Sin Nombre

Sin Nombre, Cary Fukunaga, 2009

Sin Nombre, Cary Fukunaga, 2009

¿De qué trata?: Sayra (Paulina Gaitan), una adolescente hondureña, se reúne con su padre para viajar con él a los Estados Unidos; a partir de Chiapas, viajan en el techo de un vagón de carga, en donde son vulnerables a la naturaleza y a la violencia. Mientras tanto, en un grupo de maras uno de sus miembros se separa y huye en el tren de carga.

Cary Fukunaga, es un joven director ya bastante versado en la temática de la emigración de latinos desde Centroamérica a USA. Antes de “Sin Nombre“, ha dirigido el cortometraje, “Kofi” (2003), ganador de Mejor Corto del Bronx Independent Film Festival, y también el cortometraje “Victoria para chino” (2005), donde abordó el tema de la emigración clandestina, siendo galardonado con la Mención de Honor del Jurado en el Festival de Sundance 2005.

En “Sin nombre”, su primer largometraje, aborda el hecho social centroamericano de las “maras”, realidad cada vez más multiplicada en El Salvador, Honduras, Guatemala, Nicaragua y México, es decir pandillas antisociales y delincuenciales compuestas en su mayor parte por jóvenes, adolescentes y niños, todos ellos procedentes de familias desestructurizadas, barrios marginales, pobreza endémica, emigración frustrada, gente sin educación, etc. Estos grupos de pandilleros violentos, mafiosos, brutos, drogados, animales humanos prácticamente irracionales, estas “maras”, están expansionándose y han exportado su aterrador modelo existencial a EE.UU. e incluso a Europa.

Los Mara Salvatrucha mostrados en la película, destaca Luis Fernando Peña...

Los Mara Salvatrucha mostrados en la película, destaca Luis Fernando Peña...

Parece que el tiempo dónde los malos son muy malos y los buenos son muy buenos sigue en la mente de mucha gente que considera a los grupos marginales como un enemigo de la sociedad y que estos grupos pretenden eliminar a la sociedad por su maldad e irracionalidad… ingenuo punto de vista a mi juicio. Los grupos marginales, sus problemas, necesidades y desgraciadamente sus respuestas, son inherentes a nuestra sociedad porque nuestra sociedad los ha creado, gracias a las injusticias, impunidad, desigualdad, mala distribución de la riqueza y un largo etcétera; la sociedad los ha marginado, los ha empobrecido y explotado, su existencia no es elegida, como tampoco su respuesta… “mi vida es una mierda” dice el protagonista, y una mierda es lo que esa gente ha recibido.

Migración y Maras, dos problemáticas unidas en ésta película.

Migración y Maras, dos problemáticas unidas en ésta película.

Fukunaga nos muestra con contundencia y estética lo endemoniados que pueden ser los integrantes de estas maras y como dentro de ellas se adiestran en el terror y el terrorismo de andar por casa o barrio, a simples niños a quienes despersonalizan transformándolos en bestias, en desalmados con apariencia humana. En paralelo Fukunaga vuelve a tocar de lleno el tremendo y doloroso tema de los emigrantes que ansían introducirse en EE.UU. en busca de una vida mejor, y en esta ocasión lo hace narrándonos la odisea de los emigrantes que cruzan toda Centroamérica o varios países, con la intención de llegar a colarse en EE.UU.

Toda la trama está muy bien conjuntada, narrada de manera realista y convincente; nos atrapa el interés de espectadores a través de una dinámica durísima que va aumentando conforme avanza el desarrollo de las historias paralelas que presenta.

Hablando de cine mexicano, por fortuna existen los contrastes y en los estrenos de la semana, Sin nombre, es una película mucho mejor realizada en la que noto la preocupación por entregar un trabajo detallado y de calidad. Bajo el respaldo de los estudios universal y con productores como Gael García Bernal y Diego Luna, podría haber un respaldo para que la película encontrara mayor número de recintos donde proyectarse. La última palabra la tiene el público.

Toda la parte técnica de la película es muy cuidada, el sonido y la fotografía están de elogio (cosa rara en las películas de tinte social), el guión es sumamente adecuado y realista, las actuaciones muy bien logradas. En resumidas cuentas, un producto acabado y bien hecho que sin ser panfletario te muestra una perspectiva de lo que sucede en la vida real.

