Al final de los sentidos (Perfect Sense, David Mackenzie, 2011)

Imaginemos un mundo en el que perdemos a disfrutar lo que más nos gusta: los sabores, los olores, la sensibilidad; esta es la premisa de esta cinta protagonizada por Ewan McGregor y Eva Green. Magnífica y original forma de presentar un tema que, lejos de parecer ñoño y melodramático, resulta en “Perfect Sense” estremecedor y tan veraz, que el espectador se vuelve capaz de experimentar lo que los personajes están viviendo como si se hallara dentro de la película.

El hombre lo había perdido todo y la forma de darse cuenta ha sido radical. David Mackenzie, con una bien lograda dirección, nos enseña una vital lección, haciéndonos experimentar progresivamente la angustiosa pérdida de toda percepción sensitiva por una misteriosa e inexplicable epidemia, para centrarnos en lo esencial, lo eterno, y olvidemos lo demás, lo banal y prescindible, como ha debido hacer por fuerza cada habitante de ese decadente mundo imaginario en el que la humanidad se desvanece.

Mi sensación al ver la película fue más bien de exploración de la raza humana que, en este caso se presenta con afán de superación, dado un hecho infausto como pueda ser la pérdida paulatina de los sentidos por una epidemia mundial, con un mensaje final dedicado al amor. A lo largo del filme, el espectador logra adentrarse perfectamente, ya no en el Glasgow donde transcurren los hechos, sino en la situación global y en la angustia que se transmite.

Eva Green convierte en oro cada guión que escoge y Ewan McGregor siempre está como mínimo, correcto. También se agradecen las partes de la voz en off con imágenes de la situación en el resto del mundo para no centrarse solo en la ciudad, muy bien conseguida por una buena fotografía.

Calificación: * * * * / 5

Prometeo. (Prometheus, Scott, 2012)

Ridley Scott se ha sabido mover entre películas épicas y de ciencia ficción. El contribuyó a que se retomara el género épico en serio y sustentó la ciencia ficción como un género capaz de ofrecer un entretenimiento unido a un interesante manejo discursivo. Prometheus es una película que esperaba con ansias y esta es mi reflexión.

Tenemos un relato que acontece en un viaje de investigación para buscar el origen de nuestra creación. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y Charlie Holloway (Logan Marshall-Green) encuentran que varias civilizaciones comparten el contacto con seres de otra galaxia por lo que financiados por Peter Weyland (Guy Pearce) acuden en investigación de estos seres. En resumidas cuentas, el viaje se descubre una interesante contrariedad y la película se desenvuelve en el proceso de choque y sobrevivencia.

Scott crea un nuevo universo con ingenio y aplomo, es un hombre que sabe perfectamente los elementos del género y sus guionistas, Jon Spaihts y Damon Lindelof, aprovechan todo los esquemas propios del género. Tenemos empatía por la protagonista (Valiéntemente interpretada por Rapace) y generamos asombro por la participación de Michael Fassbender. El guión de Spaihts y Lindelof falla en no crear suficiente profundidad en personajes que pudieron haber sido más sobresalientes, entre ellos el de Charlize Theron, y la película tiende a sentirse plana, floja y sosa.

La película va ascendiendo, va cautivando y el final es interesante. Sin embargo, los últimos minutos son completamente gratuitos, sólo para fans de la serie Alien. Al final de cuentas la cinta vale por toda la producción, el buen ojo de Scott para crear suspenso y alimentar nuestra hambre de ciencia ficción. Falla la construcción de personajes y su profundidad. Pero después de haber sido entretenido por dos horas, ya nada puedo acotar.

Calificación: * * * 1/2 / 5

El día que la tierra se detuvo…

El dia que la tierra se detuvo

El día que la tierra se detuvo

¿De qué trata?: Un día la Dr. Helen Benson (Jennifer Connelly) es sacada repentinamente de su casa por la Agencia de Seguridad Nacional, y llevada junto a otros científicos para intentar explicar las causas de un misterioso objeto del espacio que va a chocar de forma inmintente contra la isla de Manhattan. Pero la colisión no se produce pues el OVNI, que resulta ser una nave espacial de origen desconocido, aterriza en medio de Central Park. Las extraordinarias circustancias que siguen a tan prodigioso acontecimiento, con el planeta entero en estado de shock, llevarán a Helen a conocer a Klaatu (Keanu Reeves), un extraterrestre humanoide que dice llegar a la Tierra -aparentemente con fines pacíficos- para advertir a la población… Remake del clásico de ciencia-ficción de 1951.

El que “The Day the Earth Stood Still” venga dirigida por el responsable de la interesante y verosímil “El exorcismo de Emily Rose” (The Exorcism of Emily Rose, 2005) –Scott Derrickson– hacía prometer algo, y de hecho empieza con nervio, pero lo cierto es que desde que aparece la primer bolita… todo rueda cuesta abajo. El resultado es un tanto similar a “El final de los tiempos” bien planteado el inicio, mal llevado el núcleo final sin mayor eco.

GORT de 1951

GORT de 1951

El mensaje de salvar a la tierra de lo que hacemos los humanos no es diferente al de otras películas con mejores resultados. La versión de 1951 está concebida en un momento histórico muy concreto, el final de la guerra fría, lo que la hace un referente obligado de un cine que con los recursos de la ciencia ficción declara que los humanos con tantos conflictos entre nosotros podemos destruir la tierra. Esta nueva versión NO DICE NADA.Había material para hacer un buen remake.

Derrickson ha mantenido un pulso narrativo centrado en el objetivo que lleva a Klaatu a la tierra y en cómo su breve estancia le hace ver la naturaleza del problema humano desde un punto de vista más personal.  La película está bien hecha, visualmente es bastante notable y sofísticada. Una persona conformista que haya visto esta película dirá: “la peli está bien, a mi me ha gustado”, pero es que la película no es interesante, a mitad de la película ya la misma no te dice absolutamente nada, no te hace sentir la necesidad de seguir el argumento.

Helen y Klaatu

Helen y Klaatu

Jennifer Connelly es la única que parece tomarse en serio su trabajo, la ganadora del Oscar sigue bella y pluscuamperfecta aunque asusta su alarmante delgadez en cada nueva aparición en pantalla. Por que tanto Keanu Reeves y Kathy Bates están más que desangelados, sin chispa y empatía. El hijo de Will Smith, que “En busca de la felicidad” lograra mucha empatía en mí, aquí no es más que un escuincle pedante e insoportable que te dan ganas de estrangularlo.Para colmo, las escenas con Gort (el robot gigante de la película), se quedan en muy poquita cosa (no sé si por falta de presupuesto o por carencia de ideas). En fin, que el único elemento que podía haber salvado un poco la peli tampoco funciona.

El GORT actual.

El GORT actual.

En resumen: Otra más del montón que será olvidada tan pronto abandone la cartelera. Hoy en día cada vez parece más difícil que algún director contemporáneo pueda sorprendernos con un buen trabajo de ciencia ficción.

** / 5