Día de los Enamorados (Valentine’s Day)

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En "Día de los enamorados" vemos cómo se cruzan varias historias durante el Día de San Valentín: una oficial del ejército (Julia Roberts) que abandona Iraq y que viaja hasta Los Ángeles en un vuelo en el que también va un homosexual (Bradley Cooper), siendo la pareja de éste un jugador de fútbol americano que aún no ha salido del armario; el dueño de una floristería (Ashton Kutcher) que le propone matrimonio a su chica (Jessica Alba) y que, sin embargo, se percata de que está enamorado de una amiga cercana (Jennifer Garner) cuyo novio está en realidad casado; una jubilada (Shirley MacLaine) que le desvela a su marido que mantuvo un largo romance con otra persona; una mujer (Anne Hathaway) que trabaja en la agencia de talentos más importante de la ciudad y que está saliendo con un empleado de una oficina de correos; y, finalmente, una desafortunada publicista (Jessica Biel) que no tiene con quién quedar el Día de San Valentín.

Es verdad que a este tipo de películas no se les puede exigir demasiado, y que el público ya sabe a lo que va cuando entra a verlas en una sala: es sólo una excusa comercial para atraer muchos espectadores en el cine, un panorama liviano que sólo busca divertir y hacer pasar un buen rato a quienes quieren coronar una cita romántica, esta vez con el plus de reunir en una misma cinta a un elenco lleno de figuras famosas, estrellas… y algunos -sólo algunos- actores destacados. Pero aunque se supone que no debemos ser tan graves y severos con esta clase de cine, tras ver "Día de los Enamorados" es inevitable pensar que antes de esforzarse en reunir a su reparto estelar, los productores debieron preocuparse de contar con un guión decente, o al menos inteligente y que no crea que los espectadores nunca antes han visto una película romántica.

Es tal la cantidad de lugares comunes que abunda en esta película que se la podría considerar la madre de las comedias románticas predecibles y rutinarias (incluyendo las canciones de su soundtrack)… además, se sabe que siempre la receta de juntar muchas historias para contarlas en paralelo, es arma de doble filo: es ineludible que sea muy poco lo que se puede profundizar en los personajes y situaciones, e inevitablemente algunos de ellos serán sólo un adorno en la trama, cuya desaparición no alteraría demasiado las cosas en el contexto general y dan exactamente lo mismo.

El resultado final: muy pocas risas -casi todas ellas por cuenta de Hathaway-, romance por todos lados pero lleno de cursilería y escasa espontaneidad, una dirección con piloto automático y un guión ridículo, que llega a provocar risa por lo malo y su acumulación de clichés. A pesar de todo esto, de seguro muchos la disfrutarán y servirá para estimular su romanticismo, pero al menos a mí me pareció muy, pero muy mala.

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Quiero robarme a la novia… Made of honor…

Quiero robarme a la novia, Made of honor, Paul Weiland, 2008

Quiero robarme a la novia, Made of honor, Paul Weiland, 2008

¿De qué trata?: Para Tom (Patrick Dempsey), la vida es maravillosa: Es sexy, triunfador, tiene éxito con las mujeres y sabe que siempre podrá confiar en su mejor amiga, la encantadora Hannah (Michelle Monaghan). Todo va bien hasta que Hannah se va seis semanas a Escocia por trabajo. Tom se da cuenta de que su vida está vacía sin ella y decide pedirle matrimonio cuando regrese de su viaje. El problema es que Hannah vuelve prometida y le pide a Tom que sea su “dama de honor”…

Una película que conoce sus limitaciones y sus virtudes, y juega con ellas adecuadamente. Unos personajes con carisma, unas canciones conocidas por el gran público, unos cuantos gags y varios clichés, y ya tienes tu película. Divertida, muy graciosa en algunos momentos y demasiado previsible en otros, te gustará si no aborreces las comedias románticas. Además, es una gran (y última) oportunidad de ver a Sydney Pollack en el cine.

Patrick Dempsey aprovecha su popularidad...

Patrick Dempsey aprovecha su popularidad...

Made of Honor” es otra de las tantas comedias americanas que nos llegan cada año. Patrick Dempsey y Michelle Monaghan (aceptable trabajo por parte de ambos) forman la pareja protagonista de una cinta con una premisa calcada a la de la película de Julia Roberts y Cameron Diaz, “My Best Friend’s Wedding“.

El problema con estas películas es que pareciera que todas (salvo contadas y muy honrosas excepciones que aportan luz al género) han salido de una máquina de prefabricados. Metes los actores, el lugar donde se va a desarrollar la cinta y un guión que permanece casi inalterado en la mayoría de los casos y ya tienes un producto empaquetado y listo para ser servido, destinado siempre a la misma audiencia. Es una pena que un género que cuenta con tantas y tan buenas películas se vea denostado por la decena de títulos similares que salen cada mes.

Última actuación de Sydney Pollack (1934 - 2008)

Última actuación de Sydney Pollack (1934 - 2008)

Con una trama a caballo entre Nueva York y Escocia (que nadie se engañe, aunque la mayor parte de la cinta transcurra en el país del Lago Ness no se nos ofrece nada nuevo), “Made of Honor”, título que también juega con la pronunciación similar entre “maid” (dama) y “made” (hecho), resulta en una cinta de lo más convencional, que no tiene nada creativo, diferente u original que mostrarnos, pero que sin embargo se deja ver sin demasiada complicación, resultando en ciertos momentos incluso agradable y simpática.

Al grano: Película romántica convencional que si se ve con fines de entretenimiento logra pasar un rato agradable.

* * * / 5