiene una presencia fresca y radiante, aunque, su talón de Aquiles, actoralmente hablando, es ser TAN ella, no puedo evitar pensarla en sus diversos personajes que siempre tienden a los mismos esquemas. Y bueno Rhys Ifans está en un momento actoralmente maduro, me encantaría verlo en un buen drama, en esta cuenta cambia su simpatía por darle un dramatismo y una perturbación a el Lagarto y hacer consecuente su evolución de hombre a monstruo ¿O es que sólo necesitaba ese paso? Me recordó mucho a la dualidad que manejaba Alfred Molina con el Dr. Octopus. Además, la relación antagonista – protagonista le da un plus a la historia, cercanía y conflicto, no sólo físico sino también moral.Mención aparte a la maravillosa participación de Sally Field y de Martin Sheen.

Ahora bien, la parte que duele es que los momentos en los que la cinta pudo haber brillado son demasiado gratuitos y esporádicos, la mordida de la araña pasó a ser puro pretexto. Hay momentos de enaltación dónde no sucede nada, en parte, por lo falso de algunas situaciones. La escena final post-créditos sobra, por que la prescencia de Osborne está en toda la película y no tenían que remarcarla; es más que evidente que la secuela está por venir. Otro apartado que desmerece el asunto, la digitlización del villano, la encuentro sin forma y sin chiste, a lo mejor esperaba un lagarto más estilizado, algunos momentos el CGI se me hacen mal logrados, como el movimiento de los reptiles, creo que, no renderearon bien la cinta. En otros aspectos creo que por fin James Horner realiza una partitura “original” a sus anteriores trabajos, aunque similar, al que realizara Danny Elfman para el anterior arácnido.

No todo es malo, la cinta me entretuvo, me causó gracia y me dió ánimos para ver la secuela. Corran a verla.

Además, “The Amazing Spider-Man” tiene el cameo más creativo que han realizado con Stan Lee!!

* * * 1/2 / 5

X:Men Primera Generación

El mundo de cine ha visto películas muy buenas sobre los mutantes (X-Men y X-Men 2), regulares (X-Men. La decisión final) y malas (X-Men orígenes: Wolverine), pero esta vez, los mutantes regresan para contarnos la historia desde el principio. Sabemos que los mutantes dan para tener muchas películas de cada personaje por que es un universo basto de diferentes caracteres, en esta ocasión estamos ante el inicio de la famosa escuela de mutantes, en una cinta que nos cuenta de cómo Charles Xavier pasa de ser amigo del gran Magneto a ser su enemigo.

X-Men: Primera generación se sitúa en una época sesentera donde la paz estaba en la cuerda floja por las disputas que había entre Rusia y USA, pero lo que la película nos cuenta, es que también los mutantes tuvieron que ver en esa rencilla internacional.  La cinta es dirigida por Matthew Vaughn cuyos anteriores trabajos destacan la fantástica “Kick-Ass (2010)” y “Stardust (2007)”, un director que ha probado que es muy bueno haciendo películas aventuras y superhéroes (ficticios o no), a ratos Vaughn logra una pericia narrativa interesante sin embargo al momento de ponerse al tú por tú con el CGI no sale tan bien librado, sin embargo su dirección es notable y funcional.

Una película con un gran elenco encabezado por James McAvoy (Wanted – Se busca (2008), Expiación, más allá de la pasión (2007)) como el enigmático Profesor X; el impresionante Michael Fassbender es Magneto; la nominada al Oscar, Jennifer Lawrence es Mystique, January Jones que cautiva con su belleza como Emma Frost y Nicholas Hoult, galán de muchas adolescentes tendrá muchos pelos para ser Bestia. Quizás es por la vuelta de Bryan Singer (director de las cintas X-Men y X-Men 2) a las labores de producción y creación de la historia. Quizás es por el reparto. Quizás es por el guión. O quizás es por todo ello.. pero esta X-Men es una auténtico entretenimiento para los fans de los mutantes más célebres de la ficción, y debería serlo también para todos los cinéfilos en general.

