Kick Ass!

ddfd ‘Kick-Ass’ (film no apto para menores) gira en torno a Dave Lizewski (Aaron Johnson), un estudiante de instituto que pasa desapercibido por todos, aficionado a los cómics, de dónde saca un día la idea de convertirse en un superhéroe, aunque no tenga superpoderes, no haya seguido un duro entrenamiento y ni siquiera tenga una significativa razón para ello. Pero la vida de Dave cambiará para siempre cuando se encuentre con un par de locos vigilantes -la explosiva niña de 11 años Hit Girl (Chloë Moretz) y su padre, Big Daddy (Nicolas Cage)- y forje amistad con otro joven luchador contra el crimen, Red Mist (Christopher Mintz-Plasse). Y cuando todos se tengan que enfrentar al jefe de la mafia local, Frank D’Amico (Mark Strong), sus alianzas y sus verdaderas habilidades serán puestas a prueba.

Los trabajos de Matthew Vaughn han seguido un hilo conductor, han sido cintas de personajes que se convierten en héroes a pesar de no tener la madurez necesaria para ser héroes. En “Nada es lo que parece” (Layer Cake, 2004) protagonizada por Daniel Craig, el personaje principal realiza una evolución para defenderse de una organización criminal. “El misterio de la Estrella” (Stardust, 2007) es el madurar de adolescente a hombre en un viaje lleno de magia y personajes increíbles. Con esta cinta, Vaughn le da poder al adolescente de soñar y no sólo eso, si no de dejarte con un grato sabor de un cine adolescente bien logrado con muchos toques de comedia negra y gore.

kickass-film-still-01 Lo más destacado es su originalidad. Una especie de Watchmen y American Splendor mezclado. Porque si en Watchmen se planteaba quien vigilaba a los vigilantes, aquí se plantea que pasaría si la gente que admira los comics, películas y videojuegos de súper héroes intentara emularlos, con todo lo que ello conlleva. No todo es glamour, reconocimiento y problemas personales estúpidos (no señalo a nadie hombre araña), aquí los personajes realmente pagan la osadía de emular a sus héroes. Muerte, destrucción familiar y demás tragedias es lo que tienen que asumir los personajes.

Es una obra que deambula entre el homenaje y la parodia sin alejarse del filo de la navaja en la que se apoya para entretener a los amantes del cómic. Dave encarna al típico personaje Marvel en el que sus poderes lo superan. Inspirado en la primera etapa de Spiderman, la cutredad se convierte en arte: un gran poder cutre conlleva una gran responsabilidad igual de cutre. Por otro lado, el traje heroíco de Cage no deja lugar a dudas sobre su paralelismo con Batman y su cruzada particular ante el crímen, apoyado en este film por su hija pequeña experta en artes marciales (Robin).

photo_13_hires Lo gracioso de todo esto es que por fin Nicolas Cage actúa con un mínimo de decencia en un cartel predestinado de antemano al olvido, consiguiendo forjar un personaje carismático. Un héroe. El ritmo y la información que M. Vaughn traslada al espectador durante las distintas secuencias de su película es un acierto. El humor, también presente, se limita a resaltar las obviedades y carencias de unos personajes elegidos para conmover desde el absurdo de sus acciones y erigiéndose como un elegante actor secundario.

Punto y aparte merecen las escenas de acción, rodadas con un ritmo salvaje y con una musicalidad digna de destacar (si vinieran firmadas por Tarantino a algunos críticos se les caería la baba). No se limita en violencia, sangre y determinación. A pesar de estar protagonizada por adolescentes, eso no hace más que desarrollar la sensación de que todo duele más, es más físico.

0415_kick-ass_390x220 Nicolas Cage está bastante bien dotando a su personaje de madurez y poniendo el balance entre tanto adolescente. Mintz-Plasse sigue siendo un gran descubrimiento por el patetismo que inundan todos sus personajes. Mark Strong sigue fascinándome, desde Sherlock Holmes me ha demostrado que tiene gran potencial. Aaron Johnson asume con sencillez y tablas el protagonismo. El resultado final quizás podría haber sido más original, pero igualmente "Kick-Ass" se trata de una de las propuestas más frescas y estimulantes del momento, un western pop cuya mejor ganancia es su independencia del espíritu franquicia que suele ahogar las producciones Marvel. 16kickassspan-1-articleLarge Y no perderos la aparición de una enorme Chloe Moretz, una cría de once años que pelea como Chuck Norris y habla como Harry el Sucio. Sádica, dulce, asesina, madura, un personaje redondo interpretado brillantemente. Ídola total.

