Río Místico

Río Místico, Mystic River, 2003 Dir. Clint Eastwood

Río Místico, Mystic River, 2003 Dir. Clint Eastwood

¿De qué trata?: Cuando Jimmy Markum (Sean Penn), Dave Boyle (Tim Robbins) y Sean Devine (Kevin Bacon) eran unos niños que crecían juntos en un peligroso distrito de Boston, los tres pasaban los días jugando al béisbol en la calle, al igual que lo hacían muchos otros niños en el barrio obrero de East Buckingham donde vivían. No sucedía nada importante en su barrio. Hasta que Dave se vio obligado a tomar un rumbo que cambiaría las vidas de todos ellos para siempre. Veinticinco años más tarde, los tres se vuelven a encontrar por otro acontecimiento de gran trascendencia – el asesinato de Katie (Emmy Rossum), la hija de 19 años de Jimmy. A Sean, que se ha hecho policía, le asignan el caso y junto a su compañero (Laurence Fishburne) recibe el encargo de desenredar este crimen aparentemente sin sentido. También tienen que estar muy pendientes de Jimmy, furioso por encontrar al asesino de su hija.

Magnífica película de Clint Eastwood. Partiendo de una estructura de thriller, de intriga policiaca, Eastwood explora los lados oscuros del género humano: “Mystic river” es un asombroso relato acerca de la amistad, la infancia perdida y la venganza. Los tres personajes principales (fantásticos Sean Penn -atención a la escena de desesperación con los policías-, Tim Robbins -que transmite una inseguridad a su personaje tras el hecho qu marca su vida- y Kevin Bacon -el menos reconocido, transmite perfectamente la incertidumbre de su personaje al tener que tomar decisiones que afectan a su núcleo de amigos) se mueven durante toda la película envueltos por un trágico fatalismo, un fatalismo que va creciendo a la vez que se desvelan más detalles de la trama. Los secundarios, algunos, magníficos (la mujer de Bacon aporta misterio sobre su vida, Emily Rossum aporta en su breve aparición la última gota de felicidad de su inminentemente destrozado padre), otros, sin demasiado peso más que para apoyar la trama (el de Lawrence Fishburne está algo estereotipado, y el de Marcia Gay Harden podía haber estado más aprovechado).

El primer Oscar de Sean Penn honrado por esta película.

El primer Oscar de Sean Penn honrado por esta película.

La estructura del filme (amén de su excelente factura y magnífica banda sonora del propio Eastwood) está matemáticamente desarrollada: un primer acto introductorio, donde Eastwood narra con un acertado tratamiento la primera desgracia (tratando el tema de la pederastía con asombroso respeto); un segundo acto de desarrollo del conflicto principal del filme, donde conocemos cómo han madurado los tres amigos; y un magnífico acto final donde los secretos son desvelados y el fatalismo se hace dueño de los personajes, conduciéndoles a actos de los que ya no podrán mirar atrás. Todo ello contado por el maestro Clint Eastwood con una asombrosa sutileza (el principal acierto del filme), sutileza que se apodera hasta del magnífico final, abierto a la libre interpretación del espectador, que juzga cual debe de ser el destino de los personajes después de ese antológico gesto de Kevin Bacon a Sean Penn.

Clint Eastwood dirige este poderoso drama

Clint Eastwood dirige este poderoso drama

Película tras película, Clint Eastwood demuestra ser, hoy por hoy, uno de los más clarividentes, estruendosos y soberbios cineastas que hay. “Mystic river” es una soberana lección de hacer cine, embebido de signo y señales de clasicismo, por su rectitud, eficacia y nobleza en la puesta en escena, pero preñada también de la mala hostia contenida que acompaña casi siempre al cineasta, un, aunque no lo parezca, tipo rebelado fieramente, pero con desarmante racionalidad, hacia el imperfecto y cabrón mundo que vive cotidianamente.

