The reader – Una pasión secreta

Una pasión secreta, The reader, Stephen Daldry, 2008.

Una pasión secreta, The reader, Stephen Daldry, 2008.

¿De qué trata?: Cuando cae enfermo en su camino a casa desde el colegio, Michael Berg (David Kross), un joven de 15 años, es rescatado por Hanna Schmitz(Kate Winslet), una mujer que le dobla la edad. Ambos comienzan un apasionado y secreto idilio, hasta que Hanna desaparece un día misteriosamente dejando a Michael confuso y desolado. Ocho años más tarde, siendo estudiante de Derecho, Michael asiste como observador a un tribunal donde se está juzgando a colaboradores de la Alemania Nazi y se queda atónito al encontrarse de nuevo con su antigua amante, esta vez, como acusada. A medida que se va revelando el pasado de la mujer, Michael descubre un profundo secreto que tendrá un gran impacto en la vida de ambos.

Bien trazada la relación entre los personajes, Hanna y Michael

Bien trazada la relación entre los personajes, Hanna y Michael

Y aquí está Stephen Daldry para demostrar por qué se ha ganado el respeto tanto por parte de la crítica como del público. Con ‘Billy Elliot’ emocionó, con ‘The Hours’ mostró sus dotes para el drama, y con ‘Una pasión secreta’ está dispuesto a remover conciencias. El filme se divide en dos partes claramente diferenciadas. Tanto que hasta que no llegamos al final cuesta creer que formen parte del mismo discurso. La primera mitad nos presenta la relación amorosa de los protagonistas. Me gustaron sus primeros pasos, con la historia planteada a modo de flashback, con escenas rebosantes de sensualidad, con un aire enrarecido e intrigante. Kate Winslet, una actoraza en toda regla que se come la pantalla entera -y a todo el que se encuentra en ella- en cada escena en la que aparece.

En la segunda mitad es cuando todo cobra sentido. Es aquí donde otros muchos filmes hubieran fracasado estrepitosamente. Pero lejos de ello, ‘Una pasión secreta’ se crece ante la adversidad y consigue construir una gran historia sobre la relación del pueblo alemán con el nazismo, un tema extremadamente complicado pero tratado con gran delicadeza. El poder que tiene Daldry en cada uno de sus films, hacer tan mesurado algo tan increiblemente poderoso de manera que vemos lo delicado pero recibimos lo poderoso.

Pasión si, amor, sólo ellos lo saben....

Pasión si, amor, sólo ellos lo saben....

La aparente sencillez de ‘Una pasión secreta’ es una excelente arma de combate y da libertad al autor para desarrollar con total libertad un sólido discurso que habla del amor, la culpa, la memoria y la responsabilidad histórica. Es, como ya se ha dicho antes, la recta final la que da sentido a todo lo visto hasta entonces. Hasta consigue que se revaloricen los que a primera vista parecían cabos sueltos en la primera parte. Con todo ello Daldry nos brinda un producto inteligente, que da que pensar, que se aleja de las odiosas tendencias manipuladoras (tan abundantes en estas películas) y que ofrece una infinidad de lecturas.

Excelente trabajo de David Kross

Excelente trabajo de David Kross

Ralph Fiennes está correctísimo y Lena Olinestá muy bien también en esa secuencia final en la que ambos cierran las puertas al pasado sin embargo quien también merecía reconocimiento es David Kross, quien cumple de manera impecable cada uno de las escenas y se pone a tono contra Kate Winslett. Ese muchacho puede dar mucho en futuras películas.

Analizando “Una pasión secreta” superficialmente se diria que es un una cinta bonita en su trasfondo conceptual, que nos demuestra cómo la lectura de libros sirve en este caso como satisfacción del alma, como tranquilizante de la conciencia que carcome, como vehículo que rompe con las barreras físicas del espacio y el tiempo. Sin embargo es más que eso. Mucho más, quienes no la han visto, les recomiendo que vayan y descubra ese inmenso poder que tiene. Por que es de esas películas que hay que ver. Totalmente, recomendable. Lejos de un espectáculo visual ofrece mucho poderío emocional, de ese que sólo Daldry puede contener y finamente matizar.

