Sex and the city 2

sex_and_the_city_2_poster_002_90658188 La trama de la secuela gira en torno a la vida de recién casados de Carrie (Sarah Jessica Parker) y Big (Chris Noth), así como de esas esporádicas tentaciones que pueden, ocasionalmente, arruinar su matrimonio. Charlotte (Kristin Davis) tendrá que arreglárselas como mamá, Miranda (Cynthia Nixon) cambia de carrera tras una renuncia y Samantha (Kim Cattrall) vuelve a reencontrarse con su ex Smith.

Y que vuelven las cuatro señoras más infuyentes de la moda después de algunos años de ausencia. Uno como fiel seguidor de la serie no puede evitar no hacer referencias a tantos años de transmitir lo que era una serie diferente en muchos aspectos, la primera que hablaba sobre mujeres sin tapujos, con respecto a su sexualidad y a su atrevido estilo de vida. Ahora con el paso de la anterior cinta y esta nueva entrega, los personajes han perdido ese fresco brillo para lucir acartonados y pretenciosos.

Y también es verdad que la mordacidad, la chispa, el ingenio y el sarcasmo que seis temporadas supieron explotar sabiamente se va agotando, culpa sin duda de un guión malísimo que alterna momentos estupendos con otros absolutamente vergonzosos.

Cada vez que veo la primer película me deja el sabor de un capítulo de dos horas, esta cinta, me dejó lo mismo. No es que no tenga buenos momentos, de hecho esta secuela me entretuvo bastante, pero para los cánones cinematográficos nos queda debiendo mucho como “película”.

Sex and the City 2 La película de Michael Patrick King es un buen ejercicio publicitario de branding. No olvidemos que uno no consume el productor si no la imagen que tiene ese producto. Así que en este contexto, la lección debe quedar bien aprendida. Por lo demás, “Sexo en Nueva York 2”, es además una historia sobre la amistad entre amigas, que si bien se apoyan entre sí, al final la quimera deja claro el mensaje de no ir más allá de las reales posibilidades. 

Y es que para no salir corriendo, como ellas al final de la cinta, es mejor no dejarse llevar por tanta superficialidad. Bien por la música y, por aquello del poder de la imagen como marca. Además, de las breves apariciones de Liza Minelli y Penélope Cruz.

Esta película, aunque no sea una gran película, es realmente divertida y entretenida. Pero, eso sí, es para amantes y fieles fans de la serie. Cierto es que no aporta nada nuevo y que es totalmente prescindible para el desarrollo final de la historia y todo eso, pero si eres fan de la serie, te encantará. No voy a ponerme ahora a argumentar cosas como los lujos de la serie, las riquezas de la chica o ciertas superficialidades. La serie es, ante todo, eso: una serie, simplemente para entretener.

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No todo puede ser enjuiciado y encerrado en lo que debería ser correcto y lo que puede ofender. Es cine, es diversión, hay cine bastante más ofensivo y denigrante, películas de terror que pueden fomentar la violencia. Esta película entretiene y te hace pasar un rato muy divertido, y no creo que esto sea opinión exclusiva mía, puesto que la gente que me rodeaba en el cine se partía de risa al tiempo que yo con las mismas situaciones.

Pero lo que más duele, para un seguidor de la serie durante años, es que al final Carrie se transforma en todo aquello que criticaba en sus años de soltería. Aquellas mujeres que renunciaban a sus "yo" por un matrimonio, un hombre, una casa que mantener, una tradición. Por más que intente camuflar en originalidad su matrimonio, sigue siendo el cuento del príncipe azul. Por no decir que intentar hacernos creer que el paso del tiempo les va a dar de lado a ellas, solo hace más irreal la historia. Me refiero en concreto a Samantha, que es en la serie uno de los personajes más originales y que genera afinidad por sus descaros y su disfrute de la libertad sexual, que ahora resulta ridícula y carente de todo sentido. 

En definitiva, las chicas se hacen mayores (como había leído en alguna crítica) y nos van a hacer apreciar aún más si cabe la maravilla de aquellos años donde una vez por semana, un grupo de chicas nos enseñaban sus desengaños, fracasos, victorias y sobre todo el descaro de contar lo que hasta ese momento todo el mundo tenía en la cabeza pero a nadie se le había ocurrido convertirlo en guía para hombres y reflejo de sentimientos para las mujeres.

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Hagamos una porno

Hagamos una porno, Zack and Miri makes a porno, Kevin Smith, 2008

Hagamos una porno, Zack and Miri make a porno, Kevin Smith, 2008

¿De qué trata?: Zack (Seth Rogen)y Miri (Elizabeth Banks) son dos amigos que se conocieron en el instituto y a los que les cuesta afrontar la edad adulta pues, a sus veintimuchos años, se ven inmersos en deudas. Para hacer dinero rápido deciden montar una empresa para grabar porno amateur con sus amigos. Mientras rueden las películas, descubrirán que sentían algo más el uno hacia el otro que la platónica amistad que les había unido hasta ahora.

Debo decir que para mí Seth Rogen y Elizabeth Banks nunca se habían visto mejor interpretativamente; y esto en parte se debe a que Kevin Smith tal vez es cierto que no es un buen director técnico/visual pero lo que sí es y a nadie le queda el menor resquicio de duda, es que es un buen escritor, y que además con el tiempo ha mejorado en labores de montaje y como director de actores, a parte que siempre ha expresado un enorme fanatismo por el viejo y muy querido cine de diálogos. Smith es uno de los pocos que podría competirle a Tarantino en cuanto a quien hace más diálogos descarados. Smith nada más es más vulgar. Smith siempre hace el trabajo sucio. ¿Puede ser una comedia dulce y sucia a la vez? Todo indica que sí.

La solución de todo, hagamos una porno...

La solución de todo, hagamos una porno...

La disfruté mucho y sin verguenza. No he conocido a nadie mejor que Smith para que las conjugue de todas las formas posibles para darle un sentido a algo (de visión obligada en audio original) Además la historia tiene muchas situaciones y secuencias llenas de sinceridad. Pero también, como es normal en Smith, tiende a excederse en varias cosas. Incluso algunos ya estarán hartos de su amor por el Hockey o por la saga de “Star Wars” como ya es conocido.

Es curioso cómo una película puede ser tan contradictoria a la vez; la censura de Estados Unidos se ha encargado de perseguir la peli más inofensiva y azucarada de Kevin Smith. Porque bajo el tema del porno, los tacos, y algún que otro desnudo, se esconde el esquema típico y tópico de película romántica que hemos visto ya hasta la saciedad, de hecho el argumento es increiblemente previsible.

Vale la pena ver la película solo por algunos gags que son realmente de partirse la caja, algunos simplones y/o escatológicos pero no por eso menos efectivos. Lo de menos en la película es el argumento y la historia entre los protagonistas que no tiene ningún interés y está como metida con calzador. Lo que realmente vale la pena son las situaciones que se producen durante el rodaje de la porno, los actores friquis que escogen y el humor guarro en general.

Al grano: No por que en la silla de director diga Kevin Smith la película tiene que ser divertidísima. Sin embargo cumple a ratos a pesar de su esquema romántico y se le agradece ser mucho mejor que Jersey Girl. Pero la verdad sea dicha y no es el mismo Smith de los 90s. La salva el singular carisma de Elizabeth Banks a quien por fin se le disfruta increiblemente.

* * * / 5