Con este argumento, Eastwood y el gran guión de Brian Helgeland, tejen una obra maestra con forma de policiaco absorbente y muy narrativo, acerca de las oscuridades del oficio de vivir, de la torpeza de lo momentáneo, de la peligrosidad de las apariencias, sobre la confianza, la amistad, la familia y las inocencias no ya perdidas, sino infinitamente enterradas. En definitiva, acerca de la absoluta certeza de la relatividad de la existencia.
Rodeado de un soberbio grupo de actores, de lo mejor del cine USA contemporáneo, Eastwood vuelve a dar en la diana con elegancia, toneladas de maravillosa madurez y una ametralladora de cine a todo pulmón y de incorruptible pureza oxigenante. Algo cojonudo, pues, y sin prescripción médica.

Al grano: Poderoso drama coral que marca el inicio drama realista (Million Dollar Baby, Changeling, Gran Torino) en la narrativa de Eastwood.

* * * * * / 5

Todo es cuestión de amar… (para el tiempo pesimista y apocalíptico)

Todo es cuestión de amar, Its all about love, Thomas Vinterberg, 2003

Todo es cuestión de amar, It's all about love, Thomas Vinterberg, 2003

¿De qué trata?: John(Joaquin Phoenix) y su mujer Elena(Claire Danes), una mundialmente famosa patinadora sobre hielo, están a punto de firmar los papeles del divorcio, pero cuando el mundo está a punto de sufrir un colapso cósmico, ambos se dan cuenta de que quizá merece la pena luchar por su amor.

¿Qué es del mundo sin amor?, ¿un gélido cúmulo de acciones? Acciones que nos hacen responder a todo sólo por cumplir cierta cotidianeidad ¿Por no tener amor, el mundo merece morir congelado? O finalmente ¿Es posible encontrar amor en un mundo gélido como este? Son algunos cuestionamientos que esta película tratra de explotar pero que al final se pierden en un guión mal construido que lleva algo excelso al declive total.

Todo es cuestión de amar” pretende ser una historia de amor truculenta con un trasfondo de ciencia ficción sobre un mundo apocalíptico. Viniendo de la escuela de directores daneses, Thomas Vinterberg ha destacado en la elección de historias con bastante dureza sobre las relaciones humanas – No por nada FESTEN tuvo tan buen recibimiento en teatro -. Sin embargo esta película se tropieza en la primera media hora y cae estrepitosamente en picada.

En un principio bien intencionada y filosófica nos va conduciendo a una historia de ficción que se aleja de todos los parámetros que antes Vinterberg y Lars von Trier habían estípulado en el movimiento Dogma 95. Se aleja del uso de la luminocidad natural, del sonido directo ni de la veracidad de los actores. Que, punto y aparte, Joaquin Phoenix y Claire Danes tratan ferozmente de cumplir con esta instalación mientras que por primera vez, se ve a un Sean Penn deslucido y gris.

La gente muere súbitamente por falta de amor....

La gente muere súbitamente por falta de amor....

A pesar de que se aleja del cine DOGMA; como cine comercial podemos decir que el montaje está bien hecho, al igual que la iluminación, o los efectos especiales, sin ebargo los fallos recaen en el guión. A penas conocemos a los personajes, John, con sus flashbacks, pretende soñar con la liberación de las catástrofes que se están sucediendo, pero no queda claro, cómo encajar esos pensamientos dentro del filme. El papel de Claire Danes parece ser el más definido, a pesar de que su propia historia, con sus clones y traiciones, queda un poco inacabada en el argumento. Y el personaje de Sean Penn, la voz filosófica y al mismo tiempo, sensata y romántica de la película, está poco aprovechado, puesto que el gran talento del actor, no se explota con sus pocas apariciones, y tampoco acaba de encajar los mensajes que le deja al hermano.

El mejor conflicto es la relación entre los personajes

El mejor conflicto es la relación entre los personajes

El único verdadero sosten de la película es el romance por que de ahi en fuera el conflicto de las inexplicables muertes súbitas en las personas está muy mal aprovechado. Y vaya el conflicto cósmico, ni se diga. Hay escenas líricas bastante  buenas; el problema es el ritmo que decae por momentos y hace perder el interés sobre las dos historias de ciencia-ficción y thriller a pesar de su consistencia.

