La ciudad de las tormentas (GREEN ZONE) / Bélica y poderosa

Green Zone

La ciudad de las tormentas, Green Zone, Dir. Paul Greengrass, 2010

Durante la ocupación de Bagdad en 2003 por tropas estadounidenses, al subteniente Roy Miller (Matt Damon) y a su equipo les encargan la misión de recorrer el desierto en busca de armas de destrucción masiva supuestamente almacenadas allí. Registran escondite tras escondite, a cual más peligroso, pero en vez de letales agentes químicos, descubren un elaborado plan que cambia el propósito de su misión. Rodeado de agentes con objetivos contradictorios, Miller debe abrirse camino entre una maraña de espías en un país desconocido mientras intenta encontrar respuestas que quizá sirvan para salvar a un gobierno o para extender la guerra en una región muy inestable. No tardará en descubrir que, en un momento difícil y en una región explosiva, el arma más difícil de encontrar es la verdad.

Green Zone” es una película que es movida por secuencias de acción rodadas con la intención de resultar verosímiles, con personajes realistas y con un guión que contiene un gran elemento político y de crítica a las motivaciones de la guerra de Irak. Si bien es cierto que las implicaciones del gobierno estadounidense nunca son desarrolladas todo lo que se podría y quedan demasiado abarcadas en un único personaje interpretado por Greg Kinnear. Esta película tiene una intención de denuncia y para ello, emplea aspectos formales del cine de entretenimiento, pero no al revés. Pero si en algo peca el buen guión de Brian Helgeland es de obviedad en varios aspectos. Hoy en día es fácil intuir la verdad sobre las armas de destrucción masiva con lo que resulta evidente hacia dónde se dirige la trama, de hecho ésta es en varios puntos demasiado previsible, llegando hasta un final de redención puramente americanizado.

Green Zone

Se podría considerar a “Green Zone” como una película políticamente incorrecta, en contraposición con la vencedora de los Oscar 2010. No digo con esto que “The Hurt Locker” sea peor film. Pero una gran pregunta se esboza en mi mente: ¿Qué hubiese pasado si “The Hurt Locker” tratara el tema de las (desaparecidas) armas de destrucción masiva, y la burocracia falseada siempre por los Estados Unidos mediante sus medios informativos? Pues lo más seguro es que, el oscar a mejor película se lo hubiese llevado Avatar“.

El estadounidense medio de hoy en día es crítico con las guerras en concreto, no con la trayectoria imperialista de su país. Como cualquier imperio a lo largo de la Historia, este llegará a su fin. Ya se han curtido en todo tipo batallas desde final de la Primera Guerra Mundial, cuando Estados Unidos se convirtió en el primer banquero y productor industrial del mundo. Más tarde vendrían la Segunda Guerra Mundial con el absoluto consentimiento de su población, seguida de la impopular incursión en Vietnam.

La calidad de la cinta a nivel interpretativo, es soberbia; tanto por Matt como por el resto del elenco, bordando con total veracidad sus papeles gracias sobretodo a su gran ritmo y duración adecuada.

Escenarios, decorados y demás stuff utilizado para el rodaje (sobretodo los extras haciendo de población irakí) son alucinantes, en todo momento crees que estas en Irak. El desastre en las calles, el gentío rodeando a los soldados.. se siente el “agobio” que supondría estar en esas circunstancias y sobretodo la tensión a la que se vieron sometidos los militares en sus acciones.

Nunca he sido muy fan de las películas bélicas, pero ésta te absorbe en la historia, sin llegar a reconocer a los EEUU como los buenos, y los irakíes como los malos, ni viceversa.

Es la expresión tal cual de la realidad, de hasta donde estaría dispuesto a llegar un país (los americanos lo que sea por lo que sea) con tal de conseguir sus objetivos, que como siempre, son clasificados y confidenciales.

****/5

Green Zone

“Brothers” / Entre Hermanos / Le falta un poco más de sazón…

Brothers

Entre Hermanos, Brothers, Dir. Jim Sheridan, 2009

Remake del film danés de Susanne Bier, “Brothers (Brødre)” (2004). El capitán Sam Cahill (Tobey Maguire), un condecorado marine, es enviado a combatir en Afganistán. Tras meses de búsqueda, el gobierno le declara fallecido o desaparecido. Tras saber la noticia, su hermano pequeño Tommy (Jake Gyllenhaal) se queda en Estados Unidos, cuidando de su cuñada Grace (Natalie Portman) y sus sobrinos. Con el tiempo, el hermano se gana el cariño y el amor de ellos hasta tal punto de sustituir a su hermano como marido y como padre. Pero un día reciben una noticia inesperada, cuyas consecuencias sacudirán la unidad de la familia.

