El Solista…

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             El film narra la historia verídica de Nathaniel Ayers (Jamie Foxx), un prodigioso violinista que en su segundo año de conservatorio desarrolló esquizofrenia y acabó viviendo en la calle, en donde fue descubierto por el periodista de Los Angeles Times Steve López (Robert Downey Jr.) en el año 2005. Impresionado por su talento, López escribió una serie de artículos sobre él que lo sacaron del anonimato y le permitieron tocar en el Disney Concert Hall.

             Después de sorprender con películas de época como Orgullo y Prejuicio (Pride & Prejudice) (2005) y Expiación, deseo y pecado (Atonement)(2007), Joe Wright muestra en su tercera película una historia real. El Solista trata de manera entretenida y a la vez profunda problemas de nuestra sociedad y reflexiona sobre cómo adaptarnos a ella. Se ponen en debate valores arraigados en la sociedad actúal como el esfuerzo y el trabajo como motor para conseguir triunfar en esta sociedad. El personaje de Nathaniel Ayers enloquece al no saber controlarse y equilibrar en su justa medida estos valores y acaba obsesionado con mejorar y mejorar.the-soloist

              Esta cinta es una reflexión sobre la responsabilidad, como el personaje de Lopez que no puede estar seguro de si ayuda a Nathaniel o no, decide tras una dura deliberación adaptarse a la sociedad pero creando sus propios valores tras un periodo de derrumbe y negación de todos sus actos como si no tuvieran valor al no poder afirmar con rotundidad que sus actos son correctos y lógicos. Mención aparte el valor de la humildad derrotado en esta sociedad con predicadores de todos los tipos que se creen poseedores de la verdad.

           El desarrollo de esa amistad entre un Lopez buscando aproximarse siempre a Nathaniel y tratando de fabricar un nexo fuerte con él que lo saque de la oscuridad mientras vemos a la vez la maravillosa actuación de Jamie Foxx que se mete en el papel de completo con la apariencia, los gestos, ademanes y las conversaciones a ratos incoherentes y atropelladas de Ayers. Uno parece no estar interesado en el otro al estar sumido en su mundo esquizoide y errático pero envuelto en la belleza de la música que lo trasluce de una manera diferente a como se ve, uno si lo está completamente. Al inicio se tratan de artículos que fluyen y encantan al público, lo que se refleja en un buen trabajo periodístico, tanto que un donante anónimo cede un violincello y un violín a Ayers producto de leer la columna del Times.

            blog-the-soloist7 Sin embargo va progresando el acercamiento entre ambos que se transforma en la esencia de la cinta, ya no se trata de una acuerdo entre una ayuda y una buena nota de redacción, de una buena historia que contar cada cierto tiempo sino de la compasión y simpatía que siente Lopez por Ayers al razonar su fracaso en la vida por circunstancias ajenas a su voluntad, la vida le juega sucio al señor Ayers diríamos frente al hombre que toca en la calle, como un loco suelto en plaza jalando un carrito de compras repleto de “basura” o algo parecido y vestido con ropa estrafalaria, haciendo magia con un viejo violín de la época que tocaba en Cleveland Ohio cuando era visto como un muchacho genio, ahora manifiesta su admirada música clásica con solo 2 de las 4 cuerdas del instrumento y aún así puede producir un sonido que es uno de los mejores que alguien puede interpretar.

Al grano: Excelente paso de películas de época a contemporáneas, Wright demuestra talento en explotar la psicología y la pasión de sus personajes.

* * * * / 5

Película de la semana de Puebla Gay: Una casa al final del mundo..

Una casa al final del mundo, A home the end of the world, Michael Meyer, 2004.

Una casa al final del mundo, A home the end of the world, Michael Meyer, 2004.

¿De qué trata?: En 1967, Bobby es un niño de nueve años muy sensible que observa los años 60: su mensaje de amor y libertad parece embargarle por completo. A principios de los 70, una súbita tragedia deja a Bobby sin familia. El niño establece una relación especial con Jonathan y la madre de éste, Alice (Sissy Spacek), quienes ofrecen a Bobby refugio y un renacido sentimiento de estar vivo. La amistad entre Bobby y Jonathan se extiende a lo largo de los años hasta la década de los 80 en la ciudad de Nueva York, un lugar donde la gente está constantemente rehaciéndose y redefiniéndose. Allí, Bobby (Colin Farrell) conoce a Clare (Robin Wright Penn), la pintoresca compañera de habitación de Jonathan (Dallas Roberts) cuyo reloj biológico suena con fuerza, alterando ya para siempre el destino de Bobby y complicando en adelante su relación con Jonathan. La trayectoria de este trío completa la película cuando los tres exploran nuevos territorios, deviniendo pioneros en un terreno virgen.

Esta película con buenos sentimientos respecto del ser humano contemporáneo, retrata la vida a priori desgraciada de un muchacho que pierde a su familia, pero es adoptado rápidamente por otra que necesita amor. Todo ello ocurre en los EEUU de los sesenta, con una cierta relajación moral respecto a las formas de amar y las drogas.

 Una historia dura, pero también dulce. Sentimental, pero también violenta en un sentido metafórico cuando del alma humano se trata. La violencia de la vida, de los sueños frustrados y de un vacío que cada vez parece más cerca de nosotros y en el que, inexorablemente, acabaremos cayendo.

Destaca Colin Farrell

Destaca Colin Farrell

Una casa en el fin del mundo” es la historia de un muchacho que busca su sitio en el mundo y para ello solo reparte amor allá por donde va, Colin Farrell ha sabido plasmar la intensidad y dulzura necesaria al personaje para que asi fuera. Cabe destacar tambien la actuación aunque en segundo plano de Sissy Spacek  una madre adelantada a su tiempo quien pasa a ser un pilar muy importante en la vida de Bobby.

Está basada en la novela de Michael Cunningham, escritor de “The Hours” y “Pasión al atardecer“. Si bien no llega a ser tan visceral y apasionante que Las horas, esta película se queda con el estudio de la necesidad de amor que necesitamos. La historia te va llevando de la mano y al final el buen tratamiento de la historia sobre el SIDA te da un interesante revez de cuan dura puede ser la vida, enfrentando pérdidas, amores y muchas alegrías.

Al grano: Película sentimental y delicada donde detaca sólo el amor, más allá de las formas convencionales o habitualmente más canalizadas de expresarlo.

*  *  *  1/2  / 5