Harry Potter y el príncipe mestizo

Harry Potter y el príncipe mestizo, Harry Potter and the Half-Blood Prince, David Yates, 2009
Harry Potter y el príncipe mestizo, Harry Potter and the Half-Blood Prince, David Yates, 2009

¿De qué trata?: Con dieciséis años cumplidos, Harry(Daniel Radcliffe) inicia el sexto curso en Hogwarts en medio de terribles acontecimientos que asolan Inglaterra. Elegido capitán del equipo de Quidditch, los entrenamientos, los exámenes y las chicas ocupan todo su tiempo, pero la tranquilidad dura poco. A pesar de los férreos controles de seguridad que protegen la escuela, dos alumnos son brutalmente atacados. Dumbledore(Michael Gambon) sabe que se acerca el momento, anunciado por la Profecía, en que Harry y Voldemort(Ralph Fiennes) se enfrentarán a muerte: «El único con poder para vencer al Señor Tenebroso se acerca… Uno de los dos debe morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida». El anciano director solicitará la ayuda de Harry, y juntos emprenderán peligrosos viajes para intentar debilitar al enemigo, para lo cual el joven mago contará con la ayuda de un viejo libro de pociones perteneciente a un misterioso príncipe, alguien que se hace llamar Príncipe Mestizo.

Daniel Radcliffe

Daniel Radcliffe

David Yates demuestra por segunda ocación que no tiene buena mano de director de blockbuster y menos de una historia tan compleja como Harry Potter, deja más de un cabo suelto y además le interesa contar cosas que quedan lejos de una buena adaptación. El sexto libro de Harry Potter muestra un gran avance en muchas cosas, como derrotar a Voldemort, cosas que en la película quedan como nimiedades, al argumento en general la falta fluidez, la pelìcula es por demás cansada y pesada. La película no explica con claridad la importancia de los horrocruxes, entre otros detalles.

El comienzo de la película, aunque efectivamente sacado de la manga, es bueno y emocionante, así que disfrutenlo, no verán más acción durante el filme. Quizás hubiera estado bien cambiar el principio fuerte inventado por el final fuerte de guerra real, cosa que dejaría con un buen sabor de boca y salvaría la peli, pero eso significaría poner algo real en lugar de la ficción y usar magia, cosa impensable en una película sobre magos. También me gustaría añadir que a mi me encantan las comedias románticas, pero yo no iba a ver una comedia romántica. Iba para ver una película de magia, fantasía, tensión y oscuridad, pero con fajes y besos cada dos minutos no da mucho la impresión de que sea la época más peligrosa en el mundo mágico.

Yates no es director de actores ni de blockbusters...

Yates no es director de actores ni de blockbusters...

Para mí los elementos más importantes de la historia eran: la trágica muerte de Dumbledore, todo lo relacionado con los horrocruxes (pensamientos, diálogos y escena de la cueva) y la lucha en Hogwarts. Pero nada de eso es interesante en la película, carece de brutal emoción y todo quedó en un nivel tan superficial que deja todo tan lejos de algo que pudo ser verdaderamente interesante. Hay ciertos chispazos de buen cine, pero no es continuo y se pierden esos momentos en como enfrentar la hormona realmente.

Al grano: Mal lograda adaptación, no cumple con el prometido y deja muchos cabos sueltos.

* * 1/2 / 5

El jardinero fiel… (a propósito de virus y vacunas)

El jardinero fiel, The Constant Gardener, Fernando Meirelles, 2005

El jardinero fiel, The Constant Gardener, Fernando Meirelles, 2005

¿De qué trata?: Justin Quayle (Ralph Fiennes) es un diplomático británico radicado en Kenya en donde su mujer(Rachel Weisz) es asesinada junto a un hombre sospechoso de ser su amante, un activista defensor de los derechos humanos de la región. Quayle decide entonces investigar los asesinatos, y comienza a descubrir mucho más de lo que esperaba…

Fernando Meirelles nos envuelve de una manera inteligente y enigmática en un ambiente gris alrededor de intereses dispares con una pobre Africa como protagonista, donde lo que vemos se nos presenta de un color y a medida que avanza la película descubrimos diferentes tonalidades. Surgirán muchas cuestiones tanto morales, como de fidelidad tanto a una causa como a algún amigo.

La acción tiene lugar en Kenia, Berlín y Londres, en torno a 1999/2000. El diplomático Justin Quayle (Fiennes), de unos 40 años, apacible y aficionado a la jardinería, conoce en Londres a la activista Tessa (Weisz), de 25 años, espontánea, brillante y luchadora. Enamorados, se casan y se trasladan a Nairobi.

El film suma los géneros de drama y thriller. No renuncia a ninguna de las facetas de la novela: romance, drama personal, tragedia colectiva, denuncia, intriga y thriller. Presenta una interesante descripción de la preocupante situación de África, un Continente olvidado, donde la población vive en condiciones flagrantes de pobreza, subdesarrollo y explotación. Denuncia prácticas deplorables que algunas multinacionales llevan a cabo en el continente aprovechándose de los más débiles con el consentimiento de las autoridades. El eje dinamizador de la acción es una singular y atípica historia de amor, narrada con buen oficio y pasión. La obra tiene el mérito de combinar, equilibradamente, entretenimiento, creación artística, compromiso contra las grandes injusticias del mundo y tensión dramática.

