Notes on a Scandal – Escándalo

Escándalo, Notes on a Scandal, Richard Eyre, 2006

Escándalo, Notes on a Scandal, Richard Eyre, 2006

¿De qué trata?:

Barbara (Judi Dench) es una despótica y solitaria profesora que gobierna su aula con mano de hierro en una ruinosa escuela pública secundaria situada en Londres. Con la excepción de su gata, Portia, Barbara vive sola, sin amigos ni confidentes, pero su mundo cambia cuando conoce a la nueva y atractiva profesora de arte de la escuela, Sheba Hart (Cate Blanchett). Sheba parece ser el alma gemela y la leal amiga que Barbara siempre ha estado buscando. Pero cuando descubre que Sheba mantiene una tórrida relación con uno de sus jóvenes alumnos (Andrew Simpson), su naciente relación da un peligroso giro. Entonces, cuando Barbara amenaza con revelar el terrible secreto de Sheba al esposo de ésta (Bill Nighy) y al mundo entero, los propios secretos y las siniestras obsesiones de Barbara salen a primer plano, exponiendo los engaños que se ocultan en el núcleo de las vidas de las mujeres.

Judi Dench y Cate Blanchet en un magnífico duelo actoral

Judi Dench y Cate Blanchet en un magnífico duelo actoral

Escándalo es una acertada aproximación a dos carácteres y dos formas de ver la vida desde el punto de vista emocional, pero también desde el punto de vista social. Por que los juicios que emite el personaje de Judi Dench sobre las diferencias sociales, raciales y económicas de la actual Gran Bretaña son de los más tajantes. Escándalo es también una interesatísima reflexión sobre la soledad, la soledad real y la soledad sentida, ambas igual de dolorosas. Es una película de terror urbano, axfisiante y realista. Es un duelo de máxima altura entre dos de las mejores actrices de la actualidad. Dench, intensa, emocional, dura, fría, a la que hay que reconocer la gran capacidad camaleónica que consigue con cada personaje a pesar de su edad. Blanchet pura, cálida pero ambigua, triste, sóla aun con su compañía. Ambas demuestran a través de sus ojos sus emocionales interpretaciones, pasando con asombrosa facilidad del cariño al miedo y de este al odio. Pero podemos decir que sus interpretaciones también transpasan lo emocional y se convierten en física, por la fragilidad de Blanchett y la dureza de Dench, la debilidad de una y la tosquedad de otra.

Grandes actrices

Grandes actrices

Es un film pulcro en su dirección (Un exquisito Richard Eyre), con un guión muy bien estructurado por  Patrick Marber (Escritor de Closer) en el que no hay buenos ni malos, solo gente que se equivoca en sus acciones y en sus incontrolables sentimientos, amorales todos ellos, pero nunca inmorales.

Bárbara y Sheba

Bárbara y Sheba

Es inevitable estremecerse al contemplar a esa imponente Judi Dench, esa anciana profusamente arreglada y con un ramo de flores en sus brazos, sentada en la sala de esa joven mujer, hermosa, heterosexual, casada y con hijos de la cual se ha enamorado… Pese a todo esto, esta allí; sonriendo, viéndola bailar lascivamente al ritmo de un compás cadencioso. ¿Que ve en ella? Una oportunidad, una amistad, una ilusión, una pasión… Muchas cosas. Ha sido tanto el tiempo que ha pasado en la desesperanza teniendo como única compañía interminables filas de libros y adolescentes rebeldes que Sheba es como el Sol que nunca había iluminado su cielo grisáceo. Un tesoro muy brillante que no piensa dejar escapar. Pero no cuenta con que Sheba vivirá su propia historia de pasiones imposibles al tener una aventura con unos de sus alumnos.