El guión de la película combina a la perfección espectacularidad con intimismo, humor con violencia, drama y política; sin embargo, algunos detalles del guión son muy artificiosos y manipuladores. La cámara de Matthew Vaughn nos enseña el desenvolvimiento de la relación entre los dos grandes amigos que se convirtieron en rivales. James McAvoy, en la piel de Xavier, muestra una vez más que es el mejor actor de su generación (sus ojos lo dicen todo), mientras que Michael Fassbender, el mejor del reparto, transmite todo lo que su personaje ha de transmitir (dolor, ira, amor, amistad) en apenas una mirada. El resto del reparto, en interpretaciones más que correctas, acompaña perfectamente a esta pareja estrella.

Por cierto, busquen los cameos de Hugh Jackman y de Rebecca Romijn, simplemente, sensacionales!

* * * 1/2  de 5

 

Kick Ass!

ddfd ‘Kick-Ass’ (film no apto para menores) gira en torno a Dave Lizewski (Aaron Johnson), un estudiante de instituto que pasa desapercibido por todos, aficionado a los cómics, de dónde saca un día la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una significativa razón para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando se encuentre con un par de locos vigilantes -la explosiva niña de 11 años Hit Girl (Chloë Moretz) y su padre, Big Daddy (Nicolas Cage)- y forje amistad con otro joven luchador contra el crimen, Red Mist (Christopher Mintz-Plasse). Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D’Amico (Mark Strong), sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba.

Los trabajos de Matthew Vaughn han seguido un hilo conductor, han sido cintas de personajes que se convierten en héroes a pesar de no tener la madurez necesaria para ser héroes. En “Nada es lo que parece” (Layer Cake, 2004) protagonizada por Daniel Craig, el personaje principal realiza una evolución para defenderse de una organización criminal. “El misterio de la Estrella” (Stardust, 2007) es el madurar de adolescente a hombre en un viaje lleno de magia y personajes increíbles. Con esta cinta, Vaughn le da poder al adolescente de soñar y no sólo eso, si no de dejarte con un grato sabor de un cine adolescente bien logrado con muchos toques de comedia negra y gore.

kickass-film-still-01 Lo más destacado es su originalidad. Una especie de Watchmen y American Splendor mezclado. Porque si en Watchmen se planteaba quien vigilaba a los vigilantes, aquí se plantea que pasaría si la gente que admira los comics, películas y videojuegos de súper héroes intentara emularlos, con todo lo que ello conlleva. No todo es glamour, reconocimiento y problemas personales estúpidos (no señalo a nadie hombre araña), aquí los personajes realmente pagan la osadía de emular a sus héroes. Muerte, destrucción familiar y demás tragedias es lo que tienen que asumir los personajes.

Es una obra que deambula entre el homenaje y la parodia sin alejarse del filo de la navaja en la que se apoya para entretener a los amantes del cómic. Dave encarna al típico personaje Marvel en el que sus poderes lo superan. Inspirado en la primera etapa de Spiderman, la cutredad se convierte en arte: un gran poder cutre conlleva una gran responsabilidad igual de cutre. Por otro lado, el traje heroíco de Cage no deja lugar a dudas sobre su paralelismo con Batman y su cruzada particular ante el crímen, apoyado en este film por su hija pequeña experta en artes marciales (Robin).

photo_13_hires Lo gracioso de todo esto es que por fin Nicolas Cage actúa con un mínimo de decencia en un cartel predestinado de antemano al olvido, consiguiendo forjar un personaje carismático. Un héroe. El ritmo y la información que M. Vaughn traslada al espectador durante las distintas secuencias de su película es un acierto. El humor, también presente, se limita a resaltar las obviedades y carencias de unos personajes elegidos para conmover desde el absurdo de sus acciones y erigiéndose como un elegante actor secundario.

Punto y aparte merecen las escenas de acción, rodadas con un ritmo salvaje y con una musicalidad digna de destacar (si vinieran firmadas por Tarantino a algunos críticos se les caería la baba). No se limita en violencia, sangre y determinación. A pesar de estar protagonizada por adolescentes, eso no hace más que desarrollar la sensación de que todo duele más, es más físico.