Al Grano: Poderosa película que merece no ser tomada a la ligera para darle un estudio interesante. La temática mostrada en la película es verás y contundente.

* * * * 1/2 / 5

Princesas…

Princesas,  	Fernando León de Aranoa, 2005

Princesas, Fernando León de Aranoa, 2005

¿De qué trata?: Ésta es la historia de dos mujeres, de dos putas, de dos princesas. Una de ellas se llama Caye(Candela Peña), tiene casi treinta años, el flequillo de peluquería y un atractivo discutible, de barrio. Zulema(Micaela Nevárez) es una princesa desterrada, dulce y oscura, que vive a diario el exilio forzoso de la desesperación. Cuando se conocen están en lugares diferentes, casi enfrentados: son muchas las chicas aquí que ven con recelo la llegada de inmigrantes a la prostitución. Caye y Zulema no tardan en comprender que, aunque a cierta distancia, las dos caminan por la misma cuerda floja. De su complicidad nace esta historia.

La acción tiene lugar en Madrid, Narra la historia de amistad entre dos mujeres sencillas, sinceras y auténticas. Una es española, se llama Cayetana/”Caye”, tiene casi 30 años, su atractivo es limitado y periférico, es ingenua e idealista y es trabajadora del sexo. La otra es dominicana, se llama Zulema, tiene 22 años, es mulata, atractiva y exótica, inmigrante sin permiso de residencia, madre de un hijo que dejó en su país, es trabajadora del sexo. La amistad que surge entre ellas parte de la confrontación y avanza a través de la constatación de que ambas tienen mucho en común: son mujeres que corren los mismos riesgos. Ambas hacen, cada día, un esfuerzo titánico para poder sobrevivir, afrontan unas condiciones de vida durísimas y su trabajo comporta esfuerzos y sacrificios tan grandes que, en realidad, ellas son las heroínas de nuestro tiempo: son las princesas/heroínas de historias tan arriesgadas como las que vivieron las princesas de los cuentos milenarios. Su corazón está lleno de ternura, de deseos de amar y de ser amadas, de ánsias de comprender y ser comprendidas, de dar y recibir amistad. Caye y Zulema pasarán horas conversando, compartiendo esperanzas, riendo y suspirando. La película no hace un estudio sociológico de la prostitución, no aborda el tema controvertido de su legalización, no explica la opresión y la violencia que padecen sus víctimas.

Zulema y Caye...

Zulema y Caye...

La película es un noble y apasionado canto a la amistad de dos mujeres, y por extensión a la amistad femenina, más allá de todas las contingencias.

La música incluye dos canciones magníficas de Manu Chao y una selección de otras muchas. La fotografía está rodada cámara en mano con una estabilidad precaria de la imagen, como corresponde a un relato que pretende apropiarse del clima de un documento. El guión, de Aranoa, está escrito con maestría narrativa y fuerza dramática. La interpretación de Candela Peña es sobresaliente y muy correcta la de Llum Barrera en el papel de Gloria, la peluquera. La dirección eleva el drama a niveles sobrecogedores que integran realismo, sinceridad, lirismo y humor.

Es así como Fernando León de Aranoa lo deja claro a través de dos protagonistas, personajes trazados para ir más allá de la actividad que ejercen y meternos de lleno a su vida y pensamientos. La vida de dos prostitutas que tienen que lidiar con clientes difíciles, la policía y corrupción, la discriminación racial y rechazo social por lo que representan y la constante disputa por las calles entre inmigrantes y nativas, son solo algunas de las cuestiones que trata esta película.

Caye busca quien la haga feliz...

Caye busca quien la haga feliz...

León de Aranoa a través de su cámara nos vuelve a mostrar calles alejadas del glamour y centrarnos en la realidad de estas mujeres, a quien la angustia o apatía las aprisiona. Cada una a su manera contacta a los posibles clientes y se marca sus límites con respecto al servicio. La película esta mejor lograda y genera controversia; desde mi punto de apreciación mucho más ágil que Los lunes al sol, donde la problemática del desempleo se volvió irremediablemente soporífera.

Antes de concluir y me imagino que pocas veces se piensa o pregunta ¿en qué sueñan las prostitutas?

Al grano: Película sostenida por dos mujeres cuyas vidas a simple vista producen un alejamiento, pero que te llegan por su impacto emocional.

* * * * / 5