Sheba Heart

Sheba Heart

A Sheba le pasa lo mismo que a Bárbara. Ambas acaban de despertar después de mucho tiempo. Algo nuevo a llegado sus existencias haciéndolas sentirse vivas, deseadas, felices, ilusionadas… Algo que las aleja de sus realidades carentes de satisfacción y plenitud… Para ella no es de ninguna manera sólo sexo casual, caricias prohibidas y besos furtivos en la oscuridad; es sentir de nuevo su corazón palpitando a mil por hora mientras su alma es acunada por la sensación de estar recibiendo un poco de amor…

Pero, ¿Que pasaría si tuviéramos en nuestras manos a ese ser que deseamos? ¿Si su secreto nos diera poder y fuera la presa que en cualquier momento podríamos matar fácilmente? ¿Nos aprovecharíamos de esa situación, de tenerlo dominado para así poder retenerlo a nuestro lado? Probablemente. Tras descubrir su secreto, Bárbara pronto disfruta acorralándola, jugando con ella; viendo en eso la posibilidad de llegar a algo más íntimo; utilizando el miedo de Sheba como su principal arma.

Un romance peligroso

Un romance peligroso

La película también nos habla de los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida y que con el paso del tiempo se van haciendo cada vez más evidentes, hasta llegar a puntos como el de Sheba. Por fuera, es la imagen de la perfección, de la mujer moderna y exitosa; pero su realidad es muy distinta. No es una mujer feliz porque esta casada con un hombre que no ama. Y esta debe ser la realidad de muchas personas, quienes comparten su vida con alguien a quien dejaron de amar hace mucho o que sencillamente nunca amaron, pero a quien sin embargo besan cariñosamente en la boca todos los días diciéndole que lo quieren mucho.

La fortaleza de una es la debilidad de la otra.

La fortaleza de una es la debilidad de la otra.

¿Por qué los seres humanos nos entregamos a pasiones en ocasiones casi enfermizas sin contemplar las consecuencias que nos puedan traer? ¿Por qué llegamos a adorar con locura y fervor a musas y a dioses cuyo amor, belleza, esplendor y pureza nunca serán para nosotros? Los deseos no se pueden domesticar y siempre están allí, latiendo en el inmenso y profundo mar donde habitan. Siempre nos aferramos a sueños y esperanzas que nos gusta disfrazar de posibilidades verdaderas. Pero todo corresponde a dos cosas. La primera, es lo que todos anhelamos en esta vida, nuestra meta podría decirse. Esa búsqueda eterna, ese dulce paraíso con el que soñamos todas las noches. La recompensa por la que a veces se nos exige derramar nuestra propia sangre: la felicidad. Lo segundo es algo más profundo. Es de lo que todos quieren huir. Algo que a la mayoría le aterra pero que muy pocos saben apreciar y disfrutar, pero que indudablemente nadie quiere tener como destino final. Esa respuesta fría, cruda, seca, tal vez poética… Nunca estúpida ni absurda… Siempre ambigua e inextricable, cubierta a veces por el sutil y melancólico perfume del dolor: la soledad.

Al grano: Poderoso duelo entre dos grandes actrices cuyos personajes tan complejos como humanos viven una correlación que te hace pensar sobre la fuerza y la debilidad. Impecable drama.

* * * * 1/2 / 5

Lost in translation….. Perdidos en Tokio

Bob Harris(Bill Murray) es un conocido actor norteamericano cuya carrera ha decaído últimamente. A cambio de una generosa remuneración, acepta participar en un anuncio de whisky japonés que se va a rodar en Tokio. En su visita a Japón, experimenta un considerable choque cultural, por lo que pasa la mayor parte del tiempo libre en su hotel. Precisamente en el bar del hotel conoce a Charlotte(Scarlett Johansson), una mujer de veintitantos años que está casada con un joven fotógrafo de renombre. Éste se encuentra en Tokio cumpliendo un encargo profesional y, mientras trabaja, su mujer distrae el tiempo como puede. Además del común aturdimiento ante las imágenes y los sonidos de la inmensa ciudad, Bob y Charlotte comparten el descontento con sus vidas. Poco a poco se hacen muy amigos y a medida que exploran la urbe juntos empiezan a preguntarse si su amistad se transformará en algo más.