Que si debía ganar por Revolutionary Road, no sé, AQUÍ ESTÁ INMENSA.....

Que si debía ganar por Revolutionary Road, no sé, AQUÍ ESTÁ INMENSA.....

Al grano: Cinta que  deja bien claro qué difícil es para el ser humano el perdonar agresiones y más aún el perdonarse a sí mismo por errores cometidos.

* * * * * / 5

Expiación… Atonement

Expiación, Deseo y Pecado (Atonement, 2007, Joe Wright)
Expiación, Deseo y Pecado (Atonement, 2007, Joe Wright)

¿De qué trata?: En el verano de 1935, Briony Tallis (Saoirse Ronan), una precoz escritora de 13 años, cambia irremediablemente el curso de varias vidas cuando acusa al amante (James McAvoy) de su hermana mayor (Keira Knightley) de haber cometido un crimen en el que no tuvo nada que ver.

Al igual que la aclamada novela de Ian McEwan, el filme se divide en tres actos. El primero de ellos es donde el conjunto rinde a su más alto nivel. La ambientación, la banda sonora, la cada vez más experta puesta en escena de Joe Wright y la fotografía cuidadosamente colorista nos sumergen de lleno en un universo, de sentimientos ocultos, donde la verdad puede convertirse en algo de lo más subjetivo. Desde el principio la pareja protagonista se compenetra a la perfección: entre Knightley y McAvoy saltan las chispas. La idea de que la acción esté marcada a ritmo de implacable máquina de escribir, a parte de ser de por sí una idea genial (por respetar la obra original), indica quién es el auténtico personaje central de la trama… quién va a forjar el destino de sus seres más queridos. Desde la ambigua situación en la fuente hasta la explosión erótica en la biblioteca, pasando por los momentos previos a la cena, absolutamente todo en el primer acto roza la perfección. Realmente huele a obra maestra.

La lástima es el segundo acto. Curiosamente no falla el aspecto cinematográfico, sino el novelístico. Me explico: Joe Wright y su equipo al completo llevan a cabo aquí también una gran labor. Los actores siguen a la altura, el acertado cambio de fotografía transmite la desolación de la guerra y de los amantes y hay alguna que otra escena para enmarcar, como la de la playa de Dunkerque, que demuestra el grado de implicación del director londinense con la obra: un larguísimo plano secuencia prodigioso a la par que aterrador. Como ya se ha dicho, lo que flojea es la base. Al igual que el personaje de Robbie y sus compañeros, la historia parece ir sin ningún rumbo (quizás se note demasiado el hecho de que Knightley y McAvoy compartan escasos momentos en este tramo). Si a ello le sumamos la exagerada duración del acto, es inevitable mirar el reloj de vez en cuando, lo cual es una lástima, porqué -repito- la factura técnica es impecable.

James McAvoy y Keira Knightley
James McAvoy y Keira Knightley

Por suerte allí está el tercer acto -o mejor dicho, el epílogo- para dejarnos con el buen sabor de boca que esta obra merece. Tiene lo que no tiene el segundo: brevedad e intensidad. En él se acaba de redondear la historia… y la expiación. Es donde al fin se conoce toda la desagradable verdad, pero aún así, lo más curioso es que al final permanece una leve sonrisa. No por el romance frustrado, sino porqué acabamos de asistir a una bellísima película.

Es increíble lo precisa que es la fotografía, y lo acertados que son los primeros planos.  Es una película que mejora cuando la terminas de asimilar. Realmente, Saoirse Ronan sobresale entre todos los demás. Incluso más que la propia Keira Knightley, que pasa a ser una mera excusa para desarrollar la historia, aunque hace una interpretación de las más brillantes de toda su carrera. Es una película indispensable, y su banda sonora es obligatoria para cualquier melómano.

