De lo público a lo privado…

Twitter

Muchos de mis conocidos me critican el uso que le doy a mi cuenta de Twitter. Adictivo como pocas herramientas de la web social, controvertido en cuanto a su utilidad, híbrido entre microblogging, comunicación, mensajería, fuente de noticias, buscador… y tremendamente simple.

Twitter es una aplicación online que sirve para muchos usos, casi tantos como usuarios. Mientras algunos la utilizan para chatear y otros para leer lo que hacen o dicen los demás (un poco como ‘voyeurs’ virtuales), muchos la usan para pedir consejo, opiniones, ayuda o información. También se utiliza como plataforma de micro-blogging (escribir ideas-posts breves) o como sistema de anuncio de actualización de un blog o web (los diarios, por ejemplo, tienen cuentas en Twitter para ir publicando sus titulares con enlace a la noticia completa).

Las entradas en Twitter, conocidas como “tweets“, no pueden tener más de 140 caracteres. Twitter fue colonizado por jóvenes en el inicio de la adultez, universitarios terminando sus estudios superiores o en sus primeros años profesionales. Esto tiene sentido por el tipo de uso para este tipo de redes: mantener contacto social, publicar y recoger información profesional, estar al día con noticias, información diversa y tendencias, diversión.

Esta red social te permite una interacción inmediata con un grupo de personas de diferentes lugares del mundo, es una ventana de una personalidad expuesta bajo un “seudónimo” a la cual muchas personas tienen acceso. Por ejemplo en Twitter soy @gusbarrientos cuando en mi cotidiano soy Gustavo Barrientos.

De esta manera tu puedes usar twitter para exponer diferentes tipos de información, si bien puedes actualizar tus actividades también es un nuevo recurso, bastante poderoso, para recibir noticias en tiempo real, difundir artículos, experiencias y hasta dudas. Tu puedes preguntar qué película ver en cartelera y al menos 5 personas que hayan leído tu pregunta te contestarán en menos de 5 minutos.

twitterAdmito que desde un principio me parecía algo tonto, todavía no estaba muy extendido su uso y entonces, para que servía contar que hago a cada rato? Desde hace un tiempo me hice una cuenta de usuario, comencé a usarlo y ha resultado útil e interesante, aunque, claro, eso depende del uso que le cada uno.

A muchas personas les puede parecer un exceso de ociosidad o realmente es permitirle a muchos cibernautas entrar en un espacio vital, aquí lo privado se vuelve público, parte de saber que está haciendo otra persona en el mismo momento o el mero gusto de contribuir datos, experiencias, sensaciones a un nivel  web es lo que ha favorecido que aumente la demanda de usar esta red social.

Y si es que usan twitter o se quedaron con ganas de usarlo, no olviden seguirme twitter.com/gusbarrientos.

De cultura y otros cuentos: Crimen y Castigo

Stop hating

Stop Hating!

Hace unos días estaba indignado por los comentarios expresados por Esteban Arce en televisión y no salía de mi asombro del nivel de ignorancia expresados en dicha ocasión. Vía web desarrolló una bola de nieve impresionante, quejas en redes sociales, facebook, twitter, etc. ¿Qué otra cosa puede ser peor que unos comentarios homofóbicos en TV? Un asesinato por crimen de odio.
El crimen de odio es una construcción social, y como tal debe estudiarse a partir de la prevalencia de actitudes de discriminación social en sociedades que toleran, e incluso promueven, la violencia ejercida contra las minorías sexuales, religiosas o raciales. En México se ha vivido durante décadas un importante vacío legal que permite que la discriminación contra una minoría homosexual se practique y difunda libremente a través de los medios masivos de comunicación, desde revistas sensacionalistas como Alarma! o Alerta!, hasta emisiones televisivas y representaciones fílmicas que hacen del homosexual objeto de mofa y escarnio social.
Señoritas a disgustoEl pasado 19 de enero del presente año me enteré del asesinato de un miembro de la comunidad teatral poblana. Joaquín Alcalá era director y actor, participó en la obra “Señoritas a disgusto”, donde interpretó a don Silvestre de la Rueda, personaje que mereció el Premio al Mejor Actor Cómico en la Muestra Estatal de Teatro en 2008. Por la forma en la que el occiso fue encontrado se presume que haya sido crimen pasional, pero para que nos hacemos tontos, eso se llama homofobia, fue un crimen en el que se le castigó por ser homosexual. Lo encontraron con heridas, cubierto de semen y envuelto en una bolsa nylon. Eso no fue un robo. Aunque las autoridades lo quieren ver de esa manera.
¿Por qué hablar de un asesinato en este espacio? Bueno, atañe a la comunidad teatral y atañe a la comunidad LGBT. 

Este hecho tiene generarles a ustedes queridos lectores una postura. Es incitarlos a que reflexionen que en esta ciudad se comenten crímenes violentos a personas que tienen una postura diferente, una persona homosexual que hacía arte. Una persona muy respetada por su espléndido trabajo como actor, una persona agradable, interesante y que tenía proyectos en mente. Se recuerda que Joaquín Alcalá era un hombre de teatro.
En este aspecto, la discriminación ha subsistido en los mismos cuerpos de impartición de justicia, donde al denunciarse un crimen donde la víctima es un homosexual o una lesbiana, de inmediato se procede a calificarlo como crimen pasional, desechando por esta vía todo vínculo con lo que pudiera considerarse un crimen de odio, haciendo de la víctima el responsable de lo sucedido. El argumento es invariable: la víctima propició, con su conducta, atuendo o insinuaciones, el crimen o delito que finalmente terminó con su existencia. No hay nada que perseguir.
En Puebla y en cualquier otro lugar, no podremos hablar de equidad hasta que dejen de existir crímenes de odio, hasta que no haya expulsiones injustificadas en las escuelas, despidos laborales injustos; Así que es hora de reconocer que existen estos crímenes, levantar la voz y hacer algo al respecto. Nuestra sexualidad y nuestra vida están de por medio.

Luto