0415_kick-ass_390x220 Nicolas Cage está bastante bien dotando a su personaje de madurez y poniendo el balance entre tanto adolescente. Mintz-Plasse sigue siendo un gran descubrimiento por el patetismo que inundan todos sus personajes. Mark Strong sigue fascinándome, desde Sherlock Holmes me ha demostrado que tiene gran potencial. Aaron Johnson asume con sencillez y tablas el protagonismo. El resultado final quizás podría haber sido más original, pero igualmente "Kick-Ass" se trata de una de las propuestas más frescas y estimulantes del momento, un western pop cuya mejor ganancia es su independencia del espíritu franquicia que suele ahogar las producciones Marvel. 16kickassspan-1-articleLarge Y no perderos la aparición de una enorme Chloe Moretz, una cría de once años que pelea como Chuck Norris y habla como Harry el Sucio. Sádica, dulce, asesina, madura, un personaje redondo interpretado brillantemente. Ídola total.

Identidad Sustituta

Identidad Sustituta, Surrogates, Jonathan Mostow, 2009

Identidad Sustituta, Surrogates, Jonathan Mostow, 2009

¿De qué trata?: Ambientada en un mundo futurista donde los humanos viven aislados en interacción con robots, un policía (Bruce Willis) se verá forzado a abandonar su hogar por primera vez en años para una investigación. Todo comienza cuando dos agentes del FBI (Willis y Radha Mitchell) son asignados para investigar el misterioso asesinato de un estudiante universitario relacionado con el hombre que participó en la creación del fenómeno high-tech de los sustitutos, que permiten a la gente comprar versiones perfectas de sí mismos -en buena forma, guapos, y controlados por control remoto-. Estas máquinas perfectas acaban asumiendo sus roles vitales, de modo que la gente puede experimentar la vida a través de otro cómodamente sentados en el sofá de su casa. El asesinato pone de manifiesto una cuestión: en un mundo de máscaras ¿quién es real y en quién se puede confiar?

Se ha comentado en múltiples ocasiones en referencia a este género que aquellas obras que, presentando una paradoja o una anomalía física o biológica (ciencia), situada en un lugar y un tiempo determinado para narrar una historia en función de unos personajes (ficción), alcancen la reflexión, generalmente sobre la condición humana (filosofía).La tendencia pesimista (con cierre optimista, claro) del cine de este milenio referente al ser humano, no escapa a Identidad Sustituta, que si bien no muestra el Apocalipsis de nuestra especie como especie viva, sí lo hace como especie humana: la máquina vence al hombre, porque el hombre quiere ser máquina.

 El apoyo que ofrecen unos buenos efectos especiales al argumento científico (que resulta convincente cuanto mayor sea el equilibrio entre la imaginación y la verosimilitud), no es suficiente para salvar los papeles a esta producción, que no consigue que sus buenos detalles sean algo más que meras anécdotas en el guión.Toda la perfección humana ¿Qué es lo que puede salir mal? El gancho de ficción viene gracias a un Willis ensangrentado y atormentado que tiene que salvar la vida a un numeroso grupo de seres humanos, no sólo a unos cuantos si no a toda la raza humana. El umbral, o mejor dicho, el hueco que se forma entre nuestro conocimiento limitado y los hechos que acontecen ante nuestros ojos, abre las puertas a la divagación, la exposición de teorías, la formulación de incógnitas. Es la parte más jugosa para el guionista y el escritor. Por desgracia, Jonathan Mostow reduce este jugo a unas lágrimas en un par de personajes y unas cuantas críticas sin dirección a la sociedad de plástico y videojuego. Ni siquiera consigue conmover en su oda a la belleza de la imperfección.

Así que al final la película es una paradoja en sí misma: una crítica a la falta de inquietudes del ser humano, a la mecanización de la sociedad, a la imagen como referente social, realizada con un cine estético, robotizado y mecánico como el que más, al que le faltan todas esas inquietudes que nos parece recriminar.
Al grano: Intento reflexivo que queda en mero entretenimiento palomero.
* * * / 5