Sector 9

Sector 9, District 9, Neill Blomkamp, 2009

Sector 9, District 9, Neill Blomkamp, 2009

¿De qué trata?: Tras la llegada de una enorme nave espacial extraterrestre a Johannesburgo (Sudáfrica), a los alienígenas recién llegados a la Tierra se les obligó a vivir en condiciones penosas como “refugiados”, en una especie de campo de concentración construido en las afueras la ciudad. Todo empezó unos veinte años atrás, cuando los extraterrestres tomaron el primer contacto con nuestro planeta. Los humanos esperaban un ataque hostil, o un gran avance tecnológico de la raza alienígena. Pero nada de ello sucedió. Los propios extraterrestres eran refugiados de su propio mundo. Sin saber bien que hacer, se confinó a los alienígenas en un campo de refugiados, el “Sector 9”, hasta que las naciones del mundo decidieran qué hacer ante la nueva y extraña situación.

Sector 9 es una película poderosa, pues a diferencia de otras películas de extraterrestres esta es demasiado humana y te hace temer más al propio humano corrupto que al mismo ser ajeno al planeta. Se apoya en una metáfora política de efecto inmediato y quizá poco profunda, pero su formulación es virtuosa, ofrece un auténtico documental de la Johannesburgo actual. Como buena película de ficción la violencia y la crueldad empapan la pantalla y el protagonista es patéticamente ingenuo y torpemente malicioso.

Alejada de todos los clichés de la ciencia-ficción, creo que por fin han sacado un producto serio, con un guión más que coherente. Una película que además de entretener, profundiza en males endémicos de la raza humana. Ya que, tras veinte años en la tierra, los extraterrestres se humanizarán, y eso hará más evidente el dolor que te causa el trato que reciben. Las dosis de acción, llegan a ser pesadas por momentos pero la calidad de su factura hará menos molesta esa carga. Todo ello con algunos toques críticos hacia la discriminación y la segregación que bien podrían relacionarse con la era del apartheid sudafricano y las distintas revoluciones y resistencias derivadas.

Sólo para uso humano....

Sólo para uso humano....

El argumento es curioso, comienza como un pseudo-documental para luego ir entrando claramente dentro del thriller de ciencia ficción con mucha acción y desbordante despliegue de efectos especiales muy bien conseguidos. Por ende es un filme que además de desplegar un enérgico ritmo narrativo, de cautivar desde lo estético con sus logrados efectos visuales, de entretener con una historia llamativa y original, de sorprender con el interesante trabajo interpretativo de un actor desconocido como es Sharlto Copley, de tensionar con el caótico y ampuloso manejo de cámaras para dar hiperrealismo al relato… además de todo ello la cinta deja de trasfondo bastantes conceptos reflexivos mediante esa original “humanización” del maltrato hacia los extraterrestres que son “refugiados” en una especie de campo de concentración.

Pero no queda ahí la cosa, ya puestos en situación respecto a la relación entre humanos y alienígenas, transmitido el mensaje de la cinta, todavía nos queda una segunda parte repleta de acción y sorpresas. Secuencias que la asemejan cada vez más a cualquier blockbuster americano, sin perder por ello un ápice de calidad ni fuerza narrativa. Treinta millones de presupuesto perfectamente aprovechados.

Al grano: Trabajo original, y distinto a lo que estamos acostumbrados a ver siempre en pantalla, “Distrito 9” reinventa el género de ciencia ficción y se convierte, por méritos propios, en una de las cintas más interesantes de este 2009. Una clara muestra de que el ser humano siempre tiende a apartar lo desconocido en lugar de solucionar, integrar o comprender.