El gran fallo de Todo es cuestión de amar, es que el guión no se centra en contarnos algo en concreto, sino que intenta ser una película de ciencia ficción, un thriller y una típica historia de amor con un fatal final.

Al grano: Bien intencionado drama de pareja ubicado en la ciencia ficción y el thriller que decaé estrepitosamente a la incoherencia total.

* * / 5

La vida de Harvey Milk en manos de Gus Van Sant…

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

¿De qué trata?: Biografía de Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual elegido para un cargo público en Estados Unidos, en 1977. Fue asesinado un año después.

Con una introducción fluída, que despeja dudas con rapidez sobre quien fue Harvey Milk, Gus Van Sant empieza a desgranar su película y a sus personajes. No sólo hablamos de Milk aquí, sino que los roles de secundarios también están cuidados y bien perfilados, sin perder detalle de todo aquello que nos pueda dar más señas sobre como dió un paso más hacía un tipo de sociedad distinta a ese hombre, o sobre cuales fueron las primeras decisiones que le llevaron a lograr algo de renombre en el local que regentó durante gran parte de su convivencia en el distrito de Castro.

Lo mejor de todo es que se logra que, por primera vez, contando una crónica donde la política se entremezcla con los intereses de este, en un principio, activista y, más tarde, político en favor de los derechos de la comunidad gay, no resulte cargante para todo aquel que no entienda por que  puede transcurrir el tema y, además de ello, logre enganchar a una historia de valores, personajes y acciones que lograron hacer de todos esos esfuerzos un paso más para la aceptación de todos esos intereses para el colectivo homosexual.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Ícono emblemático.

Ícono emblemático.

Eso sí, cabe destacar, tras un trabajo compacto, unas actuaciones que desmembran sus roles con una pericia increíble, haciendo no sólo que resulten creíbles todos los papeles que se dan en “Milk“, sino además que lo que en otros biopics podrían resultar tópicos, aquí queden expuestos con seriedad y la suficiente mesura como para regalarnos a un Sean Penn realmente magnífico, mostrar a un James Franco actuando con una naturalidad arrolladora, ver como Emile Hirsch compone un personaje secundaria de gran nivel y conseguir que todo el trabajo antes logrado no quede manchado por ninguna actuación saliera de la calidad, como quizá el film de Van Sant, que no deja de estar dentro de lo común teniendo en cuenta sus posibilidades, pero también dentro de lo plausible y elogiable. Por retratarlo todo con ese espíritu, por lograr que hasta el menor de sus personajes desborde con su voluntad.

Lo que consigue Van Sant es imprimir su forma de hacer cine a un relato que resulta interesante en todo momento. Milk es, pues, una obra de calidad estimable. Pero lo que más sorprende es que si hace unos 5 años alguien hubiera dicho que Sean Penn sería capaz de crear un personaje totalmente ameno, no lo hubiera creído, no es por que no lo considere un actor de calidad -creo que es de los mejores de su generación- sino porque comparando sus otros papeles o incluso sus apariciones públicas me parece increíble que lo lograra pero lo ha hecho y de gran manera.

El guión esta bien elaborado, al igual que sus aspectos tecnicos desde una original banda sonora a cargo de Danny Elfman asi como un excelente montaje y fotografía.

La fuerte crítica que realiza Gus Van Sant a la homofobia y a la doble moral norteamericana es excelente, presentando a los opositores de Milk, propulsores de la Propuesta 6 con material extraído de filmotecas, presentando a los verdaderos personajes sin necesidad de ser interpretados por actores.

Al grano: Documento fílmico que será objeto de reflexión a temas siempre vigentes. Con interpretaciones simplemente impactantes y convincentes. Film que demuestra que cuando Gus Van Sant se fija en mente hacer algo de verdadera calidad, lo hace y lo hace bien.

* * * * */5