Sin haber visto el original danés en que está basada esta película, y por lo tanto sin poder compararlas, he de decir que “Brothers” es un film aceptable. Un poco previsible, quizás, y convenientemente moldeado al gusto norteamericano, pero la mezcla de conflicto familiar y secuelas atormentadas de una experiencia bélica resulta bastante interesante.

La película cuenta con un trío protagonista que me encanta. Los tres realizan unas interpretaciones muy buenas y contenidas, aunque, en este caso, la palma se la lleva Tobey Maguire, sencillamente estupendo.

Es un relato que expone en forma desgarradora las aberraciones y traumas que producen los conflictos armados, no sólo en la faceta física y en la psicológica, sino que también en la relacional-social. Un film que trata temas como el matrimonio, la guerra, la relación entre padres e hijos.

La película no sólo narra las experiencias vividas del soldado, si no también las repercusiones en la familia y los daños que se causan al ser mandado un pilar de familia. Las consecuencias de una guerra es un tema bastante socorrido para la industria cinematográfica pero en pocas situaciones llega a conmover.

Brothers

Se trata “Brothers” de una sobria y dura película. La dirección de Jim Sheridan es tranquila, correcta, sin golpes de genio pero rehuyendo las estridencias. La fuerza de la película está en su guión, el cual, deja que la historia fluya y sean los actores los que la lleven a buen puerto, sin emplear recursos que entorpezcan la comprensión de la trama.

Sin embargo, es hora de ponerme rudo y es que “Brothers” adolece de algunas limitaciones importantes. Se trata de una película que exceptuando el final, peca de excesivamente plana y superficial. La tensión argumental y el drama no hacen mucha reflexión en el espectador, por lo tanto, no convencen.

Y es así que a pesar de las buenas intervenciones de los actores, la cinta no logra tejer una relación, ni consistente ni creíble, entre los personajes; en parte porque no ahonda en su psicología (se queda en lo superficial) y porque deja demasiado a la vista los hilos que mueven a sus personajes.

Tal vez un poco más de metraje no hubiera estado mal, sobretodo para ver la evolución de Portman y las niñas que por cierto, lo hacen muy bien y tienen importancia en la historia.

* * * 1/2 / 5

Crítica escrita por Gustavo Barrientos para EXTRACINE el día 8 de abril del 2010

La reina joven / “The Young Victoria”, interesante trabajo de Emily Blunt

The Young Victoria

La Reina Joven, The Young Victoria, Dir. Jean-Marc Vallée, 2009

The young Victoria” es la película que narra los primeros años de la Reina Victoria de Inglaterra (Emily Blunt), su ascenso al trono cuando contaba con apenas 18 años y el legendario romance que vivió con el Príncipe Alberto (Rupert Friend).

Quien espere encontrarse con una “Elizabeth” (Kapur, 1998) siglos después, pero igual de barroca, excesiva, política y agresiva visualmente saldrá probablemente decepcionado. Y es que para ir a ver una película romántica de época se acude un tanto predispuesto a ver una cinta que debe de tener detalles artísticos cuidados.

Recomiendo esta película para aquellas personas que quieran ver una película de calidad visual, técnica, musical y fotográfica increíble, pero que sobre todo quieran conmoverse con una historia de amor humana, sensible y llena de ternura.

Emily Blunt interpreta a una reina joven, rebelde y muy apasionada. Muy inteligente, cuando conoce a su futuro marido (Rupert Friend fantástico en su interpretación) se muestra orgullosa y desconfiada a la vez que enamorada. La película refleja perfectamente, y con un interesante componente de ironía, todo el ceremonial de la monarquía británica y nos traslada a un tiempo donde lograr ser uno mismo, cuando eres la futura reina de un imperio, era difícil pero no imposible.

Me ha llamado la atención Paul Bettany, Lord Melbourne, el consejero de la reina, que mantiene una cierta ambigüedad respecto a sus intenciones, muy interesante para la tensión dramática.

