Love Happens

LVH_1Sheet_1 (Page 1) ¿De qué trata?: El viudo Burke Ryan (Aaron Eckhart) es un exitoso autor de libros de autoayuda que enseña cómo enfrentarse al dolor, pero es incapaz de seguir sus propios consejos. De mala gana, Burke vuelve a Seattle, ciudad que abandonó tras morir su mujer, para impartir una serie de conferencias y cerrar un importante acuerdo publicitario. Allí conoce inesperadamente a Eloise Chandler (Jennifer Aniston), una florista algo desencantada con el amor, que asiste a sus seminarios y que, poco a poco y sin proponérselo, se convierte en la única persona capaz de ayudar a Burke a ayudarse a sí mismo; a la vez que él cada vez será más indispensable para Eloise.

De nuevo nos demuestra Hollywood que sabe diseñar dramas románticos con trazo firme que gustan a muchos espectadores y que sabe emplear mensajes positivos y buenos consejos para la buena gente, bien para ayudar a las personas y además llevarse el gato al agua o bien tan sólo para lo primero con una estudiada intención mercantil. Y aunque se tratara de la segunda opción, aún así es de agradecer. Pero la película no puede aprobar por varios motivos:

Love-Happens-movie-05 El primero es que no consigue tocar la fibra sensible, acaso unas milésimas de segundo a veces y muy superficialmente. Y huelga decir que emocionar es una premisa en este tipo de producciones. Hay alguna que otra escena, alguna que otra frase que se lanza hacia su cometido, pero no son suficientes y se pierden en el camino.

El segundo es que, si bien sabemos que es casi necesaria una trama que ya haya funcionado en varias ocasiones en la taquilla para una película comercial de estas características, la trama que Love happens utiliza (no crea, sino que utiliza, prácticamente recicla) es excesivamente convencional. Las líneas maestras que dibuja el guión ya han sido dibujadas en muchos otros guiones punto por punto. Sí, cambian los actores, los personajes, sus actividades profesionales, las situaciones… pero muy poco y, además, la estrategia, la estructura, las líneas maestras vienen a ser las mismas.

Dr. Burke Ryan (AARON ECKHART) meets Eloise Chandler (JENNIFER ANISTON) in the romantic drama ?Love Happens?.  When a self-help author arrives in Seattle to teach a sold-out seminar, he unexpectedly meets the one person who might finally be able to help him help himself. El tercero es que las escenas no alcanzan intensidad probablemente porque se cortan muy rápidamente, con lo que los diálogos son muchos, pero muy breves. Y esto se produce por seguir uno de los cánones de Hollywood, que es dirigir al espectador por una senda muy rígida que no permite ningún tipo de reflexión o interpretación acerca de lo que va sucediendo en pantalla. Debería tenerse más en cuenta la idea de orientar por un sendero sin necesidad de colocar vallas en cada uno de los andenes. O si no, como mínimo colocarlas con mucho tino.

Y el cuarto (seguro que hay más, pero aquí termina mi disertación) es que, debido al tercer punto, las relaciones entre los personajes son muy epidérmicas y el espectador apenas consigue empatizar con ninguna situación, lo que obliga a realizar un esfuerzo para creernos el devenir de la trama.

No digo que haya que innovar en este tipo de cine, que, por otro lado, en muchos casos, arriesgar un poco le ha sentado muy bien a este género, pero sí que remarco la necesidad de desmarcarse de algún modo. Si se desea calcar una estructura arquetípica para no arriesgar, cálquese, pero al menos, una vez calcada dicha estructura, téngase la consideración de trazar un par de pequeñas líneas que identifiquen a la producción y le otorguen un valor añadido.

Al grano: Lo más grato de la película es el encanto de Aaron Heckhart, que se roba la película por completo. De ahí en fuera es una película convencional que no aporta nada al género.

* * 1/2 / 5

Amor sin escalas – Up in the air

Up-in-the-Air-poster ¿De qué trata?: Ryan Bingham (George Clooney) es un experto en reducciones empresariales (tanto de personal como de dinero) cuya preciada vida en la carretera se ve amenazada en el momento en que está a punto de ganar diez millones de millas en vuelos frecuentes, y justo después de haber conocido a la mujer de sus sueños, otra viajera habitual. Nueva comedia del director de "Juno".

Esta es una de esas películas que no se debe de tomar por el título de la misma, la traducción en español no le hace justicia. Up in the air es todo menos una película romántica, es una película de descubrimiento, de evolución. George Clooney da una de las mejores interpretaciones que ha dado en su vida y se le aplaude en todo sentido que luzca como un verdadero actor, muy bien plantado haciendo un persona que cruza por el umbral de la soledad.

up-in-the-air- Las actrices secundarias están fantásticas, Anna Kendrick destaca por su brillantes y carisma. Y la elegancia y belleza vienen por parte de Vera Farmiga. La dirección es brillante y ágil. Jason Reitman a encontrado una voz propia, todas sus películas tienen ese sello irónico de mostrar temas tan ácidos y manejarlos con una precisión entre irónica y bien manejada. Ahora toca temas como el desempleo, la soledad que vivimos rodeados de gente y a la vez enteramente huecos, así como también manejar un conflicto interesante entre el compromiso como complemento de vida.

george-clooney-up-in-the-air Al grano: Con muy buen ritmo, impecable factura, seguramente, es una de las mejores películas del año. Altamente recomendable.