Otros elementos que hay que destacar es la increíble dirección artísitica. Técnicamente es perfecta, está todo realizado con una dedicación extrema que roza la perfección, y además acompañado de una banda sonora que seguramente acabe alzándose con la preciada estatuilla, es magistral el juego que da la banda sonora con el sonido de la máquina de escribir y a la vez mostrar en la pantalla una iluminación en la cara del personaje de Briony al ritmo de las teclas, es increíble.

La película demuestra el gran talento de Joe Wright y todo su equipo, sobre todo el de fotografía y el de dirección artística. Y no me olvido del guión, escrito por Christopher Hampton, que ha conseguido reducir la novela a 130 páginas para contar lo realmente esencial de la historia. Tenían el papelón de adaptar una obra que muchos críticos consideran una obra maestra, y creo que consiguen salir bastante airosos.

Al grano: Impecable drama romántico, estupendamentemente bien elaborado que merecía haber tenido un poco más de atención. Vale muchísimo la pena que le den un vistazo.

* * * * /5

Juegos del corazón….

Jugando con el corazón

Jugando con el corazón

¿De qué trata?: Un grupo de personas que pertenecen a distintas generaciones y tienen estilos de vida muy distintos, coinciden en un punto común: buscan el amor y la amistad en Los Ángeles de hoy en día. Entre ellos están Hannah (Gena Rowlands) y Paul (Sean Connery), un matrimonio que se verá amenazado por los fantasmas del pasado. Meredith (Gillian Anderson), una soltera dedicada a su trabajo. Hugh (Dennis Quaid), un solitario, que va de bar en bar contando tristes historias de amor. Gracie (Madeleine Stowe) y Roger (Anthony Edwards), una pareja que ha encontrado la diversión sexual en una relación clandestina, o Joan (Angelina Jolie) y Keenan(Ryan Phillippe), dos jóvenes que pasan el tiempo soñando en los locales nocturnos de Los Ángeles. Todas estas personas experimentarán una transformación a causa de una cadena de acontecimientos imprevistos que harán que salga a la luz lo fugaz, complejo, y, a menudo, milagroso que puede ser el amor en según que circunstancias.

Meredith y Trent

Meredith y Trent

Construida como una versión ligera y optimista de “Magnolia“, la película nos muestra fragmentos de la vida de varias personas, de diferentes edades y en muy diferentes circunstancias, donde el común denominador es el amor en sus diferentes facetas: amor filial, romántico, sexual, etc. Esto mismo hace que la película sea dinámica y llevadera. Está formado por los consabidos clichés románticos y lacrimosos: encuentros fortuitos, malos entendidos, enfermedad del ser amado, etc. Pero por trilladas que sean las situaciones, cuando son realizadas por Sean Connery, Dennis Quaid o Gena Rowlands, nos envuelven por su pasión, más que por su contenido. Aunque el guión acierta  en los inteligentes diálogos y en la espléndida descripción y relación de personajes.

Los personajes están muy bien definidos, lo que hace que cada historia parezca un corto en dónde al final todas encajan en un todo, logrando perfecta coherencia a un conjunto interesante. Es impresionante ver a un reparto multiestelar logrando una bella propuesta coral, donde ninguno puede ser calificado como “principal”, pero del cual sobresale Angelina Jolie en el papel de Joan. Un papel que podría haber sido completamente plano en manos de otra persona toma una maravillosa tridimensionalidad gracias al gran talento expresivo de esta actriz. La Jolie llena de naturalidad, energía, elegancia, de un magnetismo absoluto (sino vean simplemente la primera secuencia de la cinta, clave por otra parte de todo el mensaje de esta) como nunca antes vista. Son sus escenas las que captan más emoción y atención de una película pequeña y recomendable, sincera y emocionante.

Joan y Keenan

Joan y Keenan

Al grano: “Jugando con el corazón” es una pequeña y olvidada joya de ese cine pequeño y mal promocionado que habla de temas universales mil veces hablados  con una madurez y naturalidad. Y en ese sentido, la película se puede disfrutar como una obra escapista, sin grandes pretenciones de originalidad.

* * * 1/2   / 5