Siempre hay tiempo para reir

funny-people ¿De qué trata?: La historia ambientada en el mundo de los comediantes de standup (los monologuistas), y concretamente en George Simmons (Adam Sandler), un famoso cómico que descubre de repente que le queda poco tiempo de vida. George Simmons, que cree tenerlo todo, se da cuenta de lo que es estar cerca de la muerte, y a partir de ese momento pondrá todo su empeño en buscar aquello que realmente aporte significado a su vida.

Lo tengo que reconocer, es la mejor actuación de Adam Sandler en todo lo que le he visto, es un patán el personaje, eso es claro, pero todo ese sentimiento que es incapaz de reconocer lo hace un personaje tridimensional.

funny-people-2 La película es difícil de ver, sin embargo, tiene mucho potencial dramático que es ensombrecido por los chistes malos, pero, ¿Que en serio no se han puesto a pensar en los chistes de Polo Polo? SON LOS MISMOS! Judd Apatow ha decidido meterse con la muerte en su última película, para reirse de ella. Funny People no es una comedia al uso, ni tampoco un drama al uso. Refleja perfectamente la vida de un cómico: vemos lo triste que es su vida, pero también vemos lo divertida y graciosa que es para los demás.

Adam Sandler encarna al cómico veterano (George Simmons), el cual tras diagnosticarle una enfermedad de cierta consideración, se empieza a replantear un poco su vida en general (logros, reconocimiento, vida social y amorosa…) y al cruzarse con el cómico vocacional (Seth Rogen interpretando a Ira) decide acogerlo como ayudante (en gran parte para que le haga compañía) Y así vamos viendo las entrañas del mundo de la comedia, donde los cómicos generalmente son desgraciados que cogen sus miserias y las transforman en risas para los demás.

Funny-People-movie-u07 Habrá quien piense que Funny People está llena de chistes de genitales y que por eso se orienta a un público más juvenil. Nada de eso. Apatow nos habla, al igual que en sus anteriores películas, de la inmadurez. Personajes inmaduros que no crecen a pesar de cumplir años, como Steve Carell en "Virgen a los 40" o Seth Rogen en "Ligeramente embarazada".
Todos los personajes aquí son inmaduros, aunque vivan con sus colegas, en una gran mansión, sean empresarios (muy gracioso Eric Bana) o estén casados. Y queda claro que, si no ponemos de nuestra parte, no maduramos porque nos ocurran cosas en nuestra vida. Nadie aprende nada en esta película, y todos los personajes (excepto Ira) acaban exactamente como empezaron. Porque no se madura solo creciendo, también hay que saber extraer de lo que nos pasa.

Ya lo dice el personaje de Ira: "eres el único que no ha aprendido nada de una experiencia cercana a la muerte". Y eso no tiene nada de gracia.

Al grano: El drama de la película salva los chistes escatológicos. Se debe de ver con paciencia. Y sigo reconociendo, es una de las mejores actuaciones de Adam Sandler.

* * * / 5

Mi vida sin mi…

Mi vida sin mi, Isabel Coixet, 2003

Mi vida sin mi, Isabel Coixet, 2003

¿De qué trata?:  Ann(Sarah Polley) tiene 23 años, dos hijas, un marido que pasa más tiempo en paro que trabajando, una madre que odia al mundo, un padre que lleva 10 años en la cárcel, un trabajo como limpiadora nocturna en una universidad a la que nunca podrá asistir durante el día… Vive en una caravana en el jardín de su madre, a las afueras de Vancouver. Esta existencia gris cambia completamente tras un reconocimiento médico. Desde ese día, paradójicamente, Ann descubre el placer de vivir, guiada por un impulso vital: completar una lista de “cosas por hacer antes de morir”.

Sarah Polley sorprende en esta película...

Sarah Polley sorprende en esta película...

Presenciamos el veloz declive progresivo de una mujer de veintitrés años. Veintitrés. Como quien dice, poco más de dos décadas atrás era un nuevo pedacito palpitante que fue creciendo y en el que varias personas fueron vertiendo ilusiones y esperanzas. Dos décadas que se pasan en un suspiro, aprendiendo apenas los pasos para transitar por este mundo tan inexplicable y complicado. Y ese pedazo de vida joven pero que ha tenido que madurar deprisa, a su vez trae nuevos pedacitos de vida, y avanza junto a los pedazos que la rodean, formando ese círculo misterioso de corriente eléctrica invisible llamado amor.

