La novia de la novia…. Imagine Me & You

La novia de la novia, Imagine Me & You, Ol Parker, 2005

La novia de la novia, Imagine Me & You, Ol Parker, 2005

¿De qué trata?: En el día de su boda, camino del altar, Rachel(Piper Perabo) ve a la persona con la que quiere pasar el resto de su vida. No es su prometido, ni siquiera un invitado apuesto… es la chica encargada de las flores de la ceremonia(Lena Headey).

Rachel and Lucy

Rachel and Luce

Algo a su favor es lo corta que se te hace esta película, nada más comenzar: la boda… y a partir de ahí una espiral de acontecimientos que van uniendo a las 2 protagonistas en algo que se huele desde el primer momento en el que cruzan miradas. La vida puede cambiar en tan sólo dos segundos. Cuando parece que todos los cabos de tu vida están más que atados, puede aparecer algo o alguien que te desmonte todos los esquemas que ya habías planeado con minucioso esmero. Así se debe sentir la protagonista de este film, Piper Perabo, que vuelve a hacer de lesbiana en un papel divertido y tierno a la vez.

No es una comedia romántica típica ni muchísimo menos (pero tampoco es extremadamente original) y funciona, sabe transmitir bien los sentimientos de los personajes, el ambiente de la pareja de Rachel y Heck(Matthew Goode), los sentimientos que hay entre Rachel y Luce… Es una película bastante graciosa (un factor importante en esto es el personaje de Cooper(Darren Boyd )) pero sin pasarse, en su justa medida, humor perfecto para una comedia romántica. Y es una película bonita, como no podía ser de otro modo

Lucy despierta el interés de Rachel con una mirada

Luce despierta el interés de Rachel con una mirada

Generalmente, los filmes sobre homosexualidad femenina, ya sean creación de hombres o mujeres, describen a una de las partes con características masculinas físicas y/o psicológicas. Sin embargo, Ol Parker las “ve” como dos seres femeninos, dulces, sensibles, sin problemas de comunicación con el sexo opuesto ni con el resto de la humanidad. Ni siquiera considera que el lesbianismo tiene su origen en la ausencia de una madre o un padre, o en la imagen negativa de una madre o en una mala relación. Simplemente, es lo que creo que Ol Parker intentar expresar es que la vida es dinámica y que siempre se puede mejorar su calidad. Exceptuando el personaje de la amiga, que sigue sola, el resto atraviesa cambios profundos y positivos.

Estamos rodeados de decisiones

Estamos rodeados de decisiones

Pero lo que siento que Ol Parker fundamentalmente desea expresar es que el amor tiene diversas fuentes y senderos, y que la vida se convierte en un paraíso cuando dejamos respirar y vivir a nuestro corazón, ya se trate de homosexuales, heterosexuales, bisexuales, asexuales u omnisexuales. Sin dudas, ni patologías, ni desafíos, ni conflictos de ningún tipo en los involucrados, familiares, amigos, conocidos o desconocidos. Simplemente dejando al amor ser. Cuando esto sucede, la vida se convierte en una celebración.

Al grano: Simpática comedia romántica que estudia el proceso de enamoramiento de dos mujeres dando como resultado un ejemplo de libertad y una buena intensión de sus creadores.

* * * 1/2 / 5

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Quemar las naves

Quemar las naves, Francisco Franco Alba, 2007

Quemar las naves, Francisco Franco Alba, 2007

¿De qué trata?: Sebastián(Ángel Onésimo Nevares) y Helena(Irene Azuela) son dos hermanos adolescentes que viven con su madre moribunda en una ciudad colonial de provincia. Encerrados en una casona que se está cayendo a pedazos, lo único que los sostiene es su relación simbiótica y dependiente. La llegada de Juan(Bernardo Benítez), un adolescente de clase baja que viene del mar, desencadena un enfrentamiento entre los hermanos, que los obliga a definir su actitud hacia el amor, el sexo, la amistad, el poder, la traición; en definitiva, su actitud ante la vida.

Francisco Franco no titubeó al construír una historia difícil de ser concebidad dentro de un contexto social como lo es el Mexicano. Dejando atrás el tabú, la imagen solemne de una Columba Rodríguez o la arquetípica figura de un charro y más aún, la mil veces citada historia de pobreza y drogadicción que nada propone; nos entrega una honesta cinta donde aquello “improbable” de ser, puede ocurrir.

Los hermanos (Helena y Sebastián) han convivido toda una vida a la sombra del éxito de su madre, quien, por alguna circunstancia, pasa los últimos años de su vida postrada en una cama. Motivo por el cual, la joven Helena se ha visto obligada a desempeñar el rol de madre-padre, sin que esto signifique la fragmentación de sus deseos de volar.

A su vez, y como consecuencia de ello, el surgimiento de una obsesiva relación de posesión y control para con su hermano, misma que se enfatiza con la llegada de un tercer elemento, que a primera instancia parecería incidental o poco revelador y por el contrario, aporta el sentido real para el descubrimiento colectivo de los implicados.

Fotografías de la película...

Fotografías de la película...

Nada mal, si tomamos en cuenta que el director renunció al estereotipo de actores de gran escuela. Destacable la actuación de Irene Azuela; pocas veces un personaje femenino con tal actitud y sin pose de diva. La película contiene sus errores, claro está pero salvables al margen de haber presentado un filme arriesgado y si no excelentemente logrado, en vías de una trasgresión al actual cine mexicano.

Unidad y responsabilidad

Unidad y responsabilidad

“Para poder manejar tu vida con total libertad, es necesario abandonar el nido familiar”. Este mensaje más o menos afortunado según los gustos, se convierte en el hilo conductor de este filme mexicano donde, contra todo pronóstico, dos hermanos adolescentes y una madre moribunda se convierten en los principales protagonistas a pesar de una insufrible masa de personajes secundarios que invaden descaradamente una historia sencilla y la cargan con tópicos tan manidos como la homosexualidad, el incesto, la dependencia o la búsqueda de identidad típica de la juventud.

Quemar las naves supone una película con ritmo, con actuaciones dignas, una fotografía aceptable pero mejorable, con un guión que no es muy descabellado y que intenta dar una moralina que resulta muy válida para un público fácil. Es una cinta amable y previsible, políticamente correcta en temas que a ninguno ya nos sorprenden y que con el paso del tiempo, en vez de quedarnos un regustillo agradable nos deja una impresión insípida e indiferente.

Sebastián

Sebastián

Al grano: Una de las propuestas más honestas del cine mexicano, Irene Azuela demuestra que va a crecer muchísimo como actriz y que puede ser de las grandes con gran soltura.

* * * 1/2 / 5