Nunca me abandones.

Hablamos de una cinta que te deja al final con el estómago vacío. Así de simple. Tuve el error de menospreciarla y me retracto, que aunque tiene un ritmo parsimonioso su encanto está en el drama interno que rodean a los personajes principales. Carey Mulligan siempre cumplidora, destaca por ser el ápice de un triángulo amoroso. Keira Knightley aprovecha que no es la protagonista del film para lucir en un personaje secundario completamente diferente a todos los personajes que se le han visto, como una chica envidiosa y manipuladora mueve los hilos de este drama; Y entre las dos, Andrew Garfield se mueve con un personaje más tímido y tal vez por eso, opacado ante las dos actrices.

Mark Romanek muestra un drama en el que los personajes no tienen salidas a sus predicamentos, son personajes que fueron creados y que tienen un destino marcado, pero que dentro de ese camino a seguir ellos viven con los dilemas de aceptarse como lo que son, y vivir desarrollando sentimientos. Una fábula distópica en la que se nos narra un pasado alternativo en el que las fronteras de la ciencia no están delimitadas por la ética, sino por la matemática del bien mayor. Si bien básicamente es un drama romántico, un triángulo amoroso que sirve de excusa para hablar sobre la importancia de amar y el tiempo que se nos concede para hacerlo, su fin no es otro que el exponer la auténtica naturaleza de unas criaturas que son tan humanas como cualquier persona “normal”; de la nula diferencia que puede haber entre aquello “artificial” cultivado con un único propósito y nosotros mismos, hombres y mujeres que regimos y decidimos sobre nuestras propias vidas.

Es “Never Let Me Go” una obra que se cocina a fuego lento, concediendo valor a los silencios y a la capacidad de observación. Su sensacional fotografía y una melancólica banda sonora contribuyen a crear una ambientación casi de cuento de hadas. Y como en todas estas historias, nada es lo que parece

* * * 1/2 / 5

Cinco días sin Nora

Cinco días sin Nora, Mariana Chenillo, 2008

Cinco días sin Nora, Mariana Chenillo, 2008

¿De qué trata?: Antes de morir, Nora elabora un plan para que José, su ex marido, tenga que hacerse cargo del velorio. Sin embargo, la única falla del plan, una misteriosa foto olvidada debajo de la cama, provocará un inesperado desenlace haciéndonos descubrir que las más grandes historias de amor se esconden en los lugares más pequeños.

“Cinco días sin Nora”, el primer largometraje de la directora Mariana Chenillo, es una comedia dramática con mucho humor negro que habla desde la relaciones afectivas hasta las discrepancias entre religiones. En esta cinta se compendian las diferencias sociales, raciales y religiosas dentro de un contexto económico neoliberal que comercia con todo y con todos y se critica por igual a todos los estamentos, incluyendo los ritos judíos y la frivolidad católica.

La directora es también la guionista de la película y su mérito consiste en haber presentado los personajes en forma tal que se produzca un caos permanente y una tensión creciente sin incurrir en situaciones trilladas y demasiado melodramáticas.
Por otro lado, uno de los puntos débiles de la cinta está en las escenas retrospectivas producto de los recuerdos de José con Nora, demasiado lacónico en sus explicaciones y poco trabajado en su estética pero el más notorio es el facilismo con que se llega al desenlace. Pero en conjunto, la película tiene tal poder de convocatoria y adhesión, que oculta sus defectos.

Al Grano: Sencilla y gran película que con pocos elementos se logra un excelente trabajo.

* * * * / 5