Muy buena actuación de soporte por parte de Mark Ruffallo

Muy buena actuación de soporte por parte de Mark Ruffallo

Desgarrador, sencillo, entrañable, cercano y valeroso viaje de una madre, de una esposa, de una hija, de una amante y de una amiga que camina hacia su final con la mirada serena, con un propósito firme y un amor inmenso e infinito que anida en ese cuerpo que se apaga, en ese espíritu que resplandece. Tal vez la memoria de los demás es lo que, de alguna forma, nos mantiene vivos cuando ya nos hemos ido.

Isabel Coixet

Isabel Coixet

Mi vida sin mí” es hermosísima, sincera, sobria, contenida, desgarradora y optimista. Las formas puede que sean algo irregulares pero el fondo es una genialidad. El mérito es hacerlo desde la sencillez, contar un dramón como la copa de un pino desde el optimismo, no debe ser nada fácil.
Hablar de algo tan desgarrador como la muerte con fecha anunciada y empapar toda la historia de calidez, ilusión y ternura es una proeza digna de mi admiración y mi aplauso. Esta es la mejor obra de Isabel Coixet sin duda.

Al grano: Bien intencionado drama que con finura te lleva a diversas sensaciones y te pone a valorar la muerte como un punto cercano para todos.

* * * * * / 5

Juegos del corazón….

Jugando con el corazón

Jugando con el corazón

¿De qué trata?: Un grupo de personas que pertenecen a distintas generaciones y tienen estilos de vida muy distintos, coinciden en un punto común: buscan el amor y la amistad en Los Ángeles de hoy en día. Entre ellos están Hannah (Gena Rowlands) y Paul (Sean Connery), un matrimonio que se verá amenazado por los fantasmas del pasado. Meredith (Gillian Anderson), una soltera dedicada a su trabajo. Hugh (Dennis Quaid), un solitario, que va de bar en bar contando tristes historias de amor. Gracie (Madeleine Stowe) y Roger (Anthony Edwards), una pareja que ha encontrado la diversión sexual en una relación clandestina, o Joan (Angelina Jolie) y Keenan(Ryan Phillippe), dos jóvenes que pasan el tiempo soñando en los locales nocturnos de Los Ángeles. Todas estas personas experimentarán una transformación a causa de una cadena de acontecimientos imprevistos que harán que salga a la luz lo fugaz, complejo, y, a menudo, milagroso que puede ser el amor en según que circunstancias.

Meredith y Trent

Meredith y Trent

Construida como una versión ligera y optimista de “Magnolia“, la película nos muestra fragmentos de la vida de varias personas, de diferentes edades y en muy diferentes circunstancias, donde el común denominador es el amor en sus diferentes facetas: amor filial, romántico, sexual, etc. Esto mismo hace que la película sea dinámica y llevadera. Está formado por los consabidos clichés románticos y lacrimosos: encuentros fortuitos, malos entendidos, enfermedad del ser amado, etc. Pero por trilladas que sean las situaciones, cuando son realizadas por Sean Connery, Dennis Quaid o Gena Rowlands, nos envuelven por su pasión, más que por su contenido. Aunque el guión acierta  en los inteligentes diálogos y en la espléndida descripción y relación de personajes.

Los personajes están muy bien definidos, lo que hace que cada historia parezca un corto en dónde al final todas encajan en un todo, logrando perfecta coherencia a un conjunto interesante. Es impresionante ver a un reparto multiestelar logrando una bella propuesta coral, donde ninguno puede ser calificado como “principal”, pero del cual sobresale Angelina Jolie en el papel de Joan. Un papel que podría haber sido completamente plano en manos de otra persona toma una maravillosa tridimensionalidad gracias al gran talento expresivo de esta actriz. La Jolie llena de naturalidad, energía, elegancia, de un magnetismo absoluto (sino vean simplemente la primera secuencia de la cinta, clave por otra parte de todo el mensaje de esta) como nunca antes vista. Son sus escenas las que captan más emoción y atención de una película pequeña y recomendable, sincera y emocionante.

Joan y Keenan

Joan y Keenan

Al grano: “Jugando con el corazón” es una pequeña y olvidada joya de ese cine pequeño y mal promocionado que habla de temas universales mil veces hablados  con una madurez y naturalidad. Y en ese sentido, la película se puede disfrutar como una obra escapista, sin grandes pretenciones de originalidad.

* * * 1/2   / 5