A pesar del romance la película te lleva a la emoción, intriga y drama...

A pesar del romance la película te lleva a la emoción, intriga y drama...

La narración se desarrolla de modo fragmentado, haciendo un uso frecuente del “flashback”. Subraya el realismo incorporando secuencias rodadas con la cámara al hombro, de apariencia y sabor documentalista. Tanto la palabra como la imagen y el sonido dan lugar a composiciones de gran belleza, a las que se añaden encuadres contemplativos de hermosos y espectaculares paisajes naturales. La aplicación de juegos de luz y color confiere a las imágenes un grato y emotivo aire pictórico. En nuestra opinión, la belleza formal del relato no perjudica ni la concepción ni la contemplación del fondo. El guión, bien construido y ajustado a la novela, elabora un relato complejo y rico en matices, en el que se superponen capas sucesivas de sentidos, intenciones y sugerencias. La interpretación de Fiennes es sobria y brillante, la de Weisz desborda vitalidad y naturalidad y la de Danny Huston (Sandy) sobresale por su corrección.

Bill Nighy en un papel pequeño pero muy importante.

Bill Nighy en un papel pequeño pero muy importante.

La música, del español Alberto Iglesias (“La mala educación“, 2004), basada en instrumentos aborígenes y canciones tribales, ofrece pasajes de gran intensidad emocional y de exaltación de África, que invitan a la meditación y reflexión. La fotografía, de César Charlone, usa “trevellings” aéreos espectaculares, profundos encuadres de conjunto, escenas de aire televisivo y un cromatismo singular. Los verdes predominan en el mundo de Justin (Inglaterra) y los rojos intensos en el de Tessa (África).

La historia de amor es preciosa. Primero la química entre Rachel Weisz y Ralph Fiennes, que está genial, como siempre, es muy buena, a pesar de que el principio es muy elíptico, sin perder mucho tiempo, alternando pasado y presente. Tras la pérdida de la esposa, la historia es más triste todavía. Ese jardinero atrapado por su pasado y al mismo tiempo incapaz de recuperarlo, sabiendo que todo pudo haber sido de otra forma, recorre el mismo camino que antaño hizo su esposa, como magnífica declaración de amor. Hay mucho romanticismo en esta película, más allá de

El romance va de la mano con la crítica social

El romance va de la mano con la crítica social

musiquitas con violines, besitos y todas esas chorradas que hoy en día se identifican con la palabra romántico. Por tanto, no puedo entender esas críticas que hablan de una intriga fantástica (todo lo contrario, la intriga se sostiene gracias a la historia de amor)o de un alegato magnífico sobre el problema africano. Nada de eso, ante todo es una gran historia de amor, que ocurre en un tiempo y en un espacio, y los protagonistas están influenciados por ese ambiente, pero no es lo que da peso a la historia.

La espontaneidad y naturalidad de Rachel Weisz logran que construya un papel digno de elogio, donde la incómoda presencia de una muchacha que, allí donde va, crea discordia, es capaz de vislumbrarse como algo tierno y dulce en cada ocasión que comparte cuadro con el personaje de Fiennes, y es que “El jardinero fiel” más allá de sus vicisitudes críticas, es un bello romance sobre dos personas que, en un momento determinado, se encuentran, se comprenden y logran establecer una conexión tan madura como interesante.

Poderoso drama.

Poderoso drama.

Porque aunque Tessa sea una de esas mujeres imprevisibles que nunca sabes por donde van a salir, entre ellos se trenza una relación construida en base al respeto mutuo y a la afinidad que promueve esa conjunción de características tan peculiares.

El montaje de esta película cumple con todos los elementos que pretende en un principio, haciendo de las imágenes que componen el film un torrente de atracción visual que en ningún momento desentona con el resto de elementos y, a la par, narra esa historia que podría haber resultado tan densa, ya no sólo por sus elementos dramáticos, sino por la parte donde se torna una investigación más o menos rutinaria y se enfoca más bien hacía el thriller, con buen ritmo y unas formas que focalizan la atención del espectador constantemente en lo que se está contando.

Al grano: Película con diversos elementos que la hacen romántica pero que elementos thrillerianos la hacen aún más fuerte y poderosa.

* * * * * / 5

Slumdog Millionaire

Slumdog Millionaire

Slumdog Millionaire

¿De qué trata?:

Jamal Malik (Dev Patel) es un adolescente pobre de Bombay que un día se apunta para ir a la versión hindú del programa “¿Quiéres ser millonario?”. A partir de su participación en el programa, su vida sufrirá un gran vuelco…

“Slumdog”, término que me resultó muy curioso y que es acuñado para denominar a todos aquellos que viven en el barrio marginal de una gran ciudad, refiriéndonos siempre al país asiático, es el gran epicentro del nuevo trabajo de Danny Boyle, y es que, leyendo el título original, sin conocer el significado del vocablo, uno puede hacerse una idea errónea de lo que verá en “Slumdog Millionaire” que, no, no es sólo un muchacho transformándose en millonario de la noche a la mañana sino, una especie de reflejo sobre lo que puede llegar a implicar ser un “Slumdog” y vivir en un Slum (barrio),  y aquí se logra un amplio reflejo que no será más que un pretexto, sí, pero bien contado, narrado y explicado.