* * * * 1/ 2 / 5

Princesas…

Princesas,  	Fernando León de Aranoa, 2005

Princesas, Fernando León de Aranoa, 2005

¿De qué trata?: Ésta es la historia de dos mujeres, de dos putas, de dos princesas. Una de ellas se llama Caye(Candela Peña), tiene casi treinta años, el flequillo de peluquería y un atractivo discutible, de barrio. Zulema(Micaela Nevárez) es una princesa desterrada, dulce y oscura, que vive a diario el exilio forzoso de la desesperación. Cuando se conocen están en lugares diferentes, casi enfrentados: son muchas las chicas aquí que ven con recelo la llegada de inmigrantes a la prostitución. Caye y Zulema no tardan en comprender que, aunque a cierta distancia, las dos caminan por la misma cuerda floja. De su complicidad nace esta historia.

La acción tiene lugar en Madrid, Narra la historia de amistad entre dos mujeres sencillas, sinceras y auténticas. Una es española, se llama Cayetana/”Caye”, tiene casi 30 años, su atractivo es limitado y periférico, es ingenua e idealista y es trabajadora del sexo. La otra es dominicana, se llama Zulema, tiene 22 años, es mulata, atractiva y exótica, inmigrante sin permiso de residencia, madre de un hijo que dejó en su país, es trabajadora del sexo. La amistad que surge entre ellas parte de la confrontación y avanza a través de la constatación de que ambas tienen mucho en común: son mujeres que corren los mismos riesgos. Ambas hacen, cada día, un esfuerzo titánico para poder sobrevivir, afrontan unas condiciones de vida durísimas y su trabajo comporta esfuerzos y sacrificios tan grandes que, en realidad, ellas son las heroínas de nuestro tiempo: son las princesas/heroínas de historias tan arriesgadas como las que vivieron las princesas de los cuentos milenarios. Su corazón está lleno de ternura, de deseos de amar y de ser amadas, de ánsias de comprender y ser comprendidas, de dar y recibir amistad. Caye y Zulema pasarán horas conversando, compartiendo esperanzas, riendo y suspirando. La película no hace un estudio sociológico de la prostitución, no aborda el tema controvertido de su legalización, no explica la opresión y la violencia que padecen sus víctimas.

Zulema y Caye...

Zulema y Caye...

La película es un noble y apasionado canto a la amistad de dos mujeres, y por extensión a la amistad femenina, más allá de todas las contingencias.

La música incluye dos canciones magníficas de Manu Chao y una selección de otras muchas. La fotografía está rodada cámara en mano con una estabilidad precaria de la imagen, como corresponde a un relato que pretende apropiarse del clima de un documento. El guión, de Aranoa, está escrito con maestría narrativa y fuerza dramática. La interpretación de Candela Peña es sobresaliente y muy correcta la de Llum Barrera en el papel de Gloria, la peluquera. La dirección eleva el drama a niveles sobrecogedores que integran realismo, sinceridad, lirismo y humor.

Es así como Fernando León de Aranoa lo deja claro a través de dos protagonistas, personajes trazados para ir más allá de la actividad que ejercen y meternos de lleno a su vida y pensamientos. La vida de dos prostitutas que tienen que lidiar con clientes difíciles, la policía y corrupción, la discriminación racial y rechazo social por lo que representan y la constante disputa por las calles entre inmigrantes y nativas, son solo algunas de las cuestiones que trata esta película.

Caye busca quien la haga feliz...

Caye busca quien la haga feliz...

León de Aranoa a través de su cámara nos vuelve a mostrar calles alejadas del glamour y centrarnos en la realidad de estas mujeres, a quien la angustia o apatía las aprisiona. Cada una a su manera contacta a los posibles clientes y se marca sus límites con respecto al servicio. La película esta mejor lograda y genera controversia; desde mi punto de apreciación mucho más ágil que Los lunes al sol, donde la problemática del desempleo se volvió irremediablemente soporífera.

Antes de concluir y me imagino que pocas veces se piensa o pregunta ¿en qué sueñan las prostitutas?

Al grano: Película sostenida por dos mujeres cuyas vidas a simple vista producen un alejamiento, pero que te llegan por su impacto emocional.

* * * * / 5