De Roma con Amor (To Rome With Love, Allen, 2012)

Woody Allen se ha dedicado hacer una película por año, y aunque la última (Midnight in Paris (2011))se convirtió en un clásico, esta cinta decae abismalmente. To Rome with Love se mueve en la farsa, tan bien manejada en anteriores trabajos de Allen, sin embargo, aquí se siente ligera, como si la cinta hubiera sido escrita en un día y se grabara así, se siente, al vapor.

La película tiene dos hilos conductores, el primero aparte de ser evidente, Roma, se convierte en un personaje más, observador y participante de las acciones de los personajes. No es sólo un background es un agente que permite que los personajes se muevan como satélites dándole majestuosidad en su goce visual. El otro hilo conductor son las fantasías, todos los personajes viven sus fantasías y sufren en ellas. La farsa es un género que permite que lo irreal suceda en lo real y que nos permita introducirnos en acciones completamente inverosímiles pero vamos, todo puede suceder, y está completamente permitido. Las fantasías cobran vida y dominan a sus personajes.

Yo hubiera esperado que el creador tomara un ligero respiro y que cuidara más los detalles de la cinta: que los personajes tuvieran más redondez, y que algunas situaciones quedaran difusas. Tal vez eso hubiera hecho de esta cinta otro deleite. Ciertamente el creador tiene una aparente constancia, de tres cintas que graba últimamente, una es muy buena, otra es buena y otra es olvidable. Esta a pesar de su disfrute, al poco rato, se desvanece en nuestros recuerdos.

* * * / 5

Es hora de “Comer, rezar, amar”

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Comer, rezar, amar” es la historia de una mujer que decide encontrarse “a sí misma”, tras varios fracasos con el amor y la vida misma, a través de un viaje por Italia, la India, Bali e Indonesia. La cinta basada en las memorias de Elizabeth Gilbert, una mujer que aparentemente tenía todo, pero que dentro de si misma tenía un enorme vacío, el cuál nota cuando su mundo se viene abajo. Recién divorciada y ante la disyuntiva de qué camino tomar, Gilbert sale de su acomodada vida y lo arriesga todo, embarcándose en un viaje alrededor del mundo que se convierte en una búsqueda para encontrarse a ella misma.

La película se inscribe en el tan vigente subgénero “made in Hollywood”, de comedia romántica con marcado protagonismo femenino, pero se diferencia en no poner el acento en la frivolidad, el consumismo y el derroche -al estilo de las banales féminas de “Sex and the city”-, sino (aunque con cierta ingenuidad) en una búsqueda interior que incluye una cuota de solidaridad y de misticismo new age.

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Con un generoso presupuesto de 60 millones de dólares, que permite la presencia de megaestrellas como Julia Roberts y del galán español Javier Bardem, la historia transcurre en bellos exteriores turísticos, registrados por la cámara de Robert Richardson, responsable de la fotografía de filmes relevantes, como “El aviador” y “JFK”.

La dirección está en manos de Ryan Murphy (muy conocido por su serie “Nip/Tuck” y recientemente reconocido como Mejor Director en los Emmy por la serie musical “Glee”), quien aquí combina gastronomía, sentimientos y espiritualidad, en un molde que mixtura comedia romántica y manual de autoayuda. Con un anclaje muy fuerte en la mirada de la protagonista (a Julia Roberts le calza muy bien su personaje de divorciada desconcertada), la película también construye escenas planificadas para el lucimiento de los distintos intérpretes secundarios que van apareciendo en el camino: un gurú incompleto y predictivo, un maduro arquitecto tejano con pasado doloroso, una amiga sueca que descubre el amor en su profesor de italiano y la madura administradora de una desordenada pensión romana, entre otros.

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Vayan a ver “TRABAJANDO UN DIA PARTICULAR”, última función el domingo!

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Tuve la oportunidad de asistir el jueves pasado a formar parte de un ejercicio teatral más que sorprendente. En primer lugar vemos una obra construida con un enorme potencial dramático y protagonizado por dos excelentes actores: Daniel Giménez Cacho y Laura Almela. “Trabajando un día particular” es una puesta en escena que se presente en el Teatro El Milagro (Milán 24, Colonia Juárez entre General Prim y Lucerna). Está basado en la cinta de Ettore Scola “Una giornata particolare” estrenada en 1977.