Latika

Latika

Adecuando así, su estilo narrativo para esta última obra, el cineasta británico nos regala un primer tramo de film sorprendente y cautivador, donde lo que parecía ser una historia de amor empalagosa, no se transforma en tal hasta bien llegado el último tercio de film. Entretanto, el inglés nos introduce en situación, y da los primeros pasos construyendo esa historia sobre un concursante detenido por ser sospechoso de realizar trampas como un arma para ofrecernos un (en ocasiones) crudo retrato de su país de origen y, la mayoría del tiempo, un vivaz retrato sobre su protagonista y sobre como consiguió retener todas esas respuestas en su mente durante momentos que le marcaron en su infancia.

Reflexión sobre el poder y la avaricia....

Reflexión sobre el poder y la avaricia....

Para lograrlo, Boyle tira no sólo de una fotografía soberbia que refleja a la perfección la esencia de ese país, sin necesidad de extravagante colorido o rebuscados parajes, sino también realiza un gran trabajo manejando la cámara a la perfección, gracias a encuadres logrados y un dinamismo exquisito, y cuadra como si nada los flashbacks que componen la cinta sin que esta se resienta por un solo minuto.

Jamal y su hermano

Jamal y su hermano

Tras ese retrato, que a muchos remitirá directamente a “Ciudad de Dios“, aunque a mi parecer más vigoroso (siempre y cuando tengamos en cuenta el número de historias desarrolladas allí y la cantidad de peripecias por las que pasan aquí Jamal y su hermano) y menos crudo pero, eso sí, igual de estilizado y con unas pretensiones completamente distintas, se da cita aquello que todos esperábamos, que no es más que la historia amorosa introducida para concluir “Slumdog Millionaire”.

El Romanticismo hace perder la intensidad y realismo a la historia

El Romanticismo hace perder la intensidad y realismo a la historia

En ese romanticismo, se pierde la intensidad anteriormente mantenida, pero se mantiene el interés para llegar a un final satisfactorio, sobre todo teniendo en cuenta lo que prometía el film, y lo que termina regalando, que es mucho más que miel sobre ojuelas, pues tras ella queda un relato inteligente y conciso que atrae y engancha como pocas películas han conseguido esta temporada. Y eso ya son méritos más que suficientes, digo yo.

Al grano: Cinta que  mezcla la factura de una película occidental y una película típicamente de Bolliwood que no defrauda y que deja gratamente sorprendidos por su textura y mensaje.

* * * * 1/2 / 5

Persepolis… (Se las debía..)

Persepolis, una gran joya animada

Persepolis, una gran joya animada

¿De qué trata?: Narra la conmovedora historia autobiográfica de una niña iraní en pleno fundamentalismo islámico, desde la revolución islámica hasta nuestros días. Cuando los fundamentalistas toman el poder forzando a las mujeres a llevar velo y encarcelando a miles de personas, Marjane descubre el punk, ABBA y a Iron Maiden mientras vive el terror de la persecución del nuevo gobierno y la guerra de Irán e Irak. Como adolescente la envían a Europa, donde por fin puede comparar otras culturas con el fundamentalismo religioso del que escapó. Eventualmente la protagonista se adapta bien a su nueva vida, pero no soporta la soledad y vuelve con su familia, aunque eso signifique ponerse el velo y sentirse sometida a una sociedad tiránica… Con las voces originales en francés de Catherine Deneuve y Chiara Mastroiani.

“Persépolis” es una pequeña y curiosa joya de esas que se encuentra uno muy de vez en cuando en la cartelera. La película consigue mezclar lo cómico y lo atroz, emociona, entretiene y está cargada de realismo y de magia.

El film encierra una profunda sabiduría envuelta por una capa simple y sencilla, lo que le da valor y consigue un relato universal, seguramente la clave de su éxito. Un recorrido apasionante por el Irán de los años 80 y principios de los 90, visto por los ojos de una niña que se hace adulta a marchas forzadas en un contexto muy complicado. Por si fuera poco es didáctica, ya que supone una lección de historia para los que desconozcan, como yo, la reciente historia iraní.
Marjane Satrapi, creadora del famoso cómic autobiográfico y ahora codirectora de la adaptación cinematográfica de Persépolis, rechazó numerosas y suculentas ofertas llegadas desde Hollywood a raíz del éxito de su obra para llevarla al cine en Estados Unidos. La iraní prefirió llevarla a cabo en Francia, su segunda casa, para así conseguir una adaptación al celuloide más fiel, para tener total libertad y no ver desvirtuada su obra. Como dice de la protagonista de Persépolis: “La liberté a toujours un prix” (La libertad siempre tiene un precio…).

Al grano: “Persépolis” es un trabajo creativo admirable, lleno de inteligencia y talento, y contundente en su denuncia de la represión en las sociedades islámicas.

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