Frost/Nixon

El desafío: Frost contra Nixon, Frost/Nixon, Ron Howard, 2008

El desafío: Frost contra Nixon, Frost/Nixon, Ron Howard, 2008

¿De qué trata?: Adaptación de la obra teatral de Peter Morgan sobre la serie de entrevistas del periodista David Frost al presidente Richard Nixon. En los tres años siguientes a verse obligado a dejar la Casa Blanca, Richard Nixon(Frank Langella) permaneció en silencio. Sin embargo, en el verano de 1977, el astuto y frío ex presidente aceptó conceder una única entrevista y contestar a preguntas acerca de su mandato y del escándalo Watergate que acabó con su presidencia. Nixon sorprendió a todos al escoger a David Frost (Michael Sheen) como confesor televisivo, seguro de que podría con el alegre presentador británico y se ganaría los corazones y las mentes de los estadounidenses. El equipo de Frost no estaba seguro de que el periodista fuera capaz de llevar a Nixon adonde quería. Pero en cuanto empezaron a rodar, la batalla comenzó. ¿Podría Nixon eludir las preguntas acerca de su papel en una de las mayores vergüenzas sufridas por la nación? ¿Exigiría Frost respuestas claras del hombre que llegó al poder por ser el maestro de la evasiva? Durante la entrevista, cada uno revela sus inseguridades, personalidad e inesperadas reservas de dignidad, para llegar por fin a una asombrosa exhibición de sinceridad.

La cosa no es adaptar una obra de teatro, ni hacer un drama político, ni tampoco lograr que Frank Langella entregue una de las mejores interpretaciones del año pasado.No defiendo a Ron Howard por que el trabajo suyo es bastante mediocre, pero cuando hay que reconocerle un mérito a un director, se hace y punto. Y Frost/Nixon es, como poco, digna de aplausos no sólo por su contenido sino por sus formas.

De la vida real al teatro, del teatro al cine...

De la vida real al teatro, del teatro al cine...

Para empezar por que dura dos horas y se pasan volando. A mi la política no me interesa y aún así, me pareció más que amena y entretenida. Su fantástico montaje hace que la cosa nunca se haga pesada y la intensidad que va adquiriendo el film a medida que avanza es abrumadora, llegando en la última media hora a convertirse en una montaña rusa que se queda siempre arriba y, ni siquiera con ese final discutible para algunos, consigue bajar el nivel. Esto se debe principalmente al duelo interpretativo que se crea entre Langella, que está descomunal interpretando a Nixon, y Michael Sheen en el papel del periodista David Frost. ¿Secundarios? Nada menos que Rebecca HallKevin Bacon o Sam Rockwell.

Con un formato que se mueve entre el falso documental y el reportaje de investigación, Frost/Nixon arranca con un vigor y un sentido del ritmo cuyo único objetivo es atraer y situar al espectador de forma sencilla e impactante. Una forma concisa, verosímil y directa de introducir un tema que en otro formato podría resultar tedioso.

Destaca la presencia de Rebecca Hall

Destaca la presencia de Rebecca Hall

Pero tal y como la barra del título indica, el desdoblamiento en los retratos de los protagonistas se configura de forma desigual, casi contrapuesta. Mientras Nixon recibe todo el cariño del director, abundando en primeros planos que marcan su personalidad mediante sus expresiones, Frost siempre es filmado desde la distancia, como una no persona más interesada en su relevancia pública que en su propio yo, y de la que sólo observamos sus rasgos mediante la descripción que de ella nos hace su entorno.

Es precisamente el punto de convergencia del film, donde debería librarse un pulso de igual a igual, cuando definitivamente se produce un decaimiento formal pasando a ser un mero ejercicio rutinario, un toma y daca que lejos de la tensión que se le debería suponer cae en el habitual recursos de un soso plano contraplano sin ninguna dimensión emocional apreciable, por más que el director intente enfatizarlo mediante las reacciones exteriores al desarrollo de la entrevista.

Por ello el desenlace de Frost/Nixon no deja de ser decepcionante en cuanto supone un nuevo giro sentimentaloide, de nula verosimilitud dramática, impregnado de una especie de lirismo impostado que destruye parcialmente toda la narración anterior. Un regreso a ese imaginario colectivo de la vieja América donde hasta los hombres malos tienen su corazón. Una forma pues, que huele a trampa con tufillo neoconservador, de cerrar uno de los trabajos más interesantes de Howard, pero que queda a años luz de la gran película que pudiera haber sido.

Al grano: Excelente traspaso de teatro a cine de una historia que estaba obligada a ser realizada con una impecable factura. Al final la historia no defrauda pero al final queda un hueco de que pudo haber tenido un descenlace menos poético.

* * * * / 5