Wall Street 2: El dinero nunca duerme

wall-street-2-el-dinero-nunca-duerme-poster La película continúa la saga de Wall Street, dirigida también por Oliver Stone, pero cuyos personajes principales no se repiten, salvo Gordon Gekko interpretado nuevamente, como no podía ser de otra manera, por Michael Douglas. Hay una aparición de Bud Fox (Charlie Sheen) el yuppie de la primera parte pero solo en forma anecdótica, referencial y laudatoria de la misma y de algunos personajes menores, entre ellos, el del mismo director que nuevamente aparece delante de la cámara tomándole el pulso al mercado de valores.

Gekko ha salido de la cárcel donde estuvo ocho años pero a estas alturas ya no tiene amigos ni familia. Su hija Winnie (Carey Mulligan) lo odia porque lo responsabiliza de la muerte de su hermano drogadicto. La pareja de Winnie, Jake (Shia LaBeouf) es como una versión blanca y ambientalista de Bud Fox y trabaja como analista de créditos en un Banco de Inversión que se cruzará con Gekko en la presentación de su libro.

Wall-Street_02078_galeriaBig La estética del filme, la escenografía y su fotografía son los componentes que más llaman la atención en el filme. Ya no se ven los tonos fuertemente dorados y naranjas que envolvían Nueva York en la primera película; ahora son plateados metálicos. Este cambio es parte de un lenguaje visual que le preocupa mucho al director. En este caso el espectador capta que el escenario ya no es el de la clásica bonanza americana, donde un emprendedor codicioso y bien orientado podía ir en busca de ella respetando las reglas del mercado; sino uno más artificial donde el mundo globalizado está envuelto en una burbuja, la vida es pura puja y transacción, la especulación ha sido elevada a rango de ley y los delitos financieros son parte del quehacer diario.

wallstreet2_b Y vemos personajes como Bretton James (Josh Brolin), este personaje es el nuevo villano de la historia y es presentado como el modelo de delincuente que ha surgido de la Banca de Inversión sin ninguna regulación, que tiene influencias en el Departamento del Tesoro Federal, organiza millonarios rescates financieros y se aprovecha de la caída de competidores para imponerles condiciones.

La puesta en escena acude muchos a los simbolismos plasmados en pinturas, decorados, intensidad de la luz y el paisaje urbanístico, además de dividir en varias escenas la pantalla para dar la sensación de dinamismo y caos.

Wall Street 2 Cast

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La vida de Harvey Milk en manos de Gus Van Sant…

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

Una de las mejores actuaciones de Sean Penn, en toda su carrera...

¿De qué trata?: Biografía de Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual elegido para un cargo público en Estados Unidos, en 1977. Fue asesinado un año después.

Con una introducción fluída, que despeja dudas con rapidez sobre quien fue Harvey Milk, Gus Van Sant empieza a desgranar su película y a sus personajes. No sólo hablamos de Milk aquí, sino que los roles de secundarios también están cuidados y bien perfilados, sin perder detalle de todo aquello que nos pueda dar más señas sobre como dió un paso más hacía un tipo de sociedad distinta a ese hombre, o sobre cuales fueron las primeras decisiones que le llevaron a lograr algo de renombre en el local que regentó durante gran parte de su convivencia en el distrito de Castro.

Lo mejor de todo es que se logra que, por primera vez, contando una crónica donde la política se entremezcla con los intereses de este, en un principio, activista y, más tarde, político en favor de los derechos de la comunidad gay, no resulte cargante para todo aquel que no entienda por que  puede transcurrir el tema y, además de ello, logre enganchar a una historia de valores, personajes y acciones que lograron hacer de todos esos esfuerzos un paso más para la aceptación de todos esos intereses para el colectivo homosexual.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Uno de los mejores biopics que he visto.

Ícono emblemático.

Ícono emblemático.

Eso sí, cabe destacar, tras un trabajo compacto, unas actuaciones que desmembran sus roles con una pericia increíble, haciendo no sólo que resulten creíbles todos los papeles que se dan en “Milk“, sino además que lo que en otros biopics podrían resultar tópicos, aquí queden expuestos con seriedad y la suficiente mesura como para regalarnos a un Sean Penn realmente magnífico, mostrar a un James Franco actuando con una naturalidad arrolladora, ver como Emile Hirsch compone un personaje secundaria de gran nivel y conseguir que todo el trabajo antes logrado no quede manchado por ninguna actuación saliera de la calidad, como quizá el film de Van Sant, que no deja de estar dentro de lo común teniendo en cuenta sus posibilidades, pero también dentro de lo plausible y elogiable. Por retratarlo todo con ese espíritu, por lograr que hasta el menor de sus personajes desborde con su voluntad.

Lo que consigue Van Sant es imprimir su forma de hacer cine a un relato que resulta interesante en todo momento. Milk es, pues, una obra de calidad estimable. Pero lo que más sorprende es que si hace unos 5 años alguien hubiera dicho que Sean Penn sería capaz de crear un personaje totalmente ameno, no lo hubiera creído, no es por que no lo considere un actor de calidad -creo que es de los mejores de su generación- sino porque comparando sus otros papeles o incluso sus apariciones públicas me parece increíble que lo lograra pero lo ha hecho y de gran manera.

El guión esta bien elaborado, al igual que sus aspectos tecnicos desde una original banda sonora a cargo de Danny Elfman asi como un excelente montaje y fotografía.

La fuerte crítica que realiza Gus Van Sant a la homofobia y a la doble moral norteamericana es excelente, presentando a los opositores de Milk, propulsores de la Propuesta 6 con material extraído de filmotecas, presentando a los verdaderos personajes sin necesidad de ser interpretados por actores.

Al grano: Documento fílmico que será objeto de reflexión a temas siempre vigentes. Con interpretaciones simplemente impactantes y convincentes. Film que demuestra que cuando Gus Van Sant se fija en mente hacer algo de verdadera calidad, lo hace y lo hace bien.

* * * * */5