The Young Victoria

Lo mejor de la cinta lo encontramos en el complejo entramado de intereses en torno a la reina, la descripción de las relaciones entre el poder del parlamento y el de la monarquía, los oscuros intereses de una madre manipuladora que intenta ningunear a la heredera y el complejo carácter del Lord Melbourne. Hasta ahí la pelicula se desliza elegantemente entre la crónica histórico-política y la biografía personal.

Sin embargo hacia la mitad del metraje el film cambia de tercio y opta sin tapujos por la historia romántica de corte clasico de los amores de Victoria y Alberto y aunque la narración sigue con pulso firme sin caer en la cursilería (excepto en la escena de la pedida de mano). A mi juicio pierde interés pues se trata de una historia de amor simple y sin matices que no aporta nada a una historia de la que esperábamos episodios de mayor calado histórico.

En definitiva, una película interesante y agradable pero que aún pudo tener ciertas pericias más elaboradas, cuenta con una producción y realización brillantes.

Y para aquellos que admiren como yo “C.R.A.Z.Y. (2005)”, de este mismo director, que vayan preparados a ver algo totalmente distinto. Jean-Marc Vallée, con esta película, ha demostrado que también sirve para dirigir una buena película histórica y romántica.

****/5

Crítica escrita por Gustavo Barrientos para EXTRACINE el día 9 de abril del 2010

El Secreto de sus ojos | Sorprendente en todo sentido.

El Secreto De Sus Ojos

El Secreto de sus ojos, Dir. Juan José Campanella, 2009

Entrar en el rigor que demanda el cine y la literatura negra, parece servirle al experimentado narrador de historias cotidianas Juan José Campanella, para controlar sus habituales desbordes sentimentales y minimizarlos a certeros chispazos de humor que alternan momentos de intenso dramatismo con risas como válvula de escape.

Campanella hace un apabullante retrato de lo cotidiano. Invita al espectador a presenciar momentos de la vida de sus personajes, que aunque, como público, sólo conozcamos desde hace unos minutos, nos bastan para sentirnos completamente dentro, cómplices de esos momentos. Nos son conocidos y están retratados de tal manera, que te olvidas de que estás en una película y penetras directamente en la piel de los personajes.

Y es tal la complicidad entre todos los actores, que el realizador consigue que se contagie al espectador, de tal manera que si los personajes se entienden entre ellos sin necesidad de hablarse, el espectador comparte a su vez esa complicidad y también los entiende, sin necesidad de que sus sentimientos se plasmen en un diálogo.

Su última película entrecruza el relato policial con una historia romántica, un funcionario judicial (Benjamín Esposito), quien a punto de jubilarse se empeña en escribir una novela sobre un caso criminal ocurrido en su jurisdicción laboral, veinticinco años atrás: el asesinato impune de una joven inocente. Con enorme solidez narrativa, la historia va y vuelve a través de un cuarto de siglo: la novela que pretende escribir el protagonista conduce a la turbulenta Argentina de mediados de los setenta, con su carga de violencia fuera de control.

Eludiendo los lugares comunes sobre el tema y las limitaciones ideológicas, la trama se mueve entre los dilemas éticos en torno de la justicia y el castigo, al amor y el desgaste del tiempo.

La interpretación de Ricardo Darín y Soledad Villamil está por encima de cualquier calificativo. Esta pareja no actúa, vive y consigue que el espectador viva con ellos. El resto de los actores también lo consiguen, sólo que tienen menos peso y menos metraje.

El Secreto de sus ojosCampanella mezcla en “El secreto de sus ojos” varios géneros — thriller, intriga, drama y sus irrenunciables y gozosos toques de comedia —, perfectamente ensamblados y dosificados para ofrecer una película muy completa y de enorme riqueza visual. Una historia de terror sobre las injusticias de los poderosos, la impunidad de personas mediocres amparadas por el poder ciego y la tiranía burocrática.

Sustentado en un guión excelente, una destacada fotografía, montaje y dirección de arte, “El secreto de sus ojos” conforma una de las mejores películas del cine argentino del último tiempo aunando solidez artística y complacencia de público.

Una historia de amor sobre las ocasiones perdidas, sobre las palabras no dichas en su momento que te remuerden la conciencia durante el resto de tu vida, sobre amargas despedidas en la estación y sobre máquinas de escribir a las que les faltan letras.

Una historia que todos deberían ver porque a todos nos falta alguna letra o tenemos algo de lo que vengarnos.

***** / 5

Crítica escrita por Gustavo Barrientos para EXTRACINE el día 14 de abril del 2010