Los Agentes del Destino

Matt Damon (Más allá de la vida , El mito de Bourne ) y Emily Blunt (El diablo viste a la moda, La reina Victoria) estelarizan la ópera prima del escritor George Nolfi quien ha escrito cintas como “Ocean’s Twelve” y “El ultimátum de Bourne”.  Ahora Nolfi se pone por primera vez ante las cámaras y con su amigo Damon, realizan una película de ciencia ficción que viene a cuestionar, un término muy socorrido, cambiar el destino.  A nivel técnico está bien realizada. Su fotografía está especialmente bien cuidada y tiene una banda sonora muy adecuada. Los actores hacen un buen trabajo, Damon y Blunt están correctos y aunque los secundarios tienen unos roles muy claros y lineales, sus intervenciones en algunos de los casos son poderosas. La dirección por lo tanto es aceptable.

Para comenzar hablaré del argumento, David Norris (Matt Damon), un carismático congresista americano destinado a triunfar dentro de la política nacional, conoce a una guapa bailarina de ballet llamada Elise Sellas (Emily Blunt), que alterará completamente su vida. Sin embargo, cuando empieza a sospechar que ciertas fuerzas sobrenaturales intentan separarlos, tratará de descubrir las causas.

Las novelas de Philip K. Dick han dado mucho juego al cine, en algunos casos con excelentes adaptaciones, aunque hay que destacar que las que lo son, casi siempre funcionaron por la pericia de sus directores. La magia de esta cinta está en las cuestiones tales como sí somos quienes creemos ser o hasta qué punto controlamos nuestras decisiones, siempre en clave de thriller de suspense o sicológico de ciencia ficción. La combinación de ambas tramas en principio funciona bien, siempre y cuando el espectador sepa mantener su mente abierta a un relato de tal índole y no sea demasiado exigente desde un punto de vista científico o racional, la clave está en dejarse llevar por lo bonito de la historia de amor entre los dos protagonistas y por lo asombroso de la realidad alternativa al mundo que conocemos que se nos plantea.

Con el punto comercial, “Los agentes del destino” se convierte en una obra que seguramente atraerá a cantidad de público a las grandes salas de cine, su reparto y su hilo argumental la hacen apetecible y seguro que cumplirá con la premisa de gustar en general, aunque su tinte amoroso a muchos les cause insatisfacción. Pero hará que las mentes más inquietas extrapolen la esencia del guión a su propia vida.

Sin embargo, a la hora de ponerme técnico creo que la cinta funciona únicamente como una película romántica ya que la ciencia de la ficción queda colgando y al final, un resultado muy condescendiente no es tan climático como la película exige. A mí me dejó un gusto agradable en el estómago sin quererle buscar la exigencia que uno les pide a las cintas de ciencia ficción y muy linda para un romance común y corriente.

*** de 5

La vida de Harvey Milk en manos de Gus Van Sant…

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

¿De qué trata?: Biografía de Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual elegido para un cargo público en Estados Unidos, en 1977. Fue asesinado un año después.

Con una introducción fluída, que despeja dudas con rapidez sobre quien fue Harvey Milk, Gus Van Sant empieza a desgranar su película y a sus personajes. No sólo hablamos de Milk aquí, sino que los roles de secundarios también están cuidados y bien perfilados, sin perder detalle de todo aquello que nos pueda dar más señas sobre como dió un paso más hacía un tipo de sociedad distinta a ese hombre, o sobre cuales fueron las primeras decisiones que le llevaron a lograr algo de renombre en el local que regentó durante gran parte de su convivencia en el distrito de Castro.

Lo mejor de todo es que se logra que, por primera vez, contando una crónica donde la política se entremezcla con los intereses de este, en un principio, activista y, más tarde, político en favor de los derechos de la comunidad gay, no resulte cargante para todo aquel que no entienda por que  puede transcurrir el tema y, además de ello, logre enganchar a una historia de valores, personajes y acciones que lograron hacer de todos esos esfuerzos un paso más para la aceptación de todos esos intereses para el colectivo homosexual.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Ícono emblemático.

Ícono emblemático.

Eso sí, cabe destacar, tras un trabajo compacto, unas actuaciones que desmembran sus roles con una pericia increíble, haciendo no sólo que resulten creíbles todos los papeles que se dan en “Milk“, sino además que lo que en otros biopics podrían resultar tópicos, aquí queden expuestos con seriedad y la suficiente mesura como para regalarnos a un Sean Penn realmente magnífico, mostrar a un James Franco actuando con una naturalidad arrolladora, ver como Emile Hirsch compone un personaje secundaria de gran nivel y conseguir que todo el trabajo antes logrado no quede manchado por ninguna actuación saliera de la calidad, como quizá el film de Van Sant, que no deja de estar dentro de lo común teniendo en cuenta sus posibilidades, pero también dentro de lo plausible y elogiable. Por retratarlo todo con ese espíritu, por lograr que hasta el menor de sus personajes desborde con su voluntad.

Lo que consigue Van Sant es imprimir su forma de hacer cine a un relato que resulta interesante en todo momento. Milk es, pues, una obra de calidad estimable. Pero lo que más sorprende es que si hace unos 5 años alguien hubiera dicho que Sean Penn sería capaz de crear un personaje totalmente ameno, no lo hubiera creído, no es por que no lo considere un actor de calidad -creo que es de los mejores de su generación- sino porque comparando sus otros papeles o incluso sus apariciones públicas me parece increíble que lo lograra pero lo ha hecho y de gran manera.

El guión esta bien elaborado, al igual que sus aspectos tecnicos desde una original banda sonora a cargo de Danny Elfman asi como un excelente montaje y fotografía.

La fuerte crítica que realiza Gus Van Sant a la homofobia y a la doble moral norteamericana es excelente, presentando a los opositores de Milk, propulsores de la Propuesta 6 con material extraído de filmotecas, presentando a los verdaderos personajes sin necesidad de ser interpretados por actores.

Al grano: Documento fílmico que será objeto de reflexión a temas siempre vigentes. Con interpretaciones simplemente impactantes y convincentes. Film que demuestra que cuando Gus Van Sant se fija en mente hacer algo de verdadera calidad, lo hace y lo hace bien.

* * * * */5