Changeling…. El sustituto

El sustituto, Changeling, Clint Eastwood 2008.

El sustituto, Changeling, Clint Eastwood 2008.

¿De qué trata?: Los Angeles, año 1928. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera de los suburbios cuyo hijo desaparece sin dejar rastro. Meses después la policía dice haberlo encontrado, pero nada más verlo asegura que ese chico no es su hijo. A pesar de estar segura de ello, y en medio de la confusión, Christine se lleva a casa al niño, pero insiste en que se continue la búsqueda de su verdadero hijo. Tachada de loca e incapacitada por la policía, por fin encuentra un aliado en el reverendo Briegleb (John Malkovich), que la ayudará en su lucha contra la mentira del “sustituto”…

El sustituto” es un espectacular drama de época que retrata los años 20 y 30 de forma ejemplar, que radiografía la sociedad de la época mientras narra una historia real que se centra en una mujer, Christine Collins, desesperada por encontrar a su hijo desaparecido. Y cuando la policía dice encontrarlo y se lo entrega, ella poco a poco va sospechando que, sin embargo, no es él, iniciándose un juego en el que el espectador se ve arrastrado sin remedio.

¿Cómo afronta el señor Clint Eastwood esta historia? Pues de forma seria, formal, sin exagerar los gestos, sin engrandecer un relato de forma artificial. En un apasionante ejercicio de intriga en el que cada cosa tiene su razón de ser y cada personaje funciona en un perfecto engranaje, dando lugar a una película dura, atrevida y con alma. Las interpretaciones tienen parte de culpa de la grandeza del film, comenzando por una Angelina Jolie irreconocible, entregando uno de los mejores papeles femeninos del año y siguiendo con una contenida interpretación de Malkovich, un curioso papel secundario de Amy Ryan y una portentosa representación de la locura -casi autista- de mano de Jason Butler Harner.

Una irreconocible Angelina Jolie

Una irreconocible Angelina Jolie

“El sustituto” es un ejemplo de cómo un director clásico puede convivir en nuestros días sin caer en las nimiedades y la simplicidad de buena parte del cine reciente. Eastwood coge unos personajes, los moldea, les da vida y finalmente los pone en pantalla creando una historia, una película completa. Dos horas y media de cine del grande, que además se pasa volando gracias a sus múltiples virtudes. Su duración puede parecer exagerada pero durante la proyección estás tan metido en la historia que no notarás el paso del tiempo y aunque a ratos busque la “lágrima fácil”,  Clint sabe encauzarnos en todo momento hacia un buen desarrollo emotivo y real.

Al grano: Elegante y contundente drama de esos que te dejan sin palabras que decir después de veerlo. Es grato ver a Angelina Jolie en un personaje que realmente le exige mucha capacidad histriónica.

* * * * / 5

Juegos del corazón….

Jugando con el corazón

Jugando con el corazón

¿De qué trata?: Un grupo de personas que pertenecen a distintas generaciones y tienen estilos de vida muy distintos, coinciden en un punto común: buscan el amor y la amistad en Los Ángeles de hoy en día. Entre ellos están Hannah (Gena Rowlands) y Paul (Sean Connery), un matrimonio que se verá amenazado por los fantasmas del pasado. Meredith (Gillian Anderson), una soltera dedicada a su trabajo. Hugh (Dennis Quaid), un solitario, que va de bar en bar contando tristes historias de amor. Gracie (Madeleine Stowe) y Roger (Anthony Edwards), una pareja que ha encontrado la diversión sexual en una relación clandestina, o Joan (Angelina Jolie) y Keenan(Ryan Phillippe), dos jóvenes que pasan el tiempo soñando en los locales nocturnos de Los Ángeles. Todas estas personas experimentarán una transformación a causa de una cadena de acontecimientos imprevistos que harán que salga a la luz lo fugaz, complejo, y, a menudo, milagroso que puede ser el amor en según que circunstancias.

Meredith y Trent

Meredith y Trent

Construida como una versión ligera y optimista de “Magnolia“, la película nos muestra fragmentos de la vida de varias personas, de diferentes edades y en muy diferentes circunstancias, donde el común denominador es el amor en sus diferentes facetas: amor filial, romántico, sexual, etc. Esto mismo hace que la película sea dinámica y llevadera. Está formado por los consabidos clichés románticos y lacrimosos: encuentros fortuitos, malos entendidos, enfermedad del ser amado, etc. Pero por trilladas que sean las situaciones, cuando son realizadas por Sean Connery, Dennis Quaid o Gena Rowlands, nos envuelven por su pasión, más que por su contenido. Aunque el guión acierta  en los inteligentes diálogos y en la espléndida descripción y relación de personajes.

Los personajes están muy bien definidos, lo que hace que cada historia parezca un corto en dónde al final todas encajan en un todo, logrando perfecta coherencia a un conjunto interesante. Es impresionante ver a un reparto multiestelar logrando una bella propuesta coral, donde ninguno puede ser calificado como “principal”, pero del cual sobresale Angelina Jolie en el papel de Joan. Un papel que podría haber sido completamente plano en manos de otra persona toma una maravillosa tridimensionalidad gracias al gran talento expresivo de esta actriz. La Jolie llena de naturalidad, energía, elegancia, de un magnetismo absoluto (sino vean simplemente la primera secuencia de la cinta, clave por otra parte de todo el mensaje de esta) como nunca antes vista. Son sus escenas las que captan más emoción y atención de una película pequeña y recomendable, sincera y emocionante.

Joan y Keenan

Joan y Keenan

Al grano: “Jugando con el corazón” es una pequeña y olvidada joya de ese cine pequeño y mal promocionado que habla de temas universales mil veces hablados  con una madurez y naturalidad. Y en ese sentido, la película se puede disfrutar como una obra escapista, sin grandes pretenciones de originalidad.

* * * 1/2   / 5