* * * * / 5

Lost in translation….. Perdidos en Tokio

Bob Harris(Bill Murray) es un conocido actor norteamericano cuya carrera ha decaído últimamente. A cambio de una generosa remuneración, acepta participar en un anuncio de whisky japonés que se va a rodar en Tokio. En su visita a Japón, experimenta un considerable choque cultural, por lo que pasa la mayor parte del tiempo libre en su hotel. Precisamente en el bar del hotel conoce a Charlotte(Scarlett Johansson), una mujer de veintitantos años que está casada con un joven fotógrafo de renombre. Éste se encuentra en Tokio cumpliendo un encargo profesional y, mientras trabaja, su mujer distrae el tiempo como puede. Además del común aturdimiento ante las imágenes y los sonidos de la inmensa ciudad, Bob y Charlotte comparten el descontento con sus vidas. Poco a poco se hacen muy amigos y a medida que exploran la urbe juntos empiezan a preguntarse si su amistad se transformará en algo más.

Perdidos en Tokio, Lost in Translation, Sofía Coppola, 2003

Perdidos en Tokio, Lost in Translation, Sofía Coppola, 2003

¿De qué trata?:

Desde la altura del lujoso e impersonal hotel-rascacielos se posa una mirada distante sobre Tokio, que sirve de fondo como cualquier otra gran ciudad moderna. Esa mirada tranquila encuentra la empatía idónea para acercarse a los protagonistas, que son un actor en decadencia, con cara de pocos amigos, de estar anímicamente en las últimas, y una licenciada inactiva, casada con un fotógrafo que la ignora y por las noches ronca. Insomnes ambos protagonistas, sufren un ‘jetlag’ existencial que va más allá de los desfases horarios y de los bostezos que no pueden reprimir en el ascensor, cuando se ven por primera vez. Gran parte del encanto de la película está en la poética sugerencia de un reencuentro platónico entre almas gemelas que se reconocen y establecen en el acto una corriente de comunicación directa, de mutua simpatía y complicidad.

Hasta la fecha, el mejor trabajo de Scarlett Johansson

Hasta la fecha, el mejor trabajo de Scarlett Johansson

El mayor acierto de Sofia Coppola es no definir esa conexión sólo en positivo, detallando su contenido, sino definirla también por claro contraste con la incomunicación como rasgo característico de la sociedad contemporánea, un mundo tan superpoblado y complejo que los mensajes se pierden inexorablemente en la traducción entre idiomas, entre códigos, entre mentalidades. De esto va mostrando el film numerosos ejemplos, empezando por el cómico rodaje del spot de un whisky o las conversaciones telefónicas con la familia, diálogos de sordos (uno dice Te quiero, el otro ya ha colgado). Charlotte escucha un audilibro sobre el sentido de la vida. Él juega al golf a solas. Ella callejea entre la muchedumbre extraña, visita templos que nada le dicen. En las ruedas de prensa todo es parloteo, tontería, expresión insuficiente y comunicación superficial.

Y cuando coinciden hay sonrisa, todo se llena de confianza, de un incesante reconocerse, tratarse delicadamente.
Unos planos cenitales toman las confidencias susurradas en la cama. Cuando la conversación languidece, una mano roza apenas un pie. La ternura es infinita. Ellos se encuentran melancólicamente en un lugar de paso, para establecerse en una continua identificación, por encima de las múltiples barreras de obviedad y convención que interpone el lenguaje, barreras que absorben los mensajes y los apagan, dejando que se pierdan en la traducción, entre los inútiles códigos comunicativos.

emotividad y expresividad

emotividad y expresividad

La fotografía es deslumbrante y abundan los planos de la ciudad (las luces de neón, los carteles publicitarios, los variopintos edificios, las multitudes, los transportes…), recreando hermosas escenas que parecen casuales y mostradas como el que no quiere la cosa, pero que en realidad encierran significados espirituales, vinculados a la visión subjetiva de los personajes. La fotografía es increíblemente expresiva y posee una elocuencia que va de lo sosegado a lo vibrante, comunicando mensajes mucho más hondos de lo que lo hacen los propios diálogos. Las conversaciones, sencillas e intrascendentes, como podría ser cualquier conversación corriente, con sus rasgos de humor, de ridiculez, de sinceridad, de falsedad, de diversión y de tristeza; los personajes con los que se cruzan los protagonistas, a menudo chocantes y llamativos en su variedad.

Romance moderno...

Romance moderno...

Historia sencilla sin nada extraordinario a la vista, pero que oculta en sus venas un latido que transporta fragmentos del alma y del corazón. Para todos ustedes, los que se han perdido alguna vez en sí mismos o en las revueltas del entorno y de la falta de comunicación.

Al grano: Sencilla y a la vez compleja película de una de las directoras más interesantes y versátiles, no sólo por que es hija de un director de cine de renombre, si no por que se ha ganado por sí misma que se le reconozca como una gran directora. Hermosa película casi poética que para algunos es lenta pero para otros es soberbia. Para mí lo es.

* * * * * / 5