Perdidos en Tokio, Lost in Translation, Sofía Coppola, 2003

Perdidos en Tokio, Lost in Translation, Sofía Coppola, 2003

¿De qué trata?:

Desde la altura del lujoso e impersonal hotel-rascacielos se posa una mirada distante sobre Tokio, que sirve de fondo como cualquier otra gran ciudad moderna. Esa mirada tranquila encuentra la empatía idónea para acercarse a los protagonistas, que son un actor en decadencia, con cara de pocos amigos, de estar anímicamente en las últimas, y una licenciada inactiva, casada con un fotógrafo que la ignora y por las noches ronca. Insomnes ambos protagonistas, sufren un ‘jetlag’ existencial que va más allá de los desfases horarios y de los bostezos que no pueden reprimir en el ascensor, cuando se ven por primera vez. Gran parte del encanto de la película está en la poética sugerencia de un reencuentro platónico entre almas gemelas que se reconocen y establecen en el acto una corriente de comunicación directa, de mutua simpatía y complicidad.

Hasta la fecha, el mejor trabajo de Scarlett Johansson

Hasta la fecha, el mejor trabajo de Scarlett Johansson

El mayor acierto de Sofia Coppola es no definir esa conexión sólo en positivo, detallando su contenido, sino definirla también por claro contraste con la incomunicación como rasgo característico de la sociedad contemporánea, un mundo tan superpoblado y complejo que los mensajes se pierden inexorablemente en la traducción entre idiomas, entre códigos, entre mentalidades. De esto va mostrando el film numerosos ejemplos, empezando por el cómico rodaje del spot de un whisky o las conversaciones telefónicas con la familia, diálogos de sordos (uno dice Te quiero, el otro ya ha colgado). Charlotte escucha un audilibro sobre el sentido de la vida. Él juega al golf a solas. Ella callejea entre la muchedumbre extraña, visita templos que nada le dicen. En las ruedas de prensa todo es parloteo, tontería, expresión insuficiente y comunicación superficial.

Y cuando coinciden hay sonrisa, todo se llena de confianza, de un incesante reconocerse, tratarse delicadamente.
Unos planos cenitales toman las confidencias susurradas en la cama. Cuando la conversación languidece, una mano roza apenas un pie. La ternura es infinita. Ellos se encuentran melancólicamente en un lugar de paso, para establecerse en una continua identificación, por encima de las múltiples barreras de obviedad y convención que interpone el lenguaje, barreras que absorben los mensajes y los apagan, dejando que se pierdan en la traducción, entre los inútiles códigos comunicativos.

emotividad y expresividad

emotividad y expresividad

La fotografía es deslumbrante y abundan los planos de la ciudad (las luces de neón, los carteles publicitarios, los variopintos edificios, las multitudes, los transportes…), recreando hermosas escenas que parecen casuales y mostradas como el que no quiere la cosa, pero que en realidad encierran significados espirituales, vinculados a la visión subjetiva de los personajes. La fotografía es increíblemente expresiva y posee una elocuencia que va de lo sosegado a lo vibrante, comunicando mensajes mucho más hondos de lo que lo hacen los propios diálogos. Las conversaciones, sencillas e intrascendentes, como podría ser cualquier conversación corriente, con sus rasgos de humor, de ridiculez, de sinceridad, de falsedad, de diversión y de tristeza; los personajes con los que se cruzan los protagonistas, a menudo chocantes y llamativos en su variedad.

Romance moderno...

Romance moderno...

Historia sencilla sin nada extraordinario a la vista, pero que oculta en sus venas un latido que transporta fragmentos del alma y del corazón. Para todos ustedes, los que se han perdido alguna vez en sí mismos o en las revueltas del entorno y de la falta de comunicación.

Al grano: Sencilla y a la vez compleja película de una de las directoras más interesantes y versátiles, no sólo por que es hija de un director de cine de renombre, si no por que se ha ganado por sí misma que se le reconozca como una gran directora. Hermosa película casi poética que para algunos es lenta pero para otros es soberbia. Para mí lo es.

* * * * * / 5