Prometeo. (Prometheus, Scott, 2012)

Ridley Scott se ha sabido mover entre películas épicas y de ciencia ficción. El contribuyó a que se retomara el género épico en serio y sustentó la ciencia ficción como un género capaz de ofrecer un entretenimiento unido a un interesante manejo discursivo. Prometheus es una película que esperaba con ansias y esta es mi reflexión.

Tenemos un relato que acontece en un viaje de investigación para buscar el origen de nuestra creación. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y Charlie Holloway (Logan Marshall-Green) encuentran que varias civilizaciones comparten el contacto con seres de otra galaxia por lo que financiados por Peter Weyland (Guy Pearce) acuden en investigación de estos seres. En resumidas cuentas, el viaje se descubre una interesante contrariedad y la película se desenvuelve en el proceso de choque y sobrevivencia.

Scott crea un nuevo universo con ingenio y aplomo, es un hombre que sabe perfectamente los elementos del género y sus guionistas, Jon Spaihts y Damon Lindelof, aprovechan todo los esquemas propios del género. Tenemos empatía por la protagonista (Valiéntemente interpretada por Rapace) y generamos asombro por la participación de Michael Fassbender. El guión de Spaihts y Lindelof falla en no crear suficiente profundidad en personajes que pudieron haber sido más sobresalientes, entre ellos el de Charlize Theron, y la película tiende a sentirse plana, floja y sosa.

La película va ascendiendo, va cautivando y el final es interesante. Sin embargo, los últimos minutos son completamente gratuitos, sólo para fans de la serie Alien. Al final de cuentas la cinta vale por toda la producción, el buen ojo de Scott para crear suspenso y alimentar nuestra hambre de ciencia ficción. Falla la construcción de personajes y su profundidad. Pero después de haber sido entretenido por dos horas, ya nada puedo acotar.

Calificación: * * * 1/2 / 5

X:Men Primera Generación

El mundo de cine ha visto películas muy buenas sobre los mutantes (X-Men y X-Men 2), regulares (X-Men. La decisión final) y malas (X-Men orígenes: Wolverine), pero esta vez, los mutantes regresan para contarnos la historia desde el principio. Sabemos que los mutantes dan para tener muchas películas de cada personaje por que es un universo basto de diferentes caracteres, en esta ocasión estamos ante el inicio de la famosa escuela de mutantes, en una cinta que nos cuenta de cómo Charles Xavier pasa de ser amigo del gran Magneto a ser su enemigo.

X-Men: Primera generación se sitúa en una época sesentera donde la paz estaba en la cuerda floja por las disputas que había entre Rusia y USA, pero lo que la película nos cuenta, es que también los mutantes tuvieron que ver en esa rencilla internacional.  La cinta es dirigida por Matthew Vaughn cuyos anteriores trabajos destacan la fantástica “Kick-Ass (2010)” y “Stardust (2007)”, un director que ha probado que es muy bueno haciendo películas aventuras y superhéroes (ficticios o no), a ratos Vaughn logra una pericia narrativa interesante sin embargo al momento de ponerse al tú por tú con el CGI no sale tan bien librado, sin embargo su dirección es notable y funcional.

Una película con un gran elenco encabezado por James McAvoy (Wanted – Se busca (2008), Expiación, más allá de la pasión (2007)) como el enigmático Profesor X; el impresionante Michael Fassbender es Magneto; la nominada al Oscar, Jennifer Lawrence es Mystique, January Jones que cautiva con su belleza como Emma Frost y Nicholas Hoult, galán de muchas adolescentes tendrá muchos pelos para ser Bestia. Quizás es por la vuelta de Bryan Singer (director de las cintas X-Men y X-Men 2) a las labores de producción y creación de la historia. Quizás es por el reparto. Quizás es por el guión. O quizás es por todo ello.. pero esta X-Men es una auténtico entretenimiento para los fans de los mutantes más célebres de la ficción, y debería serlo también para todos los cinéfilos en general.

El guión de la película combina a la perfección espectacularidad con intimismo, humor con violencia, drama y política; sin embargo, algunos detalles del guión son muy artificiosos y manipuladores. La cámara de Matthew Vaughn nos enseña el desenvolvimiento de la relación entre los dos grandes amigos que se convirtieron en rivales. James McAvoy, en la piel de Xavier, muestra una vez más que es el mejor actor de su generación (sus ojos lo dicen todo), mientras que Michael Fassbender, el mejor del reparto, transmite todo lo que su personaje ha de transmitir (dolor, ira, amor, amistad) en apenas una mirada. El resto del reparto, en interpretaciones más que correctas, acompaña perfectamente a esta pareja estrella.

Por cierto, busquen los cameos de Hugh Jackman y de Rebecca Romijn, simplemente, sensacionales!

* * * 1/2  de 5

 

WOLVERINE….

Wolverine, X-Men Origins: Wolverine, Gavin Hood, 2009

Wolverine, X-Men Origins: Wolverine, Gavin Hood, 2009

¿De qué trata?: Precuela de la película X-Men. Situada 17 años antes, narra los inicios del arma X y la forma en la que Wolverine  se convirtió en mutante. Logan (Hugh Jackman), convertido en un mutante que se hace llamar Wolverine, es capaz de sacar unas afiladas garras; además que cuenta con una fuerza y agilidad sobrehumana, prepara su venganza contra Victor Creed (Liev Schreiber), culpable de la muerte de su novia. Mientras tanto, otros mutantes se acogen al programa X para unir sus fuerzas.

Gavin Hood y Ang Lee tienen el mismo problema, no saben hacer blockbusters. Ambos directores con claras tendencias artísticas e independientes aceptaron dirigir estas películas sobre heroes de Marvel, Hood dirigió esta entrega de “Wolverine” y Lee la fallida “Hulk“. Y lo que tienen ambas películas es que en lo que fallaron son los efectos y la edición.

El guión de David Benioff y Skip Woods está muy bien hecho, vaya, cumple, emociona y te lleva a través de la mente de Wolverine, adentrandote en ese sentimiento de no pertenecer a nada y que te arrebaten todo lo que creias tuyo.  Sin embargo visualmente, la película deja mucho que desear. Y no puede haber error más grande en un blockbuster que los efectos y lo que te es contado no te sea creíble visualmente. Salvo por algunas escenas muy contadas (donde figuran Wade y Gambit).

Wolverine me deja un sentimiento de que me quedaron a deber algo y eso es algo muy frustrante. Se nota la total diferencia que hay entre el X-Mende Bryan Singer con esta película.  Donde en una se disfruta los conflictos, para muchos conocidos, de la discriminación de razas o minorías, en esta se siente puro entretenimiento palomero que no te deja ninguna aportación. Las 3 entregas pasadas de X-Men se caracterizaron por ese sabor de lucha contra las minorias y vale la pena darles un análisis mayor al que proyectan.

Al grano: Favor de darle a dirigir blockbusters a quienes saben dirigirlos y checar el uso correcto de los efectos especiales, De paso, chequen la edición. Todo este conjunto daba para muchísimo, muchísimo más..

* * / 5