El 6 de mayo de 1938, Hitler visita Roma. Es un día de fiesta para la Italia fascista, que se vuelca en el recibimiento. En una casa de vecinos sólo quedan la portera, un ama de casa, Antonietta (Laura Almela), y Gabriele (Daniel Giménez Cacho), quien teme que la policía le detenga por homosexualidad. Al margen de la celebración política, Antonietta y Gabriele establecen una relación afectiva muy especial, que les evade durante unas horas de la tristeza de su vida cotidiana.

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El teatro existe con la convención que se da entre el actor y el espectador, esta puesta en escena dotada de una enorme frescura se basa en la emblemática relación de los personajes de la cinta, adaptándola de una forma mágica y directa. No se necesita de una súper producción para lograr que una puesta en escena sea grande y poderosa, en esta puesta se necesita de dos poderosos histriones, un gis y pocos elementos de apoyo. La imaginación es parte del juego que forma el público.

Con un ritmo muy bien llevado, la obra evoca la homosexualidad vista como una enfermedad en la Italia de los 30s, dónde el hombre no era hombre si no era padre, soldado y esposo. Ambos personajes evocan la tolerancia y la reciprocidad conforme se van conociendo. Y aunque todo se da en un día, ese día es como si hubieran llegado a tener una vida juntos.

El talento de Giménez Cacho forja un personaje lejos de estereotipos, que conforme avanza la trama va desarrollando su historia y el público lo abraza. Esta cinta me deja el mismo sabor de boca que cuando veo El beso de la Mujer Araña de Manuel Puig, una dupla de personajes que conforme van conociéndose la tolerancia y el respeto se hacen presentes, ambos personajes se desdoblan y muestran todos los matices a sus cotidianeidades.

“Trabajando un día particular” va a estar en cartelera hasta el domingo 27 de junio. Por lo que tienen aún oportunidad: Jueves y viernes a las 20:30 hrs, Sábado a las 19:00 hrs y Domingo a las 18:00 hrs. Es importante que sigamos manteniendo vivo el teatro mexicano que hecho con pocos elementos logran darte una gran espectáculo.

El amante

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El amante, The other man, 2008, Richard Eyre

 

¿De qué trata?:  Peter (Liam Neeson) y Lisa (Laura Linney) están asentados en la comodidad de su largo matrimonio. Lisa es una exitosa diseñadora de zapatos, y Peter dirige su propia compañía. Es la noche del lanzamiento de la última colección de Lisa, que durante la cena parece evasiva y, después, extraña. “¿Nunca has deseado tener la oportunidad de acostarte con otra persona?”, pregunta ella. A continuación, desaparece. Peter lucha por buscar respuestas, y sigue su rastro hasta Italia. Allí se encuentra con Ralph (Antonio Banderas), un hombre astuto y encantador que es, claramente, el amante de Lisa. Pero Ralph tiene sus propios secretos.

Cuando vi que se estrenaba esta película corrí de inmeadiato al cine por que el director suele ser sinónimo de calidad, pero esta vez, se quedó corto y me descepcionó. No sé que pensaba, Richard Eyre, al dirigir esto. Es infinitamente inferior que su trabajo anterior, Notes on a Scandal. No alcanza momentos de gran intensisad como en esa anterior propuesta. Aquí se siente desdibujado, cansado y el poder de interés de la película no se palpita.

Es una lástima teniendo a 3 buenos actores sentirse incómodos y desperdiciados. Están encorsetados en papeles demasiado forzados que para nada les ayuda a demostrar su calidad interpretativa. Laura Linney es quizás la que mas se esfuerza por transmitir a la cámara, Antonio Banderas se ve falso y Liam Neeson frío y parco.Los personajes  se hacen demasiado típicos y previsibles y sus actos no deparan ninguna sorpresa. En cuanto a la historia, podría haber dado mucho de sí, por lo dramático, por lo erótico o por lo real de la situación, pero todo se queda en una historia vacía y fácilmente olvidable. Al final no logra la intriga que busca ya que todo se hace demasiado convencional y previsible.

Al grano: Drama endeble y falso. Lleno de tópicos superficiales, que ni sus propios actores pueden salvar. Eyre ha logrado mejores cosas que esto.

*  1/2 / 5